• Cotizaciones
    domingo 22 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El Frente Amplio debe asumir “liderazgo” de la izquierda en la región

    En Uruguay el “proyecto progresista” no puede “hacer la plancha” y debe alcanzar una etapa “más sofisticada”; si no, ocurrirá lo mismo que en Argentina y Venezuela, advierte Alejandro Sánchez

    El presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Sánchez, estaba en Venezuela el día de las elecciones legislativas, el 6 de diciembre, invitado por el oficialismo. En esa oportunidad Nicolás Maduro sufrió una derrota dura, la segunda recibida por un gobierno “progresista” de la región en pocas semanas. Antes había ocurrido en Argentina, cuando Mauricio Macri se impuso en el balotaje y terminó con la era kirchnerista.

    Los fracasos le preocupan, pero para Sánchez, primer diputado por el Movimiento de Participación Popular (MPP), los cambios en la región no son derrotas del modelo. “Al contrario, demuestran los éxitos del proyecto”, opina. La explicación está en que “el proyecto progresista cumplió una etapa y ahora debe ir a otra más sofisticada”. “Si las izquierdas no se animan a pegar ese salto, la gente te termina pasando las facturas”.

    En una entrevista con Búsqueda, el diputado aseguró que los resultados en Venezuela y Argentina sumado a la crisis en Brasil obligan a Uruguay a liderar la izquierda en Latinoamérica.

    Y advirtió que se debe seguir de cerca la “resistencia” que la “sociedad argentina” hace estos días en reacción a las políticas “neoliberales” de Macri.

    Ahora que el Parlamento aprobó el Presupuesto del gobierno, en el oficialismo hay sectores que plantean que en el 2016 se debe volver a discutir la política económica. ¿Qué opina al respecto?

    —Creo que hay una fuerte discusión, no solo en Uruguay sino en la región, sobre cuál es la agenda hacia el futuro después de una década de crecimiento económico, de giro a la izquierda. Algunos piensan que dada la situación económica mundial con incertidumbre, hay que defender lo que logramos construir. Otros creemos que no es posible, en este escenario, defender lo que logramos si no seguimos profundizando algunas cosas. Ahí es donde está la discusión. No creo que el modelo progresista esté agotado, ni en Uruguay ni en América Latina. Creo que hay una sociedad que está demandando a los gobiernos mucho más de lo que han logrado hasta ahora. El gran desafío de los gobiernos es canalizar esas demandas. Y yo no le puedo decir a la sociedad que se tiene que quedar con lo que tiene, porque si le digo eso, si construyo la idea de que hay que respaldar estos proyectos por todo lo que hicimos, pasa lo que ocurrió en Venezuela y en Argentina, donde la izquierda abandonó el concepto de cambio. Nosotros hoy no podemos hacer la plancha, sería desconectarnos de lo que la sociedad nos está pidiendo.

    Usted dice que el gobierno del Frente Amplio no debe hacer la plancha. ¿Corre el riesgo de que le pase lo mismo que en Argentina y Venezuela?

    —La sociedad uruguaya es mucho más exigente en términos del ejercicio de sus derechos, de la mejora de su calidad. El gran desafío es ese. Si uno se queda haciendo la plancha, defendiendo lo que tenemos, lo que va a suceder es que la gente va a sentir que el proyecto no los sigue representando.

    —¿Las derrotas en Argentina y Venezuela no demuestran un fracaso del proyecto?

    —No creo que demuestren un fracaso del proyecto. Al contrario, demuestran los éxitos del proyecto. El proyecto progresista cumplió una etapa y ahora debe ir a otra más sofisticada. Lo que pasa es que si las izquierdas no se animan a pegar ese salto, la gente te termina pasando las facturas.

    —¿El desabastecimiento en Venezuela es producto de un éxito?

    —No, no. El desabastecimiento en Venezuela no es producto de un éxito. Pero que la gente sienta que no morirse de hambre es un derecho que tiene es producto del éxito de darle ese derecho a la población de Venezuela. No nos olvidemos que cuando llegó Chávez, el 60% de la población venezolana estaba bajo la línea de pobreza. Hoy es el 27%. Si uno pasa hambre, no tiene tiempo de preocuparse por la vereda o el transporte público. Después de que uno tiene para comer, después de que se integra a la sociedad, las personas empiezan a exigir esos derechos y a mejorar su calidad. Si los proyectos progresistas no dan ese salto a un estadio mayor, lo que termina pasando es que la gente entiende que se agotó el proyecto. Y por tanto el cambio pasa a ser otro partido.

    Después de lo que pasó en Argentina y Venezuela, y con la situación de Brasil complicada, ¿el Frente Amplio tiene que tomar las banderas de la izquierda en la región?

    —A nivel de la región uno puede ver claramente que Uruguay capaz que se transforma en una isla en América Latina. No sé si es eso lo que va a terminar pasando, porque hay que esperar a ver qué pasa en Brasil. Y Argentina hay que ir mirando lo que pasa; si uno ve las movilizaciones que se están dando.

    —¿El Frente Amplio es el partido de izquierda que está mejor parado en la región?

    —¿Quién va a ser la voz en la región? Y, bueno, creo que Tabaré Vázquez va a tener que asumir un rol importante en la región como presidente de un gobierno de izquierda. Va a ser una voz importante en la región. Y el Frente Amplio también. Si uno miraba algunos años atrás en la región, uno veía que el Partido de los Trabajadores, el PRD en México y el PSUV —o lo que había detrás de Chávez— y el Frente Amplio eran los que estaban intentando incidir. Hoy el único que está entero es el Frente Amplio, que tiene mucho para aportar a la región. El Frente Amplio tiene que asumir ese rol de liderar un proceso político en la región, y tiene con qué liderar. Liderar no es decirles a los latinoamericanos qué tienen que hacer, sino articular nuevas propuestas. Si uno mira el mundo, Latinoamérica es el único lugar donde hay espacio para una alternativa de izquierda, donde puede tener mucha más iniciativa política. Uno mira a Europa y siente escozor por el avance de la derecha más dura, más rancia, y el deterioro constante de la democracia. —¿Por qué dijo que hay que ver lo que pasa en Argentina?¿Cree que Macri va a durar poco como presidente?

    —No sé lo que va a pasar con Macri. Sí sé que en Argentina hay un proceso muy interesante de movilización política y de rearticulación de las fuerzas que perdieron el gobierno. El otro día, Axel Kicillof hizo una mateada para miles de personas. También es cierto que en Argentina se debatió muchísimo cuál era la política económica de Macri, y lo que terminó sucediendo es que Macri devaluó. Esa devaluación va a tener impacto en el consumo, en la calidad de vida de los argentinos. Y eso abrirá, seguramente, procesos de protesta social en Argentina, porque los trabajadores no van a permitir una pérdida de sus ingresos.

    El gobierno argentino dice que el cepo era insostenible

    —Sin lugar a dudas, pero lo que terminó haciendo es devaluando. Eso va a tener impacto en las familias argentinas que viven de su ingreso, porque hoy sus pesos van a valer menos. Macri prometió que iba a continuar con las políticas y que nadie iba a perder, ahora lo que hizo es restaurar determinadas políticas. Lo primero que hizo fue disminuir los ingresos reales. Macri es gobierno porque los argentinos así lo quisieron, pero el programa que está desarrollando es regresivo. Nos haría muy bien a los uruguayos mirar lo que sucede con aquellos que son restauradores de políticas neoliberales, pero se presentan como el cambio.

    Imagine que gana la oposición en Uruguay. ¿El Frente Amplio le estaría haciendo una mateada al día siguiente de asumir?

    —Creo en la política de las ideas y las movilizaciones. Otra cosa es paralizarle el país, hacerle un paro general. Si el gobierno viene a recortar derechos, lo que debería suceder es que se encuentre a la sociedad reclamando por sus derechos. La sociedad argentina tiene derecho a resistirse.

    —¿Por qué el primer año del gobierno fue tan conflictivo?

    —El primer año de gobierno siempre es complicado porque es la instalación de los nuevos equipos de gobierno. Este tuvo otro ingrediente, porque al ser el tercero se lo compara con los dos anteriores, y se compara a Mujica con Vázquez. La instalación del gobierno estuvo acompañada de una discusión política recargada.

    La actitud de la oposición ante esto fue largar un escenario de confrontación política mucho más dura ya desde el inicio del gobierno, sin ningún tipo de espera a que el gobierno se acomode y presente su proyecto de presupuesto. Esa actitud va a ser la tónica de los próximos cuatro años, porque hay una cuestión muy concentrada en el 2019. Este es un gobierno en el que todo el mundo mira hacia el 2019, porque en el Frente Amplio también hay posicionamientos hacia las elecciones. Eso denota preocupación dentro de las filas del Frente Amplio, donde se está pensando en el proceso de renovación, porque sus grandes dirigentes están en la etapa de retirada. Por otro lado, desde la oposición hay preocupación porque ellos entendían que el punto de inflexión iba a ser retirarles las mayorías parlamentarias al Frente Amplio y sienten que hay un proceso de acumulación político de la izquierda que se puede consolidar hacia el futuro. Además de que hay una situación abierta en cuanto a quién es el líder de la oposición. ¿Quién es? Tenés a Larrañaga que dice que es el líder de la oposición, no del Partido Nacional; tenés a Lacalle Pou que es el líder del Partido Nacional; y después tenés a un Novick que es un Frankenstein que creó la oposición y ahora no sabe qué hacer.

    Información Nacional
    2015-12-30T00:00:00

    // Leer el objeto desde localStorage