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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáInforma Búsqueda (Nº 1.791) que el presidente Mujica no venderá su Fusca ante una oferta de un jeque árabe de un millón de dólares. Al principio, dice la crónica, a Mujica lo sedujo aceptar la oferta y donar ese dinero a la nueva Universidad Tecnológica o al Plan Juntos. Ambas ideas tenían su lógica. El Plan Juntos, pensamiento y obra del presidente Mujica, se debate, como puede, para progresar. La donación generosa de gran parte de su sueldo presidencial, sin eco similar, como quería, en sus colegas ministeriales y parlamentarios, no bastaba para darle impulso al Plan Juntos y así debió requerir la ayuda estatal. La donación a la Universidad Tecnológica también tenía que ver. Ante el fracaso total de su primigenio énfasis en educación, educacion y educación, aunque sea dotar de un millón de dolares a la desprovista Universidad Tecnológica no venía mal.
Pero el presidente Mujica es humano y también tiene, como todos, sus debilidades y flaquezas.
Su apego al Fusca, esos viejos fierros de los que dice estar enamorado y el hecho de que el mismo haya sido regalado por un puñado de amigos, conocedores de ese viejo romance, pudo mucho más que su afán de seguir haciendo viviendas para los más humildes o darle un aventón a la mentada Universidad.
Y así, con estrépito, como es su norma, como dice una cosa (que lo vendo en un millón de dólares), después dice la otra (que más vale no ofender a ese puñado de buenos amigos y no lo vendo).
Pablo García Pintos
CI 931.355-5