El fuego cruzado entre el ex presidente José Mujica y el ex vicepresidente Danilo Astori dejó dos versiones enfrentadas sobre por qué Ancap tuvo pérdidas de U$S 800 millones en los últimos cinco años.
El ex titular de Industria asegura que ambos ministerios coordinaban y que se invirtió “en línea con las previsiones”
El fuego cruzado entre el ex presidente José Mujica y el ex vicepresidente Danilo Astori dejó dos versiones enfrentadas sobre por qué Ancap tuvo pérdidas de U$S 800 millones en los últimos cinco años.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáMujica culpa al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por no asumir el aumento del costo de distribución de Ancap para evitar así que subiera el combustible y por ende la inflación. Astori dice que durante el gobierno anterior avisó más de una vez que las estatales, entre ellas Ancap, estaban “fuera de control”.
En aquel entonces, el ministro de Industria, Energía y Minería era Roberto Kreimerman, hombre del Partido Socialista y afín a Mujica. Por él pasaba la responsabilidad cuando se discutía un aumento o rebaja en el precio del combustible y definir el plan de inversiones de Ancap y UTE. Y según dijo Kreimerman a Búsqueda, siempre lo hacía en acuerdo con Economía.
El ex jerarca relató que se mantenían reuniones entre ambos ministerios para tratar el plan de inversiones. Afirmó que en 2010 acordó con el Ministerio de Economía “todas las inversiones de todas las empresas públicas”, y que durante la administración Mujica “a la interna del gobierno” de Ancap “solo se discutía sobre el precio del combustible”.
Incluso dijo que Ancap invirtió U$S 180 millones cada año “y eso está en línea con las previsiones”.
Asistió a numerosas reuniones del Consejo de Ministros, pero la “tensa sesión” de 2012 que Astori recuerda como el día en que advirtió junto al entonces ministro de Economía, Fernando Lorenzo, que las estatales estaban “fuera de control”, para Kreimerman no existió. Y aseguró que el equipo económico ordenaba no aumentar el precio del combustible para que no se trasladara a una suba de la inflación.
—¿Cuál fue el papel que les dio el anterior gobierno a las empresas públicas?
—El papel principal que se les dio a las empresas públicas fue el de la modernización del país. Veníamos totalmente retrasados en la provisión de energía, con riesgo de haber quedado sin energía si no comprábamos al exterior a un precio muy caro y dependiendo del agua o el petróleo. El cometido primero es este y se logra en el período. Después hay un rol de apostar al desarrollo del país y es muy claro en el sector energético. Las empresas públicas Ancap y UTE invierten 2.400 millones en el sector energético y el sector privado invierte 4.000 millones. Estos son los dos roles.
—¿Los objetivos de modernización se cumplieron?
—Sí, se cumplieron sin ninguna duda. El plan que desarrollamos es a 2030 iniciado en el período anterior y en esta etapa se cumplió. Nosotros pretendíamos llegar a un 50% de la matriz total energética con energía renovables y se cumplió.
—La oposición cuestiona que fue excesivo el gasto y el actual ministro de Economía, Danilo Astori, habló de que las empresas públicas estaban “fuera de control”. ¿Fue así?
—No, no es cierto, porque acordamos a principios del período, en 2010, cuál iba a ser el monto de todas las inversiones de todas las empresas públicas. Incluso, cada empresa pública negoció su parte pero bajo la supervisión del Ministerio en cuanto al paquete total que íbamos a hacer y coordinando con el Ministerio de Economía. Las inversiones fueron acordadas previamente con Economía. Por ejemplo, en junio de 2010 el documento estratégico de Ancap detallaba los objetivos y las inversiones previstas del plan energético. Ancap invierte, no solo lo acordado en 2010, sino que hasta un poco menos, invierte U$S 180 millones por año y eso está en línea con las previsiones.
—¿El Ministerio de Economía estaba al tanto de la previsión de inversiones?
—Sí, estaban al tanto. La planta desulfurizadora, que venía desde antes, plantas de biocombustibles, temas logísticos, el esquema de exploración, la regasificadora, todo el plan energético es coordinado entre ministerios y varios organismos más porque intervienen las empresas públicas y organismos como la unidad reguladora, la administración de despachos, la UTU y la Universidad en su conjunto.
—¿Cómo se coordinaba?
—Eran reuniones ministerio a ministerio. Generalmente la negociación se llevaba más a cabo a nivel de directores con el conocimiento de los ministros.
—Tanto Astori como Lorenzo manifestaron en la comisión investigadora que ellos no estaban al tanto de lo que ocurría en Ancap y que escapó a su control...
—No me consta. El plan energético es un plan aprobado y las inversiones son coordinadas. Después, de la realización de cada inversión se encargarán las partes operativas. Es un plan tan conocido el energético, que fue acordado por los cuatro partidos políticos. Y de ahí se deducen las inversiones como la central de Punta del Tigre, totalmente necesaria, las diversas plantas de Ancap. Todo eso está en el plan energético.
—Astori afirma que durante una sesión del Consejo de Ministros en 2012, él y Lorenzo enfatizaron que las empresas públicas estaban “fuera de control”...
—Eso no lo recuerdo de esa forma. Recuerdo una sesión del Consejo de Ministros en la que se habló en general. Cuando iniciamos el período hablamos sobre si UTE podía llevar adelante su plan de energías renovables, hoy se comprobó que sí. Pero no de Ancap.
—¿Ancap fue fuente de preocupación durante el gobierno anterior?
—No, para nada. Es más, en la interna del gobierno las discusiones fueron solo sobre el precio del combustible.
—El martes 15 el vicepresidente Raúl Sendic mostró en la comisión investigadora un mail de 2011 enviado a Economía, como prueba de que el Ministerio estaba al tanto de lo que sucedía. ¿Le consta que fue así?
—Sí, la paramétrica de costos está permanentemente cuando uno va a fijar el precio de los combustibles y siempre se discute. Los motivos de cambio, generalmente, son o la revisión anual o un cambio significativo en el precio del petróleo. Este tema era de conocimiento tanto en Industria como en Economía y dentro de los factores siempre hubo un factor dominante del manejo macroeconómico.
—¿Eso quiere decir que la decisión de no aumentar los combustibles fue del equipo económico?
—Ese fue un paso que se dio constantemente. En algún momento fue la inflación, en otros momentos fueron otras variables macroeconómicas.
—¿Lo sorprendió algo de lo que ha salido de la comisión investigadora?
—La verdad que no. Teníamos información como ministerio de referencia y mucha de la información fue aportada al Parlamento en la comisión de Industria oportunamente en 2013 y 2014. Lógicamente que hay temas que uno no los maneja en detalle, pero eran conocidos e informados.