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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáRosa, un embajador de primera. Hace poco más de un año, el canciller Rodolfo Nin Novoa envió a Israel al nuevo embajador uruguayo, el diplomático Alejandro Rosa Navarro. Trasladado desde su destino en Washington —algo poco común—, su misión fundamental consistía en que las relaciones bilaterales, muy afectadas por el dúo Mujica-Almagro, volvieran a los niveles de amistad tradicional.
La elección de Nin no fue al azar. Rosa conocía Israel a fondo, desde la época en que fue cónsul allí hace dos décadas, al inicio de su carrera. Su hija María Beén nació en Israel, cuando otros funcionarios preferían salir del país para que sus hijos nacieran en otra parte, evitándoles inconvenientes futuros por haber visto la luz en el Estado hebreo.
Su interés por comprender a fondo a Israel fue permanente. Participó en excursiones arqueológicas para conocer mejor la historia, mantuvo reuniones con políticos, escuchó y captó al país como pocos diplomáticos.
Desde su reciente regreso como embajador, se impuso más allá de lo profesional cumplir con la misión encomendada. Realizó reuniones, recorrió el país, apoyó a todos y cada uno de los uruguayos que visitaron, estudian o viven en Israel. Esa tarea, y el fluido diálogo que logró con la Cancillería israelí, lograron en un breve período encaminar nuevamente las relaciones entre ambas naciones. El broche de oro lo constituyó la exitosa visita de Nin Novoa a comienzos de este mes, su encuentro con el Premier Netanyahu y todos los contactos que concretó. El intercambio cultural y económico también se benefició aún más.
En estos momentos, cuando el gobierno israelí está molesto —con lógica— por la decisión del Consejo de Seguridad de la UN, cabe esperar que el diferendo se supere pronto. La reacción de Netanyahu ha sido excesiva y contraproducente. Porque la amistad sólida debe ser capaz de superar las diferencias. Confiemos en que el canciller uruguayo, honrado justamente con el Premio Jerusalem en Montevideo, continúe alentando a un excelente representante del país y gran defensor de la histórica amistad uruguayo-israelí.
Luis Fabregat