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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHace casi 25 años, quien escribe esta “Carta al Director” se radicó en Maldonado y de inmediato se afilió a una institución “mutual” de las existentes en esta ciudad. Desde entonces cumplió con sus obligaciones de socio y como tal recibió varias veces la debida atención médica de la misma sin nada que objetar o reclamar. Hasta que llegó el fenómeno Fonasa, ese engendro tenebroso que ha servido para que los afiliados a todas las “mutuales” que antes funcionaban con el beneplácito de los mismos, ahora pasen “las de Caín” para lograr las consultas médicas que naturalmente requieren los socios para la atención de sus dolencias o enfermedades.
Según cuanto se sabe, el sistema que se aplicó desde algunos años atrás con la sigla de Fonasa fue un invento renovador del avasallador verborrágico Daniel Olesker, con el respaldo por cierto del superior gobierno actual. Ese invento cambió todas “las reglas de juego” y a partir de entonces llegaron las lamentaciones y protestas sordas de los pacientes dobles: por serlo y por su paciencia.
Aunque puede parecer inadecuado, quien escribe puede exponer un caso concreto e ilustrativo, similar a muchos otros que pueden ser y son, miles. Este lector al que la oftalmóloga pertinente le diagnosticó glaucoma, deficiencia que debe ser controlada, solicitó consulta con la misma médica, con fecha 17 de marzo y se la concedieron para el 12 de junio. Vale decir, casi tres meses para una entrevista médica importante para cualquier persona.
Esto comentado no es un caso excepcional, es de todos los días y les ocurre a miles de afiliados de las “mutuales” o del famoso Fonasa. Pese a lo cual el Sr. Olesker y el Ministerio de Salud y el gobierno, proclaman a todos los vientos que “todo va bien”.
Juan Ángel Miraglia
CI 412.011-5