• Cotizaciones
    viernes 13 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El frío de la intolerancia

    Columnista de Búsqueda

    Nº 2180 - 30 de Junio al 6 de Julio de 2022

    Junio se pone frío en Uruguay. Tanto que hay quienes afirman que es por eso que la marcha del orgullo LGBT+1 se terminó cambiando para setiembre. Pero el “mes del orgullo” a escala global es junio, y la fecha que se conmemora es más precisamente el día 28: cuando en 1969 tuvo lugar lo que se conoce como “los disturbios de Stonewall”, un bar de Nueva York en el que la comunidad LGBT+ se rebeló contra la violencia policial.

    En Uruguay, la primera vez que esta comunidad salió a las calles para exigir derechos fue hace 30 años: el 28 de junio de 1992. Eran unas pocas personas las que salían en aquel momento, el contexto no era fácil. Pero en 2006 hubo cierto cambio en la estrategia, y en lugar del mes del “orgullo” se empezó a hablar del mes de la “diversidad”, generando alianzas con otros movimientos e incluyendo en las proclamas las demandas de otros colectivos (personas en situación de discapacidad, colectivos afro, movimiento estudiantil, de mujeres, etc.). Si bien eso logró que de algún modo la marcha se fuera “masificando” hasta convertirse en lo que es hoy, también hizo que las demandas específicas de la diversidad sexual se vieran de algún modo diluidas.

    Es quizás por eso que este año un grupo de “travas, tortas, transmasculinidades, marikas y no binaries” decidieron volver a salir a la calle el 28 de junio a pesar del frío y la humedad horribles que aplastaban la plaza Libertad a las siete de la tarde. “La misma plaza en donde hace 30 años se llevó a cabo la primera concentración en Uruguay”, decía el texto que se leyó colectivamente. Unas horas antes, en esa misma plaza, el Centro de Fotografía de Montevideo había inaugurado la muestra Basta de discriminación, la lucha continúa, que reúne registros y documentos de aquella marcha (se puede ver en la plaza hasta el 31 de julio). También esa noche, la Secretaría de Diversidad de la Intendencia de Montevideo había organizado el conversatorio Día internacional del orgullo LGBT+: el camino de la lucha en la Sala Zavala Muniz, donde se abordaba la historia y el presente de la diversidad sexual en Uruguay.

    A pesar de los cambios de las últimas décadas en cuanto al avance de derechos, la intolerancia, la invisibilización y la violencia hacia las personas LGBT+ sigue existiendo. La aprobación de leyes no es suficiente si estas no se aplican: las personas trans, por ejemplo, siguen teniendo dificultades para acceder a una atención integral de salud y los cupos laborales en el Estado no se están cumpliendo. La gran mayoría de las personas trans (y en particular las mujeres, que se ven empujadas a sobrevivir con el trabajo sexual) tiene enormes dificultades para acceder a trabajos no precarizados.

    Un buen ejemplo reciente es el caso de Dani Alonso, la joven trans que en el mes de mayo evitó el secuestro de otra mujer en Paso Molino. Cuando la entrevistaron en televisión sobre lo sucedido, Alonso aprovechó el espacio para pedir que alguien le ofreciera un empleo porque no quería dedicarse al trabajo sexual. En pocos días lo consiguió; pero como ella hay decenas, solo que sin la oportunidad de salir en la tele. Me gustaría saber cuántas de las empresas que en junio hacen publicidad con la banderita del arcoíris están efectivamente dispuestas a ofrecerles un empleo.

    Es que el compromiso con los derechos de las personas LGBT+ tiene que ir más allá del simple discurso para transformarse en medidas reales: tanto en políticas públicas como en prácticas de inclusión en el plano privado. El mundo atraviesa momentos de tanto retroceso que se hace necesario sostener la luchar día a día no solo para lograr nuevos avances, sino para reafirmar los derechos ya conquistados.

    Por poner algunos ejemplos: en los últimos días, se prohibió en 14 países la película infantil Lightyear de Disney-Pixar por incluir una escena de dos segundos en la que dos personajes femeninos se besan; en Argentina, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires prohibió el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas, con lo que muchas personas (intersexuales, queer o no binarias) no podrán ser nombradas como lo desean. Parecen tonterías, pero no lo son: son ejemplos claros del mundo de absoluta intolerancia en el que muchas personas siguen deseando vivir.

    Por eso el martes pasado se salió a la calle a pesar del frío: para pedir al Estado que tome medidas reales, a las empresas que dejen de lucrar con su causa y a la sociedad toda que logre ver las violencias que todavía sufren.

    (1) Una sigla más extendida puede ser LGBTQIA+: lesbianas, gais, bisexuales, transgénero, queer, intersexuales, asexuales y otras identidades. El “paraguas” transgénero incluye identidades binarias (hombre o mujer trans) o no binarias.

    // Leer el objeto desde localStorage