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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el día de ayer lunes 17 de octubre me enteré de que finalmente tenía el título de licenciado en Psicología por la Universidad de la República. Nombramiento que he obtenido con mucho sacrificio a nivel individual y a nivel familiar, sin que nadie me regalara nada, en tiempos mínimos y con escolaridad destacada. Una alegría monumental como se imaginarán, un momento especial en mi corta vida (24 años). ¡Pero no todo es color de rosa, tampoco así lo quiero!
A los minutos de enterarme de que tenía el título listo para retirar, decidí renovar mis boletos para tomarme el transporte urbano en pésimo estado que me lleva diariamente a trabajar. La funcionaria, que poca culpa tiene, me dice que se me ha acabado el beneficio de estudiante y que debo pagar el boleto de 28 pesos; cuestión que me dio para reflexionar, sobre todo porque como joven de 24 años siento que nadie nos cuida.
Los gobernantes de hoy en día promueven una ideología “free”, donde todo vale, las obligaciones son más que los derechos, el esfuerzo es siempre mayor que las recompensas. No escribo contra el gobierno actual ni contra su partido, aunque vale aclarar que nunca los votaría; escribo a la clase política, a nuestros gobernantes de ahora y del futuro. En ellos está el futuro de nosotros los jóvenes, los menores de 35 años que pagaremos por años las jubilaciones de nuestros padres y abuelos, los que soñamos con independizarnos y realizar nuestras metas.
Nosotros los jóvenes o por lo menos yo particularmente, sueño con seguir formándome como profesional de la Psicología, con poder irme a vivir solo, con viajar y conocer el mundo, con poder caminar por las calles de mi país tranquilo, con realizar las compras y no tener que decir “qué caro está todo”, con ayudar a mis amigos y mi familia.
No quiero ni pretendo que me regalen nada, no quiero que me den beneficios ni aumentos. No tenemos por qué tener miedo de salir a comer con nuestras parejas y con nuestros amigos, ya sabemos que si nos cruzamos con alguno “pasado de rosca” nos va a pegar un tiro por unas monedas. No quiero que mis hermanos menores vean que cada día hay más gente en la calle, que uno se recibe con el máximo de los esfuerzos y trabaja solamente para pagar el Fondo de Solidaridad, la Caja de Profesionales, los boletos, los impuestos, los subsidios y muchas otras cosas que no vienen al caso.
Solo escribo para pedirles que no se olviden de nosotros, de los que venimos atrás y tenemos un montón de sueños, no queremos un país de “falsa primera”, no queremos tener miedo, no queremos pagar errores de ustedes señores gobernantes, no queremos pagarles a los que no hacen nada.
Los jóvenes del Uruguay merecemos respeto, merecemos ser escuchados por todos los dirigentes políticos y que se tomen decisiones a favor de nosotros, nos están matando de a poco; después, se quejan de que los jóvenes se van de nuestro país.. ¿Cómo no nos vamos a ir si esto es imposible? Si todo es cuesta arriba y nadie garantiza nada?
No escribo para que nos den beneficios: Yo no quiero, nosotros no queremos ni nos merecemos esto.
“Ahora no pido más, ahora lo exijo”.
Lic. Lothar Muszwisz
CI 4.563.744-8