Hace dos años la población se estremecía por el asesinato de un trabajador de “La Pasiva” a manos de un adolescente. El hecho generó una marcha en reclamo de medidas de seguridad, tras lo cual el gobierno presentó varias normas para atender el tema.
Hace dos años la población se estremecía por el asesinato de un trabajador de “La Pasiva” a manos de un adolescente. El hecho generó una marcha en reclamo de medidas de seguridad, tras lo cual el gobierno presentó varias normas para atender el tema.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHoy, ese adolescente está en una dependencia del Sirpa y no en su casa, como trascendió en las redes sociales semanas atrás. “De ninguna manera el muchacho estaba en la casa, entre otras cosas, porque tengo entendido que su mamá falleció cuando él era muy pequeño y su papá —no sé si recuerdan— es aquel que en una nota de “Subrayado” señaló algo así como: ‘Cuando lo vea —no lo hacía desde los cuatro años— le voy a dar unos cachetazos, porque yo soy chorro de toda la vida y no se lastima a la gente’”, dijo el presidente del Sirpa, Ruben Villaverde, al comparecer el jueves 8 en el Parlamento.
“Ese chico está estudiando. Participó de esta obra de teatro (“El Herrero y la Muerte”, está haciendo algunas tareas adentro del Ceprili, y si lo recorremos en horas de la tarde, tal vez podamos degustar alguna torta pastafrola, puesto que se ha especializado en eso. También ha preparado algún asado —con compañeros de la Comisión Delegada hemos estado allí— y participa de algunas actividades de herrería. Él y tantos otros muchachos participan de estas actividades”, comentó.