por Kid Gragea
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáNo necesito contarles que el viejo entretenimiento escalofriante del Parque Rodó se va para siempre el domingo que viene. El tema ha sido objeto de coberturas tan abundantes como inusuales en los medios de comunicación.
De hecho, se iba a ir el domingo pasado, pero las colas de interesados en tomarse el último carrito dentro del envejecido galpón de los horrores hizo que sus concesionarios decidieran dejarlo unos días más, para que la gente se sacara las ganas de dar la vueltita, y, dentro de unos años, poder contarle a sus nietos “yo fui el último en andar en el viejo Tren Fantasma”.
Hay una razón adicional, que no se hizo pública, pero desde este rincón bien informado, estamos en condiciones de darle algunos datos complementarios de las razones de la postergación del desguace del viejo Tren Fantasma, y el comienzo de las obras del nuevo.
Es que el clima de remozamiento y actualización no se queda solamente en las tecnologías de la información y en los avances cibernéticos. Alcanza con poner atención en los sustos a los que se somete a los usuarios actuales del Tren, para darse cuenta que ya ni los más chiquitos se impresionan.
Una vieja bruja que te pega un grito, y el carrito sigue en la oscuridad hasta que se planta delante de un ataúd que se abre y un zombi se asoma, y sigue el carrito en las tinieblas hasta que se ilumina de golpe un esqueleto con una guadaña que parece que te quiere cortar la cabeza. La gente grita porque pagó el pasaje, pero no de miedo. Cualquiera de los asistentes a la experiencia actual ha participado de exhibiciones de películas en 3D con trucos y efectos especiales que dejan a este pobre Tren Fantasma a la altura de un divertimento para niños de corta edad.
Los concesionarios le encargaron a la empresa Ohmygod! Inc., especializada en terror y sustos de verdad, la preparación de un proyecto de sustitución de esos efectos por algunos que realmente estén a la altura de las cosas que aterrorizan a la gente en los tiempos que corren.
Tuvimos acceso al Plan de Negocios presentado por esta firma, que describe en primer lugar la técnica a utilizar, y luego los episodios que sustituirán a los actuales fantasmitas de pacotilla.
Cabe informar que se instalarán pantallas LED en los mismos lugares en los que la vía del carrito hace la curva, y se detiene para que el monstruo de turno asuste al usuario. Todo estará a oscuras, y, al llegar a la pantalla, se iluminará ésta exhibiendo los efectos aterrorizantes.
En la primera pantalla aparecerá una partida de truco que están jugando en una mesa del restaurante Lindolfo la pareja de López Mena con Campiani, contra la pareja de Lorenzo y Calloia. En vez de cartas, los jugadores tendrán en sus manos avales del BROU, pasajes de Cosmo Airlines, acciones de Leadgate, y títulos de deuda pública. Los técnicos de Ohmygod! aseguran que a la gente se le saltarán las lágrimas, y gritará desesperada ante la escena de terror que presenciará.
La pantalla se apagará cuando Lorenzo cante flor, el carrito seguirá en la oscuridad, y, en la curva siguiente se detiene y se enciende la pantalla. La escena mostrará un puestito en una feria vecinal, en el que aparecen lechugas, papas, manzanas, espinacas y morrones. Con efectos especiales las legumbres y las frutas se elevarán del mostrador en el que se encuentran, y, flotando en el espacio, dirán “¡Cuarenta pesos el kilo!”, “¡ochenta pesos el atado!”, “¡cada morrón treinta pesos!”, lo cual provocará gritos de angustia en los usuarios del entretenimiento aterrorizante, y abundantes lágrimas de tristeza y desesperación. La escena cambiará a las góndolas de un supermercado, en las que el arroz, la harina, el aceite y la yerba protagonizarán escenas semejantes, momento en el que se apagará la pantalla para evitar la ocurrencia de algún infarto o derrame cerebral de los usuarios.
Cuando aún no estén repuestos de estas hondas emociones, el carrito se desplazará en la oscuridad hasta otra pantalla, que al encenderse exhibirá un diálogo entre Mujica y Maduro, en el que ambos analizan las mejores maneras de salvar al mundo y derramar felicidad y alegría en sus respectivos pueblos.
—“¿Shabé qué?” —dirá Mujica —“¡lo que tenemo que hashé é quedarno pashiempre en laj preshidenshia, ashí, shin eleshione, paquel pueblo no ande perdiendo tiempo en votá, ¿te pareshe?”, a lo que Maduro responderá “¡claro que sí, querido Pepe, primero matamos a todos los fascistas miserables que se anidan en las universidades financiados por el capitalismo imperialista, y luego juntos nos vamos a Cuba a decirle a Fidel que ya el mundo puede ver con alegría nuestra patriótica obra! ¡vamos ya, que el premio Nóbel nos espera!”. A esa altura los usuarios del entretenimiento aullarán para que los dejen salir sin terminar el recorrido, jurando a gritos que no pedirán que les devuelvan el precio del ticket, pero el recorrido de los carritos continuará impertérrito circulando en la oscuridad rumbo al próximo susto.
El mismo consistirá en una escena en la pantalla que se iluminará mostrando al vicepresidente Astori. Éste se dirigirá a los aterrorizados usuarios del nuevo Tren Fantasma, mirándolos a los ojos, y diciéndoles con su habitual tono moderado “compañeros, después del éxito arrollador de los compañeros de nuestro sector que han ocupado y ocupan cargos públicos en estas administraciones frentistas, que ustedes saben y conocen, Bengoa, Lorenzo, Calloia, Pintado, Cha, quiero anunciarles la lista de los compañeros que ocuparán otros cargos en el gobierno…” y cuando la gente empiece a desmayarse, la pantalla se apaga y deja a todos con la sorpresa de saber quiénes serán los que tendrán que ir a hacer gimnasia con el nuevo personal trainer de Pintado.
Por fin, cerca ya del final del recorrido, la última pantalla se encenderá cuando los pasajeros de los carritos estén al borde del soponcio. Se mostrará una planilla de la Corte Electoral llena de cifras, y una voz en off dirá, con tono lúgubre “queda pues confirmado que el Frente Amplio ha vuelto a obtener la mayoría parlamentaria”.
Se ha previsto asimismo la instalación, a la salida del Tren Fantasma, de una policlínica dotada de desfibriladores cardíacos con sala de primeros auxilios, para los usuarios que se descompensen gravemente.
Pero que el nuevo Tren Fantasma será de terror, no tengan dudas.