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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDías pasados el expresidente Mujica respondió a distintos periodistas acerca de si Venezuela era una dictadura.
Luego de ensayar algunas frases ambivalentes, como es su estilo, y en modo filósofo popular, dijo: “¿Qué quiere decir la palabra dictadura? ¿Dónde se origina el concepto dictadura? Era una decisión del Imperio romano cuando las papas quemaban, que concentraban el poder y se lo daban a un tipo solo, para que mandara. Nada de discrepar ni nada. Orden cerrado, porque en momentos de peligro no se puede discutir. Tiene que haber uno que mande. Ahí se inventó la figura de dictador. El de Venezuela es un gobierno autoritario, se lo puede llamar dictador… Llámenlo como quieran”.
No es el ánimo de estas líneas opinar sobre si Venezuela es una dictadura. No es necesario. Me sorprende cómo Mujica justifica las dictaduras, porque es lo único que puede concluirse de sus expresiones. No dejan dudas. En tiempos de peligro, se necesita un tipo que mande sin discrepancias.
Por supuesto que sus dichos tienen mucho asidero, lo sorprendente —para quien escribe— es quién los pronuncia. ¡Y vaya si él tiene responsabilidad en haber generado peligro en nuestro país! Peligro y terror, con el fin de acceder al poder por las armas.
¿Será tal vez que el expresidente, hombre inteligente, inicie sutilmente un relato de justificación de la dictadura uruguaya para por añadidura “lavar” sus culpas? Capaz que estamos ante el comienzo de un nuevo relato de su parte. Descuento que luego podrá tener argumentos para explicar por qué hubo “peligro y papas que quemaban”. Seguro, como consecuencia de los nobles fines que los guerrilleros buscaban.
Difícilmente pueda discutirse que, sin terrorismo guerrillero, nunca hubiera habido dictadura en el Uruguay. Veremos si fue un desliz del veterano tupamaro o una premeditada estrategia. En cualquier caso, parece llamativa la poca repercusión de sus contundentes afirmaciones.
Ciudadano Observador