Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáTala indiscriminada, para instalar emprendimientos privados, en el gran pulmón verde del área metropolitana —el parque Roosevelt—, que cuenta, además, con una enorme biodiversidad.
En todo el mundo se cuidan con especial empeño y reglamentaciones las áreas verdes existentes, en particular, aquellas denominadas pulmones de la ciudad, si no existen, se trata de crearlas (ver caso Catar) conscientes de que en ellas va la mejora de la calidad de vida y salud de los ciudadanos. En Uruguay, las destruimos.
La mayoría de los ciudadanos han disfrutado del parque Roosevelt, ya sea por eventos, que en su momento fueron criticados, por las consecuencias como: destrucción de la caminería, tala ilegal para instalación de puestos de venta y tala, también ilegal, para obtener leña, pero ahora vamos a la destrucción total, el único beneficiario: el Municipio de Canelones (IMC).
El parque Roosevelt, área natural protegida ubicada en la Ciudad de la Costa (Canelones), antes conocido como parque Nacional Centenario o arque Nacional de Carrasco, luego parque Roosevelt en homenaje al presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt.
El área fue donación de Alfredo García Lagos, condicionada a la desecación del bañado existente y la forestación del campo, para crear un parque de uso público administrado en forma equivalente a un parque nacional. El parque no solo se transformó en recreación para los ciudadanos, sino también en un área de uso científico en cuanto a recorridos por grupos, tanto de estudiantes como organizados por particulares, para el análisis y conocimiento de las especies de árboles y arbustos ahí existentes.
Quién no ha visto al transitar por las avenidas que lo circundan —Avda. La Playa (oeste), Racine (este), camino Carrasco (norte), la rambla (Sur)— a familias disfrutando durante todo el año de ese espacio natural y que posiblemente no tengan en donde viven apartamentos, barrios poblados etc.
Pues bien, se destruirá ahora un área aproximada de 100 m x 200 m para instalar ¡canchas de fútbol! Por supuesto que a ello se agregarán —se creen o no— áreas de estacionamiento, kioscos de venta y, cómo no, un galpón para uso municipal y por supuesto bocas de venta de droga; ¿alguien lo duda?
Ahora se ha talado en camino Carrasco frente a Remonta del Ejército aproximadamente una hectárea (90 m x 120 m) aparentemente para construir un espacio cerrado, con fines deportivos para uso de los liceos.
Por supuesto que no hay argumentos, o no se conocen, que justifiquen este disparate. Salvo el de recaudar para la IMC.
Seguirán sin duda otros emprendimientos privados o genialidades de las autoridades sin tener en cuenta el valor en todos los órdenes (menos el económico) de este espacio que las próximas generaciones conocerán por fotografía o grabaciones. En definitiva: ¡qué tristeza!
Jorge Ciasullo