• Cotizaciones
    miércoles 10 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El regreso de Lula

    Sr. Director:

    Por decisión de un juez de la Suprema Corte, Lula da Silva vuelve a tener el derecho a postularse en elecciones. Lula es un candidato muy fuerte para las presidenciales del 2022 y es muy realista un escenario de balotaje entre Lula y Bolsonaro. El factor clave para mirar, de acá al octubre del 2022, es la tasa de rechazo del actual presidente.

    El 8 de marzo el juez de la Suprema Corte Edson Fachin decidió que el Juzgado penal de Curitiba, donde Sergio Moro tenía su despacho, no era el ámbito correcto para estudiar las causas relacionadas con el expresidente Lula da Silva. Ello significa que las condenas que Lula tenía quedan anuladas y él vuelve a ser reo ante la ley, por lo cual vuelve a tener derecho a presentarse en elecciones.

    Dos comentarios cínicos: 1) El juez Fachin no dictó la inocencia de Lula, pero no importa, los sucesos no son la única materia prima de la política, las narrativas también juegan; 2) ¿El juez Fachin tardó cinco años para darse cuenta de que las causas relacionadas con un expresidente corrían en el fuero incorrecto?

    Es saludable mantener un cierto grado de cinismo y escepticismo con la política. Las escuelas filosóficas cínica y escéptica tenían en común una desconfianza hacia convenciones establecidas y personajes públicos. La política es el arte de crear narrativas, convenciones y de convertir a los políticos en personajes y en la encarnación de ideales. La filósofa italiana Ilaria Gaspari es una buena fuente sobre los griegos antiguos; el politólogo argentino Mario Riorda es un referente en comunicación política. Dos buenas lecturas para la cuarentena.

    ¿Qué tiene eso que ver con Lula, Bolsonaro y las elecciones de 2022 en Brasil? Vamos por eso.

    Mi tesis es sencilla: Lula vuelve al tablero de los grandes jugadores porque el rechazo popular hacia Bolsonaro alcanzó niveles muy altos.

    Los últimos sondeos del IPEC/Estadão dan un 56% de rechazo hacia la presidencia de Bolsonaro. La cifra está en 58% según Atlas Político y 53% según Poder Data. Es decir, distintas empresas con distintas metodologías encuentran resultados similares.

    El rechazo a Bolsonaro proviene de los problemas reales del ciudadano de a pie: falta pan, trabajo y camas en los hospitales.

    La pandemia está completamente fuera de control en Brasil. La variante P1 del Covid, con origen en la ciudad amazónica de Manaos, ya llegó a los países vecinos. El promedio de muertes diarias está en 2.300. El Ministerio de Salud advierte que puede faltar oxígeno en hospitales de seis estados. La semana pasada, la ocupación de camas de UCI estaba por arriba del 80% en 25 de los 27 estados de la federación. Río Grande del Sur no tiene camas UCI disponibles desde hace tres semanas. Doctores eligen quién tendrá chance de salvarse y quién morirá. Desde el hospital privado Albert Einstein, el más caro de São Paulo, avisan que no hay más camas disponibles. Ni la élite paulista está a salvo.

    Al escenario de muerte y miedo que traen la pandemia y el colapso de la infraestructura de salud, hay que sumar la estanflación en la economía: estancamiento económico con PBI negativo en el primer trimestre, sumado a una fuerte alza en los precios de los alimentos y de los combustibles, que afectan a los más pobres.

    La actividad económica sigue estancada por la pandemia. Hay millones de trabajadores de escasos ingresos que perdieron su empleo en el 2020, o ya estaban en el sector informal y vieron sus ingresos mermar. El gobierno federal quitó el 31 de diciembre el subsidio de 100 dólares que pagó al 50% más pobre del país. Tampoco siguió el subsidio a las pymes. Hacia diciembre, el secretario de Políticas Económicas, Adolfo Sachida, uno de los rangos más altos del Ministerio de Economía, dijo que era “baja la probabilidad de una segunda ola de Covid en Brasil y que el país camina hacia la inmunidad de rebaño”.

    Con recesión y sin auxilio del gobierno, abundan en los diarios reportes sobre el hambre en los conurbanos de las regiones metropolitanas y en el interior del país.

    Los gobernantes tienen tendencia de ganar reelecciones cuando las heladeras están llenas. Hoy en Brasil las heladeras de los pobres están vacías y los hospitales están llenos. Bolsonaro está en su peor momento, sin embargo, sigue teniendo el voto duro del 25% al 30% del electorado —es una hazaña.

    Lula y su Partido de los Trabajadores (PT) retienen otro pedazo de 30% de los votantes. Los sondeos de este mes traen a Lula con tasa de rechazo más baja que Bolsonaro. Por ahora, no aparece ningún tercer candidato o alguien que se postule como una “vía alternativa a la polarización”.

    La (corta) historia electoral brasileña enseña que en las ocho disputas —entre el 1989 y el 2018— el PT estuvo siempre entre los dos más votados a la presidencia. En todas las otras veces hubo centro-derecha (PSDB) o derecha populista, con Collor de Mello y Bolsonaro. Es sólida la chance de que se repita la tendencia en una disputa polarizada entre Lula y Bolsonaro. Lula se posiciona claramente como el “anti-Bolsonaro” y busca pegar en Bolsonaro el mal manejo de la pandemia y la crisis económica.

    Lula sabe que las heladeras llenas ganan elecciones. Por eso él ganó en el 2006 y Dilma Rousseff en el 2010 y el 2014. Por eso Fernando Henrique Cardoso ganó en 1994 y 1998. Con las heladeras vacías la oposición gana. Así fue como Lula llegó a la presidencia en el 2002 y Bolsonaro en el 2018.

    Bolsonaro tiene que llenar heladeras, promesa incumplida hasta el momento. Faltan 18 meses para las elecciones.

    Marco Bastos

    Analista político y magíster en Historia Económica