El aumento de los costos de producción por encima de los precios internacionales del arroz genera que el sector en Uruguay esté en “una coyuntura límite” y que este año el resultado luego de la cosecha sea de “empate”, explicó a Búsqueda el directivo de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) Hernán Zorrilla.
Este arrocero de Vergara y Charqueada (Treinta y Tres) sostuvo que “la escalada de costos” en los últimos diez años ha llevado al sector a “una situación bastante al límite, pasando el costo de producción de unos U$S 800 a U$S 2.000, lo que a los valores de hoy ronda los 8.000 kilos por hectárea”.
Zorrilla destacó que el sector arrocero uruguayo, que exporta el 95% de la producción, creció sin subsidios, lo que “es un caso prácticamente único en el mundo”.
El directivo de la ACA afirmó también que este cereal no tuvo el salto de precios que tuvieron otros a nivel internacional, mientras que los costos de combustibles, mano de obra, fertilizantes y otros insumos crecieron.
Respecto a la exportación, Zorrilla indicó que los destinos del arroz uruguayo son Irak, Unión Europea, Perú y Brasil, en ese orden.
En el caso de Brasil la situación es complicada porque por un lado hay un aumento de los precios por mayor demanda y por otro dificultades aduaneras para ingresar grandes volúmenes.
Ar-rruz.
Aunque el cultivo original proviene de India o China, la palabra arroz es de origen árabe, ar-rruz. El primer plantío de arroz en el Uruguay fue realizado en 1919 cerca de Santa Rosa del Cuareim, hoy Bella Unión. En 1927 se incorporó a la producción la zona de la Laguna Merín y en 1936 ya se obtuvieron casi 15.000 toneladas.
Uruguay tiene hoy 517 explotaciones de arroz y 259 de ellas en exclusividad, que plantan en su mayoría las variedades El Paso 144, Olimar y Tacuarí. Dos tercios del total están en la zona este, que comprende Rocha, Lavalleja, Treinta y Tres y este de Cerro Largo, y abarca las planicies de la Laguna Merín y del Atlántico, que constituyen más de la mitad de las tierras aptas para plantar arroz del país.
El promedio de chacra arrocera es de 350 hectáreas y el 73% del total es en tierras arrendadas y rotativas, al punto que el 54% de ellas plantan arroz por primera vez.
Según la encuesta “Zafra 2011/12” de la Dirección de Estadísticas del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, la última producción fue de 1,4 millones de toneladas de arroz en 181.400 hectáreas, aunque el conjunto de los productores arroceros, incluyendo los combinados con otras actividades, manejó 698.000 hectáreas.
El informe indica que se trató de una zafra inferior a la anterior; la caída se explica por una disminución del 7% en el área sembrada, en beneficio de la soja, pero también a un menor rendimiento por hectárea.
La merma fue atribuida por los productores a falta de agua y al granizo. La intención de siembra para la zafra que está en curso es de 179.000 hectáreas, aunque en octubre, gracias a las lluvias, el presidente de ACA, ingeniero agrónomo Ernesto Stirling, pronosticó que se llegaría a 182.000 hectáreas.
La incorporación de diversas tecnologías permitió un crecimiento de los rendimientos promedio del país a un ritmo de 88 kg/ha por año, en los últimos 38 años; alcanzó en la zafra 2006/07 un rendimiento récord de aproximadamente 8 t/ha.
Se exportó alrededor del 95% de la producción y hoy Uruguay, ocupa el 6° lugar entre los países exportadores del mundo.
El país norteño era hasta hace unos años el principal destino del arroz producido en Uruguay pero ese lugar fue ocupado por Irak. El precio de una bolsa en el estado brasileño de Río Grande del Sur ronda los U$S 18, una cifra récord debido a una baja de la producción en ese estado.
La época de siembra del arroz es en primavera. A nivel nacional, sostiene la encuesta, el 59,1% del área fue sembrada en setiembre y octubre, pero la zona tradicional del este tiene siembras más tardías, lo que llevó a que el 38,3% del área fuera sembrada recién durante la primera quincena de noviembre.
Tres cuartas partes del arroz se siembran en tierras arrendadas y por lo tanto el pago de ese costo y el del agua para riego constituyen un componente importante del gasto.
El sistema arrocero se sustenta rotando el uso del suelo con destinos no arroceros, especialmente ganaderos, lo que lleva a que se plante de uno a cuatro años en una chacra y luego se pase a un período de pastoreo, sostiene el informe del MGAP sobre la zafra pasada.
“Carencias”.
Por su parte, el ingeniero agrónomo Álvaro Platero, gerente del área cultivos de Arrozal 33, dijo a Búsqueda que la empresa explota en arrendamiento unas 8.500 hectáreas, el mayor arrozal del país y uno de los más grandes del continente, al que se suman otras 1.000 hectáreas de productores.
Según Platero, gracias a esa producción de escala, un sistema de riego unificado y a contar con un molino propio, la empresa, cuya producción está dedicada casi en su totalidad a la exportación, puede presentar ganancias.
El gerente de Arrozal 33 sostuvo que aunque las tierras están en arrendamiento desde 2002 al grupo que controla el brasileño Ernesto Correa, la empresa dispone con tiempo suficiente de los campos para realizar la preparación de la tierra, lo que permite una mejor productividad.
En cuanto a las condiciones de vida de los pobladores del caserío, el gerente de cultivos de Arrozal 33 explicó que “existen carencias por problemas de costos”, pero que algunas dificultades también se presentan porque “en los últimos años han llegado familias nuevas sin raíces en el arrozal y por lo tanto falta de sentido de pertenencia”.
El 60% de los trabajadores de los cultivos residen en el propio pueblo de la arrocera y a pesar de que la empresa ha incentivado la mudanza a Vergara, muchos prefieren quedarse, lo que también tiene ventajas para los trabajadores y para la empresa.