Turistas argentinos, brasileños y también uruguayos, se entreveraban entre las calles de Gorlero el sábado 7. Punta del Este atardecía tranquila, sin nubes que amenazaran el fin de la temporada de “sol y playa”. Ese clima invadió la primera reunión del año entre operadores de distintos departamentos y autoridades del gobierno actual y del entrante.
Animados por la presencia de Pablo Ferreri, futuro subsecretario de Economía y Finanzas, las tres horas de oratoria pasaron entre chistes, balances del trabajo hecho y mínimos anuncios de las batallas que vendrán.
Los números de enero dejaron poco espacio para la queja. Según el Ministerio de Turismo (MT), ingresaron 390.881 visitantes del exterior, 5,8% más que en el mismo mes de 2014. Aumentaron los argentinos (4,5%), brasileños (20,3%) y turistas de otras nacionalidades (1,6%). A través del mecanismo de tax free (libre de impuestos para las compras de turistas) se recaudaron U$S 7 millones, un aumento de U$S 1,5 millones frente a un año atrás.
Sin embargo, los empresarios se guardan algunos datos en la manga. Según supo Búsqueda, la ocupación hotelera en Colonia llegó en enero a 62%, más que en 2014 pero menos que en 2013 y 2012. En Montevideo los hospedajes bajaron 5% con respecto al año pasado. Y en el este la ocupación hasta el 11 de enero fue “buena”, pero después quedó estable. Las fuentes destacaron que entre sábado y domingo los establecimientos vienen “con muy buena ocupación”, pero entre semana “hay una caída abrupta”. Algunos hoteles, dijeron, tienen entre 30% y 35% de ocupación. Otros ofrecen tarifas a mitad de precio para asegurarse la clientela.
Ya el martes 3 la directiva de la Cámara Uruguaya de Turismo (CUT) le expresó a Ferreri sus preocupaciones por el impacto del control de divisas argentino, que dificulta el arribo de turistas desde ese país. La “merma de actividad puede ubicarse en el sector hotelero-gastronómico en 30% y en el sector inmobiliario en más de 50%, lo cual ha repercutido en las rentabilidades de las empresas”, afirmaron en un documento. En esa reunión, el futuro subsecretario manifestó su “compromiso” de “estudiar” el tema.
Pero en marzo los operadores tendrán otra oportunidad, en una reunión a la que se comprometió el futuro ministro de Economía, Danilo Astori. El sábado pasado, algunos miembros de la CUT mostraban con orgullo el mail del jerarca, a quien le plantearán la posibilidad de establecer un tipo de cambio preferencial con Argentina, la exoneración del IVA para hoteles y restaurantes, la rebaja en los aranceles de las tarjetas de crédito, eliminar el Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF) a los alquileres de temporada, la reducción de tarifas públicas, combatir la informalidad y descontar el IRPF en consumos turísticos dentro del país.
“Este es el hombre”, indicó Luis Borsari, presidente de esa gremial, durante el encuentro. Ferreri, ex titular de la Dirección General Impositiva, tomó el micrófono y bromeó: “Es el primer año que no vengo a controlar el pago de impuestos y nadie me grita nada en la calle”.
Tras las risas, el futuro jerarca habló de “tener la puerta abierta y escuchar”, y dijo que el turismo “es para el gobierno entrante un factor fundamental en el desarrollo”. Y, aunque no se comprometió con ninguna medida, para los operadores fue una señal de apertura que aseguran no haber visto durante la presidencia de José Mujica.
Tras algunas zafras que dejaron de ser récord en cantidad de turistas y en la que algunas medidas restrictivas en Argentina generaron complicaciones, las principales gremiales del sector han reclamado paliativos a las autoridades, por fuera de los estímulos que normalmente se aprueban buscando favorecer la llegada de visitantes.
El sector turístico es uno de los servicios que más divisas genera. Los 2,8 millones de visitantes que llegaron el año pasado al país desde el exterior dejaron U$S 1.716 millones. Si bien la cantidad de turistas prácticamente se mantuvo (–0,2%), los ingresos por esa actividad disminuyeron U$S 184 millones frente a 2013, según estimaciones del MT.
Proyecciones del Centro de Investigaciones Económicas para la temporada en curso arrojan que la cantidad de visitantes aumentaría mínimamente y que el gasto total sería 2,5% mayor a la del año pasado, medida en dólares constantes.
Más argentinos
En la playa Mansa, el agua se veía plana como un plato. La corriente apenas se dejaba escuchar, con un leve sonido al morir sobre la arena. Los tripulantes de ocho veleros y otros tantos yates disfrutaban de los 24 grados que anunciaba el reporte meteorológico. Y los veraneantes huían debajo de las sombrillas.
Ese era el paisaje desde la Liga de Fomento de Punta del Este, donde se reunieron casi cien operadores turísticos. Tras aplausos ensordecedores para el subsecretario del MT (y futuro titular del Instituto Uruguay XXI en el nuevo gobierno), Antonio Carámbula, y bienvenidas a los futuros jerarcas, los empresarios se fueron acercando al estrado para dar su visión del negocio.
Para los de Maldonado “solo por el factor meteorológico, febrero va a ser mejor”, en una temporada que viene “muy similar”, aunque “preocupa” la informalidad. Según los gastronómicos, después del 15 de enero el negocio “se fue pinchando” y “está siendo muy duro”.
Piriápolis también registró un “sorprendente” aumento de 6% de turistas argentinos en los centros de información y un incremento de los brasileños. Sin embargo hubo una reducción en la estadía: 82% de los visitantes se quedaron de uno a siete días en el destino. “Esto significa un desafío para el sector inmobiliario”, afirmó Pablo Gasalla, de la Asociación de Promoción Turística de Piriápolis.
Las cámaras inmobiliarias de Maldonado y Punta del Este se identificaron como el sector “más castigado en los últimos tiempos”. “Un periódico me decía: ‘pero ustedes siempre reclaman lo mismo’. Pero es que es nuestra realidad”, dijo Francisco Bistiancic. Para el empresario, la informalidad y la evasión del pago del IRPF “provocó una pérdida casi total del alquiler de verano”.
La Organización de Gestión de Destino de Rocha espera en los próximos años “mejorar la rentabilidad”.
Colonia recibió en el primer mes del año la misma cantidad de consultas en sus centros de información que en enero de 2014. Buena parte fueron brasileños (42%), pero un aumento de 6% en los argentinos “indica que las cosas vuelven a su cauce”, opinó Mariela Zubizarreta, directora de Turismo de la Intendencia.
El director de Turismo de Montevideo, Santiago Raffi, señaló que la ocupación en enero rondó el 73%, lo que juzgó “muy buenos promedios de hotelería”.
“En la previa muchos tenían temores, y nosotros también, por la situación compleja de nuestro principal mercado emisor”, admitió al cierre del evento la ministra de Turismo, Liliám Kechichián. “Pero diciembre tuvo un comportamiento bien interesante y es un mes tan importante como febrero. Tenemos que seguir trabajando en eventos que nos adelanten la temporada y nos desestacionalicen”, agregó.
La jerarca destacó medidas como la posibilidad de adelantar el pago de tributos durante la temporada, el pago de los aportes patronales con crédito fiscal y la creación del monotributo para turismo rural.
“Tenemos que seguir peleando para que el turismo se vea como lo que realmente es, una actividad económica de primer nivel”, dijo.