En el sector turístico intentan que la temporada se alargue más allá de marzo, aunque por ahora la realidad es otra, y los hoteles y restaurantes que deciden abrir todo el año van a pérdida. Algunas inmobiliarias se endeudaron para sostenerse después del verano. La próxima temporada parecería auspiciosa: un operador de La Pedrera tiene 40% reservado para enero, pero igual está pensando cerrar en el invierno.
Según una encuesta realizada por Equipos Mori para la Organización de Gestión del Destino (OGD) Rocha, el 71% de los uruguayos que llegaron al departamento entre marzo y diciembre de 2012 dijeron que su actividad se centró en “caminatas por la costa”. Más allá de la oferta disponible, eso es lo que prefirió hacer el 57%.
Las playas de La Pedrera, Punta del Diablo, La Paloma y Cabo Polonio, entre otros destinos, salvaron al departamento en la última temporada. Según datos del Ministerio de Turismo, en el primer semestre del año el turismo bajó 5,1% a nivel nacional, pero la caída fue 1,4% en la costa rochense. En 2012 Rocha fue el cuarto destino elegido por el turista interno y el quinto entre los visitantes extranjeros. El lanzamiento de la próxima temporada a nivel nacional será este año en este departamento.
Pero esas costas son también su calvario. Los operadores dicen que su zafra sigue siendo de 20 días. Quizás saquen algo más en febrero. En marzo, aseguran, la temporada se terminó.
“Esto todavía es muy zafral. Al Cabo Polonio entran 90.000 personas al año. Pero el 50% lo hace en enero, el 25% en febrero y el otro 25% el resto del año”, dijo Irineu Riet. Él es un productor rural devenido en operador turístico una vez que el campo ganadero que compartía con su familia se parceló.
Desde junio Riet organiza paseos por la Laguna de Rocha, además de ser el concesionario de la terminal de entrada a Cabo Polonio. Aseguró que con una temporada así de zafral, conseguir mano de obra es complicado. “Son tan agresivos los cambios que tenés personal para uno o dos meses. Hoy en las empresas son los mismos dueños los que trabajan”, dijo.
El turismo rochense vive principalmente de los uruguayos (61% del total en enero-febrero de 2012) y, en menor medida, de los argentinos (33%).
Para la próxima temporada estival el comentario general es que “consultas hay muchas”. En reservas varía: en La Pedrera algunos establecimientos registran un 10%; el hostal de Fabio Gazzola en Punta del Diablo tiene 40% para enero, pero igual evalúa “el beneficio de cerrar en invierno”.
“Rocha era el departamento abandonado. Salimos de la prehistoria a ser un boom. Pero la temporada pasada fue fuerte los primeros 15 días de enero y después los operadores se lamentan todo el año”, comentó Julio Silvera, directivo de la Liga de Fomento y Turismo de La Paloma.
Los agentes sufren algunos males del turismo nacional: el público ya no se queda en el destino por un mes y si lo hace se mueve por todo el departamento; el cepo cambiario argentino dificulta los alquileres y las reservas hoteleras; y se quejan de que las inspecciones gubernamentales caen en los meses de más trabajo y no castigan al negocio golondrina. Otros son reclamos locales: quieren la reapertura de los juegos de paño en el casino de La Paloma y la reinstalación del tren, padecen la competencia con Punta del Este y el problema de la distribución de alimentos y bebidas en el verano.
“En La Paloma pasamos de 5.000 a 7.000 personas que vivimos todo el año a ser 50.000 en enero”, ejemplificó Richard Illa, de la Cámara Inmobiliaria de Rocha. “Tenemos que hacer miles de kilómetros para no terminar en el baurú”, añadió Luciano Raimondo, del restaurante Il Tano de La Pedrera.
Para intentar solucionar estos problemas, los operadores privados de Rocha se unieron al sector público hace un año en la OGD, que hoy aglutina a 300 empresas. Desde allí se organizan cursos, por ejemplo de educación financiera e idiomas.
Intentando desestacionalizar el negocio, los operadores han hecho presentaciones conjuntas en Buenos Aires, Paraguay y Brasil. Se han creado proyectos alternativos como la ruta del arroz. Otros aún se delinean: crear un astillero en el futuro puerto de aguas profundas, y que el Fortín de San Miguel y el de Santa Teresa sean patrimonio de la Unesco. También la Intendencia de Rocha evalúa rescatar los barcos enterrados en Valizas y encontrar un mecanismo para que las habilitaciones cuesten más caras para negocios golondrina.
“Lo que más fácil hay son ideas, después bajar el proyecto es otra cosa”, dijo Pedro Quartino, director de Turismo de la comuna. “Acá rentabilidad cero no hay, si no cerrarían. (…) Hace 10 años la gente se quejaba de que la temporada iba del 30 de enero al 20 de febrero. Hoy tenemos 90 días de actividad”, añadió.
Ventas y combustibles
Así como los operadores turísticos, los comerciantes también buscan acciones en conjunto.
Luego de dos décadas sin representantes, el Centro de Comerciantes del departamento está reorganizándose y negociando la instalación de un shopping en la capital. Ignacio Scayola, presidente de la gremial, informó a Búsqueda que la inversión estará acompañada de una terminal de ómnibus. Ambos proyectos están siendo discutidos con inversores de Montevideo y jerarcas municipales, y se piensa que demandarán entre U$S 3 y 6 millones. Se espera que estén listos en dos años.
Aunque no cuenta con estimaciones sobre la actividad comercial, Scayola señaló que la preocupación del sector es el costo del combustible. El litro de gasoil sale la mitad en territorio brasileño, se lamentó. Y si bien reconoció que hay rubros que aumentaron sus ventas —como los negocios relacionados a la venta de repuestos para camiones, autos y maquinaria agraria—, destacó que “el sector alimenticio ha bajado en el último año por el tema del combustible, que encareció todo”.
La “droga” del arroz
La siembra de arroz es una de las principales actividades económicas del departamento y también “un tema complicado” para quienes se dedican a su cultivo, coincidieron varios productores. “Es como la droga: una vez que se entra no se sale más”, bromeó un empresario del rubro.
“El arrocero tiene toda una infraestructura armada que le hace seguir”, explicó el presidente de la Sociedad Agropecuaria de Rocha, Enrique Zunini. Quien entra al negocio compra maquinaria que sólo sirve para esta actividad y genera deudas, afirmó en la misma línea un productor.
Una bolsa de arroz de 50 kilos se está vendiendo a cerca de U$S 13, lo que representa un valor históricamente alto para el sector, reconoció un importante productor de la ciudad de Lascano. No obstante, la pérdida de rentabilidad y la incertidumbre que genera producir este grano es una fuente de preocupación para quienes están en el negocio.
El valor del precio del combustible es una de las variables que más inquietud generan. El litro de gasoil en Uruguay cuesta unos $ 40 y en Brasil no supera los $ 20, apuntaron los empresarios. El asunto se encuentra en la agenda de todos los sectores, pero las quejas de los arroceros están “quizás” más justificadas, reconoció a Búsqueda el director general de Desarrollo del departamento, Gabriel Tinaglini.
Cada hectárea de ese cultivo tiene un costo cercano a los U$S 200 y a los productores —según dicen— les cuesta “hasta empatar” esta cifra.
En opinión de los productores, lo que ha asegurado su existencia como rubro productivo en Rocha es el hecho que en Uruguay se clasifica el alimento según sus distintas variedades y eso les permite exportar a países como Perú.
Antes el que era arrocero se dedicaba solo a ese cultivo, pero ahora se ha diversificado. Algunos comenzaron a combinar la siembra de este grano con la ganadería y con la producción de soja. Sin embargo, ninguna de estas dos actividades sustituyó la siembra de arroz, enfatizó el presidente de la Asociación Fomento Rural de Lascano, Federico Graña.
Productores ganaderos y forestales también plantearon su inquietud sobre los costos, y señalaron el encarecimiento de la mano de obra como otro de los elementos que atentan contra la rentabilidad. Mantener un peón cuesta unos U$S 1.000 por mes, dijeron varios empresarios. A su vez advirtieron que es “muy difícil” conseguir personal capacitado.
Para algunos productores los costos en combustible se podrán reducir con la construcción del puerto de aguas profundas en la zona de El Palenque, en la costa de Rocha, que impulsa el gobierno. Quienes transportan granos a los puertos de Montevideo o de Nueva Palmira tienen un costo adicional que podrá ser evitado con la iniciativa.
Tinaglini opinó que “al haber la oportunidad de carga directa va a generar nuevos servicios por todo el tratamiento previo que requiere la exportación”. Para el sector arrocero y ganadero, en tanto, “no va a implicar grandes variaciones”, estimó.
La lechería es otra de las actividades no tradicionales que hace años se desarrollaron en el departamento, pero su importancia no se considera significativa para la economía rochense, según varios productores y especialistas.