Una pareja que convive pero no cree en el matrimonio, en que la mujer se acerca cada vez más a los 40 años antes de decidirse a ser madre y en la que tener más de dos hijos es prácticamente impensable. Esa parece ser una de las fotografías que, a juzgar por los resultados del último censo, representa mejor la alternativa a la idea de familia —de cuatro integrantes, dos adultos y dos niños— que imperó en Uruguay desde 1950. Otra podría ser, aunque en menor medida, una pareja, pero del mismo sexo.
De 1.344.102 que viven en pareja, 845.194 están casados y 496.124 en unión concubinaria de diferente sexo. Pero si se tiene en cuenta la franja que va de los 15 a los 29 años, más de 80% de las parejas viven de este modo sin haberse casado. En el grupo de 15 a 19 y de 20 a 24 años, la unión libre alcanza prácticamente a 90%.
Según la investigadora del Programa de Población de Ciencias Sociales, Mariana Fernández Soto, las razones para no casarse “tienen que ver con una desinstitucionalización del matrimonio” y no, como en otros períodos, con cuestiones económicas.
“El matrimonio como institución en sí parece ya ser obsoleto, como que no tiene relevancia o importancia para las personas. Sienten que no tienen por qué pasar por ningún tipo de institución para establecer sus relaciones conyugales, lo que hace unos años era impensable”, señaló.
Añadió que es claro que la conducta “se extendió a todos los estratos sociales” aunque no está claro “si se le da la misma valoración” a la decisión de no casarse.
“Tal vez sí y es una cuestión generacional y para todos los jóvenes el matrimonio no tiene importancia”, añadió.
Además, y a partir de la inclusión de una pregunta específica, el censo reveló que en Uruguay viven en unión libre 2.784 parejas del mismo sexo. Esto representa 0,3% del total de parejas del país.
Este arreglo es más común entre los jóvenes de 15 a 34 años (0,4%), de Montevideo (0,6% del total de parejas de la capital frente a 0,1% en el interior).
Grandes madres.
Si bien la coordinadora del Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales, Carmen Varela, explicó a Búsqueda que el censo dio cuenta además que no es cierto que en Uruguay haya crecido el número de mujeres sin hijos, que ronda el 11% al final de la etapa reproductiva, sí se ha registrado un nuevo corrimiento de la edad en que las mujeres se embarazan.
Así, las adolescentes tienen menos hijos (14% en 1996 y 10% en 2011), y aumentó el porcentaje de mujeres sin hijos en las edades intermedias. Sobre todo en la franja de 20 a 24 años (que pasó de 59% a 65%) y en la de 25 a 29 años, entre las que antes 35% no eran madres y hoy 44% no lo son.
“¿Eso es bueno o es malo? Ni bueno ni malo en sí mismo, hay que ver en qué situación están esas mujeres y qué están eligiendo. Pueden estar optando por alargar el período de formación, ingresar al mercado de empleo y por eso posponen aún más la maternidad. Desde esa óptica no es malo, malo es si quieren —varones y mujeres— tener hijos en esas edades y no pueden”, sostuvo Varela.
Entre 1996 y 2011 disminuyó también el promedio de hijos que tienen las mujeres pero se mantiene aún en el entorno de dos. Para la especialista “no es una disminución que pueda implicar que la población baje ni que vayamos al modelo de un hijo”.
Y añadió: “Es visible que hay un posponer aún mas la maternidad. La generación que hoy tiene 30 a 34 años es muy probable que llegue a dos”.
Sin embargo, reconoció que los datos del censo muestran que se está achicando la brecha de hijos entre Montevideo e interior —al disminuir la cantidad de descendencia entre las parejas fuera de la capital—así como ha disminuido el porcentaje de mujeres que tienen tres o cuatro hijos y más.
Entre aquellas de 25 a 29 años en 1996, 9% tenían tres hijos mientras que ahora solo 7% están en esa situación; en tanto 6% superaba los cuatro y ahora solo 4%.
Y concluyó Varela: “Es el final de un modelo reproductivo y se va a ir caminando cada vez más a eso”.
Una foto brutal.
Respecto a otro fenómeno histórico en Uruguay, los resultados del censo muestran un envejecimiento de la población que si bien les preocupa a los especialistas, señalan que “es un proceso irreversible que están teniendo todos los países”.
El porcentaje de personas entre 0 y 14 años pasó de 28,2% en 1963 a 21,8% en 2011 y se estima que para 2040 será menor que la de los mayores de 64 años, según afirma el investigador Mathias Nathan en un artículo publicado en “Brecha” el viernes 14.
Otro aspecto es el aumento de los más viejos entre los viejos. Mientras que en 1963 los mayores de 85 años eran 6,4% de la población, en 2011 alcanzan 12%.
“Tenemos como desventaja el hecho de estar procesando el cambio demográfico en un contexto de carencias en materia económica e importantes desigualdades en los desempeños sociales de la población”, sostiene Nathan.
Pero incluso, para Mujica el envejecimiento de la población ha tenido un impacto también en la identidad uruguaya: “Me pongo a pensar incluso, en otro plano, en el político, Tabaré (Vázquez), Danilo (Astori) y yo somos hace años los tipos más populares como políticos. Todos somos mayores de 70. No sé si está bien o está mal pero es un reflejo del Uruguay y de al menos parte de su clase política. Esta forma de ser, esta fotografía de nosotros se refleja en muchas otras cosas como que nos cuesta mucho cambiar, tomar cualquier decisión, damos mucha vuelta. Tenemos poco espíritu de aventura en el sentido de emprender nuevos desafíos y ningún espíritu de riesgo. La foto del censo es brutal”.
“En la agenda”.
Los nuevos datos de la población sorprendieron a todos menos a los demógrafos, ya que las tendencias principales ya se veían anunciadas en los anteriores relevamientos e incluso son un reflejo de lo que ocurrió en otros países, aun más avanzados en la “transición demográfica”.
Sin embargo, las cifras y preocupaciones que trajo el Censo 2011 sirvieron como disparador para que “esos temas se coloquen en la agenda” ya que años atrás “hablar de políticas demográficas era como hablar de algo oculto”, señaló con entusiasmo Ana Santiestevan, coordinadora de la Comisión Sectorial de Población de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Esos comentarios y otros en la misma sintonía se repitieron en el transcurso del Seminario Nacional de Políticas sobre Población organizado por Presidencia el martes 18 en la Torre Ejecutiva, donde durante unas ocho horas se sucedieron análisis y propuestas de políticas demográficas sobre natalidad, migración interna y medidas que permitan adaptar al país a la nueva realidad demográfica que le depara el futuro.
Los oradores celebraron en varias oportunidades el desarrollo del seminario como uno de los primeros pasos para las políticas de población en Uruguay. Reuniones como la del martes, que congregó a representantes del Poder Ejecutivo, Naciones Unidas, la Universidad de la República y el Instituto Nacional de Estadística entre otros, no tienen antecedentes en el país.