En el inicio del año los niveles de precipitaciones fueron elevados, aunque eso fue cambiando con el avance del verano, en especial al sur del río Negro donde la falta de agua y altas temperaturas condicionaron las pasturas.
Sin embargo, el estado de los animales fue —en general— bueno.
La faena de bovinos disminuyó 5% en el primer trimestre y la de ovinos lo hizo aún más (24%), según datos del Instituto Nacional de Carnes.
En la lechería, la producción siguió en dificultades por la menor demanda de algunos mercados, mientras que los precios internacionales mejoraron solo un poco. La remisión desde los tambos a las plantas industriales disminuyó 9%, de acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de la Leche.
En sus informes referidos al primer trimestre el Instituto Plan Agropecuario aseguró que en general los tambos apuntaron a mantener de la mejor manera el sistema productivo, ajustando costos y “reorientando los recursos hacia los animales con mayor potencial”. En los establecimientos de mediana escala aumentó la “apuesta a la producción de carne, como alternativa” a la difícil coyuntura.
En la agricultura, los cultivos de maíz mostraron una situación “muy despareja”, señaló ese instituto. La siembra en la primavera temprana (octubre) tuvo “muy buen desarrollo”, pero aquellos plantados más tarde arrojaron bajos rendimientos en el verano y en algunos casos la pérdida fue total, agregó.
En el caso de la soja no hubo tanta diferencia entre la siembra de primera y de segunda, aunque en algunos departamentos las malas condiciones hídricas causaron pérdidas de rendimiento. Según los pronósticos, en la zafra de verano la producción por hectárea habría sido algo menor que la anterior.
Pesca.
En el arranque del año la industria pesquera estuvo prácticamente parada por los pocos negocios de exportación concertados y los bajos precios internacionales. Incluso, los pescadores artesanales salieron alternadamente a la costa para proveer al mercado interno, dado que gran parte de las plantas procesadoras tuvieron a su personal en “seguro de paro”.
La captura industrial cayó 42%, según datos preliminares de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. La caída fue generalizada por especies, sobre todo en las principales: merluza común 67%, pescadilla de calada y de red 54%, y corvina 34%.
Industria.
El nivel de producción manufacturera mostró un estancamiento.
Sin considerar la refinación de petróleo, el descenso en el primer trimestre fue de 0,3% respecto a un año atrás, según el índice de volumen físico divulgado el jueves 12 por el Instituto Nacional de Estadística.
La mayoría de las ramas fabriles tuvieron caída (14), como “Prendas de vestir” (22,7%), “Productos de caucho y plásticos” (20,4%), “Construcción de maquinaria” (25,1%), “Autos, remolques y semirremolques” (73,1%) y “Otros equipos de transporte” (44,7%). Solo cuatro aumentaron su actividad, en especial “Papel y productos de papel” (15,5%) e “Instrumentos médicos, ópticos y de precisión” (73,1%).
Tanto las horas trabajadas como el personal ocupado en las fábricas se redujo mucho más que el volumen de producción (9,1% y 7,1% respectivamente).
Sin embargo, al inicio de 2016 —y por primera vez en varios trimestres— las fábricas incorporaron más maquinaria y equipos (20,2%), informó la Cámara de Industrias.
Construcción.
La actividad de la construcción continuó retrayéndose, se desprende de algunos datos indirectos y mediciones privadas.
Las ventas de cemento y hierro redondo disminuyeron, de acuerdo con datos relevados de empresariales proveedoras de estos insumos básicos de la construcción.
También cayó 30% la comercialización de materiales en las barracas, según la encuesta de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS). Los empresarios consultados para el sondeo atribuyeron eso a la contracción de la inversión inmobiliaria, principalmente.
De acuerdo al índice que elabora el Centro de Estudios Económicos de la Construcción, en enero-marzo el sector se contrajo algo más de 3% en su componente de tendencia.
Comercio.
El sector comercial redujo sus ventas, con caídas en casi todos los giros, informó la mayor gremial del sector.
Eso, según la CNCS, estuvo asociado a una disminución de la demanda privada. De hecho, el Índice de Confianza del Consumidor elaborado por la Universidad Católica y Equipos Consultores mostró un deterioro de 22,1% en el primer trimestre, por la menor predisposición a la compra de bienes durables, así como en la desmejora de la percepción sobre la situación económica personal y del país.
La disminución de las ventas fue relativamente significativa en varios giros, según los datos de la CNCS, como el caso de las “Ferreterías mayoristas” (22,5%), “Ferreterías y pinturerías” (26,8%), “Ópticas” (12,2%) y “Artículos de confitería” (7,2%). En “Autos y camionetas” la caída fue de 25,2%, y de 23,5% en “Maquinaria agrícola”.
Solo uno de los 26 giros relevados tuvo crecimiento: fue el caso de los artículos de bazar en supermercados (4,6%).
Energía.
La producción en este sector fue despareja por rubros energéticos.
La generación de electricidad aumentó 6%, según datos de UTE. Eso fue por el incremento de la producción eólica y de biomasa (100% y 37% respectivamente), que compensaron la menor actividad de las represas hidroeléctricas (–9%) y de las usinas térmicas (–40%).
El consumo de gas natural tuvo evoluciones disímiles por regiones.
En la capital disminuyó 2%, informó Montevideo Gas. En el interior también bajó (3%) en los departamentos al norte del río Negro pero subió (7,5%) en los sureños, conforme con estadísticas de la Dirección de Energía del Ministerio del ramo.
Transporte y comunicaciones.
La evolución de la actividad fue dispar en este sector.
El transporte de pasajeros se vio afectado por el deterioro del mercado laboral y el de carga por la contracción del comercio exterior.
Algunas empresas de camiones informaron que los viajes al exterior cayeron 36%.
La actividad aumentó en algunas terminales y bajó en otras, según datos de la Administración Nacional de Puertos.
En Montevideo se movilizaron 5% más de contenedores (carga y descarga), pero se redujo la cantidad de buques arribados. Eso, en parte, se debió a que los nuevos barcos tienen mayor capacidad de carga.
En Colonia se incrementó tanto la cantidad de buques como del flujo de pasajeros (14% y 23%), pero disminuyeron (31%) las toneladas movilizadas.
El transporte colectivo de Montevideo redujo su actividad 7%, según la venta de boletos informada por las compañías.
En comunicaciones, la actividad postal mostró datos contrapuestos, ya que mientras se entregó un 1% más de cartas y otros mensajes, bajó 25% la cantidad de paquetes certificados, de acuerdo con datos de El Correo estatal.
En telefonía, algunas compañías privadas informaron que se mantuvo la cantidad de celulares operando y que hubo un mínimo descenso en términos reales en la facturación global. Antel, la principal compañía, no proporcionó datos.
Servicios.
La actividad en el sector de servicios fue disímil.
Entre los relacionados con el turismo, disminuyeron las ventas de las agencias de viaje (4,2%) y de la hotelería de tres y cuatro estrellas (8,2% y 6,6%, respectivamente), según la CNCS. Eso ocurrió a pesar de que la cantidad de visitantes aumentó 18,5%, si bien su estadía promedio fue más corta (6,5 días). A su vez, el gasto realizado por los turistas arribados desde el exterior fue 9,4% mayor en términos reales, calculó Búsqueda a partir de las estadísticas del Ministerio de Turismo.
Los servicios notariales se contrajeron, en un contexto de enlentecimiento del mercado automotor y el inmobiliario, surge de datos de la caja de jubilaciones de los escribanos.
Es que bajó 2,5% la recaudación del Montepío aportado por esos profesionales por sus actuaciones, así como la venta de timbres registrales (14%) y de papel notarial (9%).
Los servicios de soporte técnico en informática disminuyeron 11%, según la encuesta de la CNCS.
La actividad bancaria tradicional mostró datos contrapuestos, con reducción en el volumen de concesión de créditos pero mayor captación de depósitos del público, surge de los balances de las instituciones financieras.
En el rubro asegurador hubo aumento de casi 10% en la producción de pólizas, por las mayores ventas en la rama de vida previsional, incendio y robos, informó el martes 17 el BCU. Bajaron accidentes y transporte, entre otros.