Hubo “intermediaciones exclusivas” y “preferencias escandalosas en los cambios para hacer las operaciones, que era regalar dinero del pueblo venezolano para algunos corruptos que habrá que ver si eran solo de aquel lado o también fuera de fronteras”, denunció.
En resumen, “un caldo de cultivo de corrupción y lavado de activos” que fue “facilitado y permitido” por “el rol de pantalla de la empresa Aire Fresco”, agregó Goñi.
“No se puede tapar el sol con la mano. Existe el vínculo de (el ex presidente José) Mujica con todas estas operaciones y nadie va a negar su vínculo con Aire Fresco”, sostuvo.
En relación con el Fondes también planteó que hubo corrupción porque “los proyectos carecían de justificación comercial” y “llevaron a que una vez más los fondos públicos sean defraudados”, ya que “más del 70% de los prestado ya no se recuperará”.
Luego fue el turno del frenteamplista José Querejeta. Entre ironía y deslices de humor contrarrestó con números las acusaciones de sobreprecios y trato preferencial a Aire Fresco. “La empresa se establece en 2011 y vende hasta 2016. Aire Fresco exportó U$S 180 millones en ese período ¡Upa! ¿Qué pasó acá? Parece que solamente comercializó 6,62% de las exportaciones”, dijo.
En relación con los precios, Querejeta puso como ejemplo que Saman vendió 52% por encima del valor promedio de Uruguay —U$S 520 contra U$S 343 la tonelada—. Aire Fresco hizo dos embarques con un precio promedio de U$S 399. “Y este diputado no dice que hay sobreprecio o lavado de activos; bien por Saman”, agregó.
Luego planteó el caso de Urutransfor, empresa recuperada que vende transformadores industriales.
“Urutransfor comercializa el 90% en el mercado nacional. Es mentira que vive de Venezuela, es mentira lo que dijo Trobo”, gritó.
Desde su banca a unos diez metros Trobo le gesticuló que no era así.
“No, no es mentira”, se corrigió Querejeta.
“Ah, te cagaste”, retrucó en voz baja Trobo desde su banca.
“Es media verdad, porque dijo que el 98% se exportaba. No es cierto, porque exporta el 10% a Bolivia, Ecuador y Venezuela. No vive de Venezuela”, contestó Querejeta.
Y culminó diciendo que le pidió a su correligionario Felipe Carballo saber cuánto pesaban los documentos presentados por Trobo. “Calculó unos 500 gramos. Yo le dije que no, que serían 775 gramos. 755 gramos de nada. ¡No hay nada! Solo recortes de diarios”, concluyó.
Fue el turno del denunciante Trobo. En primer lugar, dijo que es “una falta de respeto” que lo acusen de mala fe. Aclaró que el tiempo demorado entre sus primeras denuncias y la conformación de la preinvestigadora se vio afectado por problemas de salud desde febrero.
“Si no hay nada que esconder, ¿por qué no se investiga?”, se preguntó. Reiteró las denuncias planteadas por tener “vicios de corrupción” y agregó que “la empresa Aire Fresco o vendía o intermediaba, el que hacía negocios con Venezuela tenía muchas dificultades para cobrar y el gestor de cobro era Aire Fresco”.
El colorado Ope Pasquet explicó que su partido votaría a favor de la investigadora porque “está instalada la sospecha” y “lo mejor es abrir las ventanas y permitir que entre la luz investigando a fondo”. Iván Posada, del Partido Independiente, también afirmó que “planteados, los temas como están planteados, el camino que debe seguir el cuerpo es la habilitación de las denuncias”.
Llegó el turno de Unidad Popular y Rubio le dio el respiro al Frente Amplio. “Si fuera por la transparencia y luchar contra la corrupción, la Unidad en primera fila, (…) pero esto es para atacar a Venezuela y por eso no votamos”, dijo.
El quiebre interno.
A las 20 horas habló el diputado Mujica. Ya había anunciado que rompería con la disciplina partidaria y que votaría la investigadora. En su exposición apuntó contra el ex presidente Mujica por tener la sospecha de que cometió el delito de “conjunción del interés público con lo privado” y “abuso de funciones”.
“Se presume que desde el Poder Ejecutivo anterior se haya organizado un sistema de financiamiento del sector al que pertenecía el presidente”, dijo el legislador. “Esta es una duda que hay que investigar” porque “acá se está queriendo consagrar otra forma de impunidad para nuevos generales”, dijo en alusión al ex mandatario.
Planteó sus reparos por los dineros del Fondes, donde asegura que hubo informes que advirtieron sobre la viabilidad de los proyectos y se les prestó U$S 70 millones, de los cuales U$S 65 millones se perdieron. “Acá alguien metió la pata o si no, alguien metió la pata y la mano en la lata. No sé, pero quiero saber”, sostuvo.
Alejandro Sánchez, diputado del MPP, respondió que esta investigadora “está inspirada en el odio a Hugo Chávez, en el odio a Mujica, en el odio que hace que se fantasee con acciones del gobierno que no se pueden sustentar porque no hay elementos probatorios”.
Daniel Placeres, también del MPP y ex trabajador de Envidrio, dijo que “se hacen mentiras y gárgaras de los señores diputados porque tienen fueros”. El clima se volvió tenso otra vez.
“Yo a Trobo lo quiero ver sin fueros en el Juzgado”, dijo Placeres.
El legislador blanco gesticuló y alguno de sus correligionarios gritó que Placeres “está loco”.
“Usted no laburó nunca, Trobo, y cuando se quedó sin laburo le hicieron un Ministerio”, retrucó el oficialista.
El blanco José Andrés Arocena salió al cruce al grito de “atrevido”.
Cada vez menos.
Desde el retorno a la democracia en el año 1985 hasta la fecha se solicitó la instalación de 81 comisiones investigadoras, según el relevamiento del politólogo Daniel Chasquetti. En 36 de ellas los legisladores las aprobaron (44%). A lo largo del tiempo se ve una caída sostenida en la creación de estas comisiones. Durante el gobierno colorado de Julio María Sanguinetti (1985-1990) los parlamentarios solicitaron 23 investigadoras, de las cuales se abrieron diez.
Al siguiente período, con el blanco Luis Alberto Lacalle (1990-1995), los pedidos bajaron a 17, aunque se instalaron diez comisiones. En el segundo gobierno de Sanguinetti (1995-2000) hubo 12 solicitudes y se abrieron ocho. Y en el de su correligionario Jorge Batlle (2000-2005) se instalaron tres de las ocho pedidas.
Con la llegada del Frente Amplio al gobierno los números demuestran que hubo una baja en la apertura de estas comisiones. En el primer período de Tabaré Vázquez (2005-2010), de las diez solicitadas se instalaron tres. En el gobierno de Mujica (2010-2015) apenas una de las ocho pedidas y en lo que va del segundo mandato de Vázquez se instaló la comisión investigadora por el millonario déficit en la petrolera estatal Ancap.
Chasquetti marca en su análisis un cambio notorio si se analiza por décadas. Entre 1985 y 1995 se instalaron un promedio de dos comisiones por año. Entre ellas hubo varias vinculadas a lo ocurrido en dictadura militar como el asesinato de los legisladores Michelini y Gutiérrez Ruíz, el envenenamiento de Cecilia Fontana de Heber y la compra de carteras del Banco Central. Hacia la segunda mitad de la década se investigó la quiebra del Banco Comercial y las políticas hacia los menores infractores.
Ya en la década siguiente el promedio bajó al entorno de una por año. Según Chasquetti, eso se debió al “pesimismo de los legisladores respecto a la posibilidad de esclarecer por esta vía sobre los asuntos críticos” y a que preferían presentar las denuncias a la Justicia. Además, en el Parlamento, dice el politólogo, “los alineamientos partidarios no eran mecánicos y ello posibilitó la creación de comisiones investigadoras sobre temas álgidos”. Entre ellos la venta del Banco Pan de Azúcar.
Desde la llegada del Frente Amplio al gobierno con mayorías parlamentarias “se derrumba la tasa de creación”, pasando a una investigadora cada dos años. “La existencia de un partido mayoritario que controla en forma cohesionada el proceso de toma de decisiones en el Parlamento impide la creación de comisiones investigadoras que vayan contra sus intereses”.
La última que el Frente Amplio accedió a abrir fue Ancap. La investigación derivó en una serie de denuncias presentadas a la Justicia, una capitalización de más de U$S 600 millones para sanear las pérdidas en la petrolera y un deterioro en la imagen del vicepresidente y ex titular de Ancap, Raúl Sendic.
Previo a esto el oficialismo había rechazado investigar sobre Casinos en 2007, la situación del Hospital Maciel en 2011 y de la aerolínea Pluna en 2012, entre otros.
Información Nacional
2016-11-03T00:00:00
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