Los datos surgen de la Encuesta Nacional sobre Sistemas Digitales Avanzados y Trabajo, realizada en diciembre de 2025 entre 702 personas ocupadas de todo el país. El relevamiento forma parte de un proyecto que busca entender cómo se configura lo que sus autores llaman “trabajo inteligente”, es decir, el trabajo mediado por sistemas digitales avanzados.
Durante la presentación de los resultados, este jueves 28, la socióloga María Julia Acosta, coordinadora de la investigación, explicó que el objetivo no era medir solamente cuánta tecnología hay en los lugares de trabajo, sino centrarse también en su impacto, los efectos de su uso en los procesos de trabajo y la experiencia de quienes la emplean; cómo modifica los ritmos, la creatividad y el control sobre las tareas y exigencias laborales.
La encuesta analizó el uso de IA generativa, IA predictiva, sistemas automatizados y plataformas digitales. Los resultados muestran que las herramientas de ofimática y gestión siguen siendo las más extendidas. Un 53% de los trabajadores utiliza frecuentemente procesadores de texto, hojas de cálculo, correos electrónicos, sistemas administrativos y de facturación electrónica. Más atrás aparecen los sistemas automatizados con 24%, la IA generativa con 20%, las plataformas de trabajo con 19% y los sistemas predictivos con 13%, herramientas que usan datos para prever qué puede pasar o sugerir acciones.
Detrás de esos números aparece un escenario mucho más desigual.
Acosta destacó que un 30% de los trabajadores no utiliza ninguna de estas tecnologías en su actividad laboral, mientras que un 20% trabaja con una presencia muy alta de tecnologías digitales. “Ya vemos una distribución desigual”, afirmó: “No tenemos un 100% de gente que esté expuesta a una mediación total de su trabajo”. La conclusión coincide con uno de los principales hallazgos del informe, que define la digitalización del trabajo en Uruguay como un proceso “extendido, aunque desigual y segmentado”.
Distribucion-Indice -Densidad-Digital
Las diferencias se vuelven más marcadas cuando se observa el nivel educativo. El uso frecuente de IA generativa alcanza al 41% de quienes tienen estudios terciarios, pero cae a apenas 4% entre las personas con ciclo básico incompleto o menos.
Para Acosta, ese dato confirma que la educación sigue siendo un factor decisivo en el mercado laboral. “El nivel educativo sigue siendo un factor estructurante en el mundo del trabajo”, sostuvo. “El mundo del trabajo sigue sostenido por mucho tiempo más en la calificación de los trabajadores”.
Uso-Herramientas-Ofimaticas-Uruguay
No todos los sectores se digitalizan igual
La investigación también encontró diferencias importantes entre sectores. El informe señala que las actividades financieras, profesionales y científico-técnicas constituyen el “núcleo de mayor densidad digital”, con altos niveles de uso de distintas tecnologías al mismo tiempo. En ese sector, el 51% de los trabajadores utiliza frecuentemente IA generativa, el 43% herramientas que automatizan tareas y el 39% sistemas predictivos.
En otros sectores predominan formas distintas de incorporar estas tecnologías. Según el informe, en comunicación, transporte, almacenamiento y enseñanza “adquieren mayor centralidad las tecnologías orientadas a la coordinación de tareas, la circulación de información y la gestión operativa del trabajo”. En esos sectores, entre el 26% y el 30% de los trabajadores utiliza plataformas digitales y el 36% emplea IA generativa de forma frecuente.
En el agro, el panorama es diferente. Ahí la automatización alcanza al 31% de los trabajadores, mientras que la IA generativa llega al 14%. El informe destaca que “existen sectores con altos niveles de automatización y baja incorporación de IA generativa”, mientras que en otros ocurre lo contrario. Para los investigadores, esto muestra que la incorporación de estas tecnologías “responde a dinámicas diferenciadas según el tipo de actividad”.
Cómo llega la IA al trabajo
Uno de los hallazgos que más llamó la atención del equipo de investigación fue la forma en que la IA generativa está entrando al trabajo. Según el informe, el 66% de quienes utilizan esta tecnología en su actividad laboral comenzó a hacerlo por iniciativa propia.
“A diferencia de otros procesos históricos de cambio tecnológico introducidos desde las organizaciones, la incorporación de la IA generativa se encuentra vinculada a la iniciativa de las propias personas trabajadoras”, señala el informe.
Incorporacion-IA-Generativa
Las razones parecen estar vinculadas a las ventajas que perciben quienes la usan. El principal cambio mencionado es la velocidad. El 67% de los usuarios afirma que estas herramientas les permiten realizar las tareas más rápido. Muy por detrás aparecen la generación de ideas y la creatividad (46%), la reorganización del trabajo (34%) y la necesidad de supervisar y corregir outputs producidos por sistemas automáticos (22%).
Para Acosta, los datos sugieren que el principal impacto de estas herramientas no está en la productividad, sino en la rapidez con la que se realizan las tareas. “Más que productividad, lo que hace es aumentar la velocidad. Tampoco es calidad de trabajo. Es velocidad”, afirmó.
Impacto-IA-Generativa-Trabajo
Satisfacción con el uso de IA generativa
El nivel de satisfacción con la IA generativa en el trabajo es alto. El 74% de quienes la utilizan se declara satisfecho o muy satisfecho, porcentaje que llega al 91% entre quienes la usan todos los días.
Pero el estudio también muestra algunas preocupaciones. Un 38% de los trabajadores percibe que estas tecnologías aumentan las exigencias laborales, mientras que un 30% dice estar sometido “a formas de vigilancia mediadas por sistemas digitales y procesos de evaluación cuyo funcionamiento no comprende del todo”.
Además, aparecen dudas sobre el reconocimiento del trabajo humano. Según Acosta, una parte de los trabajadores empieza a preguntarse cuánto valor tiene realmente su aporte cuando una parte creciente de las tareas es realizada por sistemas digitales. “Si nosotros empezamos a dudar de lo que hacemos y no nos sentimos parte de lo que hacemos, realmente estamos en problemas”, advirtió.
Satisfaccion-IA-Generativa-Uruguay
Tecnología bajo control humano
Al analizar cómo se organiza y supervisa el trabajo, los resultados “dan cuenta de que las formas de gestión algorítmica del trabajo vinculadas a la asignación de tareas, organización de ritmos, evaluación del desempeño o contratación presentan niveles relativamente bajos cuando se observan por función específica (entre 7% y 12%)”. Sin embargo, “la presencia de al menos una de estas modalidades alcanza a aproximadamente una quinta parte de las organizaciones o espacios de trabajo reportados por las personas entrevistadas”, aclara el documento. Estas modalidades de gestión “se concentran en determinados sectores, empresas grandes y organizaciones privadas, especialmente en actividades industriales, de construcción y de suministro de servicios básicos”, explica el informe.
Pese a la rápida expansión de estas herramientas, los trabajadores también marcan algunos límites. El informe muestra una fuerte preferencia por mantener la intervención humana en las decisiones importantes. El 83% de los encuestados está de acuerdo con la afirmación “prefiero que las decisiones importantes en mi trabajo sean tomadas por personas y no por algoritmos”, mientras que el 81% sostiene que “aunque use IA, considero que sigo siendo responsable del producto de mi trabajo”.
Mientras tanto, las expectativas apuntan a una expansión aún mayor. Cerca del 80% de los trabajadores cree que el uso de sistemas digitales avanzados aumentará en los próximos dos años, mientras que el 61% considera probable trabajar con herramientas de IA durante ese período.
Medidas-Digitalizacion-Laboral
A diferencia de otros debates sobre IA, el temor al remplazo laboral no aparece como una de las principales preocupaciones entre los trabajadores uruguayos. El 22% manifiesta temor a perder el empleo por estas tecnologías. Además, el informe muestra que esa preocupación es mayor entre quienes no utilizan IA generativa. En ese grupo, el porcentaje asciende al 27%.
Sin embargo, los resultados muestran una fuerte demanda de reglas para acompañar estos cambios. El 78% de los trabajadores apoya normas de transparencia y regulación ética para estas tecnologías, mientras que el 70% respalda políticas de empleo frente al riesgo de remplazo tecnológico.
Para Acosta, los resultados muestran que la discusión sobre estas tecnologías ya no pertenece al futuro. “Uruguay ya está en un proceso en el cual el trabajo está cambiando de la mano de estas tecnologías”, afirmó. Y agregó que la IA ya interviene “en los ritmos, en las secuencias y en las formas de realizar el trabajo”.