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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl pasado 1º de julio nos llamó la atención lo expresado por el economista Ernesto Talvi, en su primera entrevista por Canal 4, el día siguiente a ser electo como candidato presidencial por el Partido Colorado. No entendimos el criterio político por el que se valoró el voto partidario, dentro de “su” propio partido, mientras se subestimó el valor del voto partidario a escala nacional.
En efecto, el valor de la democracia parece quedar sin sustento si se discrimina la voluntad del soberano, excluyendo partidos políticos como Cabildo Abierto, que obtuvo 46.761 votos, para incluir en cambio, acuerdos políticos de oposición con otros partidos políticos, como el Partido Independiente, que solo obtuvo 2.005 votos. ¿Quién es el árbitro que legitima la voluntad del soberano popular? ¿Ese árbitro reconoce el voto intrapartidario pero no el emitido a escala nacional?
En la citada entrevista, el candidato Talvi desautorizó a Cabildo Abierto, porque según señala, discrimina a ciudadanos extranjeros. Pero en su discurso discrimina a sus conciudadanos. Quizá el problema subyacente sea ideológico, pero distorsiona la ciencia política. ¿Acaso no se entendió la propuesta del Dr. Sanguinetti de promover una verdadera apertura, un diálogo abierto?
Se esgrime como excusa que Cabildo Abierto carece de una “organización político-partidaria”, como la del Partido Independiente. Sin embargo: ¿por qué no se cuenta también con Asamblea Popular, que sin duda fue oposición del actual gobierno y que con 4.047 votos no solo duplicó a los del Partido Independiente, sino que ya demostró contar con un aparato político “organizado”?
Las ciencias políticas no son cuantitativamente exactas, y no se reducen a un número de votos. Pero requieren un mínimo de precisión y de coherencia, para justificar éticamente los criterios aplicados.
Dr. Eduardo Casanova
CI 1.039.691-4