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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl tiempo pone las cosas en su lugar. Un ejemplo reciente es la constitucionalidad de la ley de Responsabilidad Penal del Empleador. No voy a reproducir el fallo de la Suprema Corte de Justicia, que se puede leer en Internet.
Para el máximo órgano del Poder Judicial la ley Nº 19.196 es constitucional. El fallo de octubre de 2015 entre otros aspectos dice: “…que la ley de Responsabilidad Penal del Empleador resulta adecuada a los preceptos contenidos en nuestra Carta Magna, en tanto no obstante su generalidad, reúne los elementos esenciales que le son exigibles a todo tipo penal, a saber: sujeto-activo, bien jurídico protegido, conducta típica y la pena”.
El fallo explica que es admisible el concepto de “ley penal en blanco”, que se refiere a una figura que no describe la totalidad de la conducta que pena sino que se complementa con otras disposiciones para hacerlo. Eso para en este caso porque la ley remite a las normas y protocolos de seguridad aplicables en cada caso según la rama de actividad.
Que para la Suprema Corte de Justicia resulta: “Por demás razonable que sea el empleador o aquella persona que ejerza el poder de dirección en la empresa quien deba, necesariamente, conocer la normativa legal y reglamentaria que le impone salvaguardar la vida y la integridad física de los trabajadores que tiene a su cargo”. Y podríamos seguir.
La ley Nº 19.196 se discutió en el Parlamento durante tres años, sobre todo en la Cámara de Diputados. Al texto original se le hicieron diferentes modificaciones. Tenía una pena mayor igual a la ley española y resultó menor y excarcelable. Sobre la culpa se modificó y se estableció culpa grave, entre otras modificaciones. O sea que se discutió.
Cuando llegó la ley al Senado, ardió Troya. Las presiones empresariales y mediáticas fueron tan fuertes, que hasta algunos senadores del Frente Amplio entraron a tener vacilaciones, y algunos que no eran legisladores, como es el caso de Valenti.
El poderoso empresario-periodista, que vinculaciones no le faltan, salió al ruedo con todo, el 17 de marzo de 2014, un día antes que se votara en el Senado. Comparto con los lectores algunos de sus conceptos vertidos a Montevideo Portal y en la Radio 1050 AM.
“…que en la ley hay un detalle: todo el que contrate a alguien es responsable de ser empleador” —dice lo mismo que Mailhos. Sigue “…Esta ley no es precisa, ni justa”. Lo de precisa se cae por su propio peso y que la ley no sea justa es un verdadero disparate, de los tantos a que nos tiene acostumbrados Esteban Valenti. Si pidiera perdón, no le alcanzarían los días del año.
Pero sigue el empresario-periodista con su suficiencia y arrogancia: “Admite una interpretación tan vaga e imprecisa que va a crear una alta probabilidad de que sea declarada inconstitucional, como lo expresaron 7 de los 16 senadores del FA, los senadores del FLS y Enrique Rubio. Y no por un detalle formal sino por una imprecisión. No se aceptó introducir una palabra en la ley que hubiese corregido esa imprecisión. Que cada uno asuma su irresponsabilidad. Hay mucha gente festejando, otros preocupados y otros que estamos en el medio…”. Tomá pa’vos y la tía Gregoria.
Además de empresario, arrogante.
Gran parte de las estupideces que dice se la contesta el fallo de la Suprema Corte de Justicia. Y la palabra a la que se refiere, es de omisión deliberada. Y aquí demuestra que no tiene ni idea de lo que habla. El cambio que proponía él y otros irresponsables como Valenti, en realidad era y es una aberración jurídica, porque solamente en el Derecho Penal uruguayo se admite que sea culposo (sin intención) en caso de homicidio o lesiones. Pero en el caso de la ley de Responsabilidad Penal del Empleador, estamos ante un delito de peligro. Y el delito de peligro tiene que ser intencional. Si Valenti se hubiese tomado el trabajo de leer un poquito sobre este tema, se hubiera percatado que en nuestro país hay más de diez delitos de peligro y en ninguna de las normas jurídicas respectivas se establece que sea deliberado, por más que todos son deliberados.
Los compañeros que defendieron la redacción de la ley tal como venía de Diputados, se asesoraron bien, muy bien. Que precisamente el cambio reclamado no ayudaba en nada a la constitucionalidad.
Pero volvamos con el empresario-periodista. Lo que dijo en Montevideo Portal, lo volvió a repetir en 1050 AM: “…que se debe ser preciso en la redacción de la ley porque se está hablando de la materia penal. Seamos precisos en materia penal porque se habla de la libertad de la gente”.
Dijo que hay un conjunto de juristas vinculados a la izquierda que dicen que la ley puede ser inconstitucional. “Siempre hay dos bibliotecas, pero una tiene 2 libros y la otra 30”, expresó.
Lo de la precisión, el fallo es categórico. Que los 30 tomos y los juristas —que no se sabe quiénes son— discutan con la Suprema Corte de Justicia. ¿Valenti, en qué peligra la libertad de la gente? Sea usted más preciso. No repita las estupideces que dijeron las cámaras empresariales. Pero su biblioteca, ¿es la que tiene 2 libros o 30? Creo que la suya en términos jurídicos no tiene ninguno.
Pero las provocaciones de Valenti no terminaban ahí. Aseguraba: “Ahora a uno le viene la duda sobre quién gobierna en este país, si el Parlamento o el Sunca”.
Esto sí que es un aporte de Valenti. Tendría que hacer el liceo de nuevo. Confundir gobierno con Parlamento, con sindicatos, etc. Todos los disparates juntos en tan poco espacio. Le falta el respeto al propio Astori que integraba el gobierno. Le falta el respeto al propio Parlamento. Le falta el respeto a un sindicato que contribuyó a que triunfara una de las leyes más importantes de la historia de este país. Pero Valenti, ¿le tengo que explicar la diferencia entre partidos y sindicatos? Valenti, los sindicatos no hacen leyes. ¿Usted cambió tanto?
Valenti, ahora con las cifras de la siniestralidad a la vista, ¿por qué no compara los datos del BSE, antes y después de la ley? ¿No tiene nada para decir?
Valenti, ahora que el fallo de la Suprema Corte de Justicia confirma todos los argumentos de los que estaban a favor de la redacción de la ley, ¿no tiene nada para comentar? A usted medios y plusvalía no le faltan.
Usted decía: “Que cada uno asuma su irresponsabilidad” ¿Usted va a asumir la suya? Y de paso, ¿va a pedir perdón?
Usted dijo: “Hay mucha gente festejando, otros preocupados y otros que estamos en el medio”. Miles de trabajadores festejaron porque se había logrado un avance, que era fruto de 100 años de lucha. Usted en el medio volcadito un poquito para el lado de los preocupaditos, los empresarios como usted.
Gonzalo Alsina
CI 2.575.609-8
Docente de Historia