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¿Si un adolescente roba en un supermercado sin violencia debe ir preso? ¿Deben estar en la cárcel aquellos jóvenes que generan disturbios y molestan a la gente? Para el fiscal de menores Gustavo Zubía hay que ver el contexto de cada situación. Zubía recordó que en el mundo hay distintas posturas sobre el tema: los abolicionistas que “buscan que la Justicia no tenga cárceles”, y quienes quieren endurecer las penas para que las personas vayan presas.
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Para ilustrar los distintos contextos en los que se dan hechos delictivos, Zubía planteó un caso personal el jueves 3 durante un mesa redonda sobre “Menores infractores”, realizada por la organización Embajada de Mujeres de América.
El fiscal recordó sus años de estudiante de música en Francia a principios de los 70 y cómo se vio obligado a robar por necesidad.
“Yo estuve en Francia en el año 72, tenía 18 años, y señores, yo robé. Tenía una beca que no me daba alimentación, lo que mi familia me enviaba desde Montevideo para poder comprar comida no me daba ni para comprar un chicle, porque el franco de aquella época con el peso uruguayo no tenía nada que ver. Cuando llegaba al supermercado me llevaba siempre una latita de sardinas en un precioso sacón marinero. Cuando vi que adelante mío agarran a un marroquí que había robado y le dieron una buena salsa, dije, ‘no, este no es mi negocio, los dedos no me van a quedar para que pueda seguir tocando el piano si me agarran a mí’. Y dejé de robar”, dijo Zubía ante la risa de la audiencia.
“El hambre lo padecía, era piel y huesos”, afirmó.
En ese marco, dijo, hay que analizar cuándo corresponde aplicar una pena severa o busca medidas alternativas a la prisión.
Zubía explicó que en el mundo existe una posición denominada “abolicionismo” que sostiene que “el sistema penal y la imposición de la cárcel no funcionan” porque no “rehabilitan y son un infierno para los allí instalados”.
Opinó que para los “casos menores” se puede aplicar esta teoría. En tal sentido relató que el sábado 5 le llegó un caso sobre un grupo de adolescentes que “molestaba a una mujer: le rompieron el contador, la reja de la casa, le dejaron una cuerda de forma para colgarse, la estaban enloqueciendo”.
“Citamos a las partes, se habló con los chiquilines, pidieron disculpas y sanseacabó. No se descubre América diciendo que en casos menores podemos aplicar el abolicionismo. Pero ¿qué pasa cuando el individuo entra a un comercio, pega tres tiros y luego les pide la plata? ¿Cómo podemos juntar a esas víctimas aterradas con el rapiñero que tira primero y pregunta después?”.
Zubía dijo que a la vez hay otra posición que se ubica en las antípodas. En tal sentido se manifestó en contra de bajar la edad de imputabilidad. “Respeto a quienes la propugnan, pero no comparto. El código lo que hace es decirle al chico no seas malo, no delincas, pero la baja de imputabilidad le da con un fierro en el medio del cráneo y se lo parte. Comprendo que frente a una situación que se nos va de las manos hay que hacer algo, pero no comparto una posición tan severa”.
Minutos después, el senador colorado Alfredo Solari pidió la palabra para defender esta medida que será sometida a discusión en 2014. “Hoy la sociedad pide a gritos una señal clara de que no puede utilizarse a los menores para hacer delitos”, explicó.