Manifiesto a favor del aire acondicionado escrito durante una ola de calor.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáNecesito un aire acondicionado, o un split, como quieran llamarle. No puedo dejar que me agarre otro verano más sin un aire acondicionado, es una necesidad básica como el techo, la comida y la fibra óptica, creo que no me olvido de ninguna.
A mi ventilador lo tengo trabajando 20 horas diarias, es un chino ya. Toda la noche prendido, eso en sus servicios básicos nomás, porque si meto siesta, va el ventilador; cuando estoy en el escritorio haciendo como que trabajo, ventilador, imposible simular que se trabaja sin el ventilador; miro el informativo con el ventilador. Solo se apaga en los momentos en que me da culpa, le concedo un par de horitas de descanso, a veces de noche, de 21 a 23hs, pongamos, pero enseguida lo prendo de nuevo y arranca su jornada laboral (nocturna para peor, que ahora parece que da derechos). Me llega a ver Amnistia International y me hace un escrache que ríanse de las fábricas de celulares en Vietnam, me termina tocando Sting en la puerta de mi casa y Roger Waters bailándome un malambo en la azotea si se enteran lo que estoy haciendo laburar al ventilador.
Así y todo es insuficiente. Durante las olas de calor el ventilador escupe un aire tibio como eructo de dinosaurio. Abrir la ventana no es una opción. Los mosquitos, los delivery en las motos enviadas por satanás para anunciar el apocalipsis, los tambores, el olor a fritanga de los vecinos cuando hacen milanesas que dan ganas de llevar la propia y freírla ahí mismo, si total ya me enchumbaste la casa… se pueden ir todos a cagar, el verano que viene pongo un aire acondicionado, me encierro, y levanto mi estado de ánimo en un 35% o 40%. No lo hago ahora porque debe ser imposible comprar uno, seguro está todo el mundo comprando aire(s) acondicionado(s) y la verdad es que Carlos Gutiérrez me parece una sección del infierno, no me animo a pisarlo por miedo a quebrarme psicológicamente.
No piensen que me creo original con mi descubrimiento de la esencialidad del aire acondicionado, simplemente a mí me llegó muy tarde el mensaje, mi vida no puede seguir adelante ni un verano más sin ese aparato mágico. Olvídense de mí, ecologistas, naturistas, adoradores de la pachamama, nunca formaré parte de sus filas. ¡Viva el frío articial! Yo no vine a esta tierra a pasarla mal, voy a gastar la energía que yo quiera y no me van a venir a joder tampoco, a mí no me corren con la perorata del ahorro de energía. Me paso al clima artificial y a protestar a la FIFA. De aquí en más, los días tendrán la temperatura que yo quiera, seré el rey de mi ecosistema, jajaja, con este control remoto manejo el clima dentro del mundo que me compete, jaajaja, puedo matarlos de frío, tanto a los veganos que me visiten como a los insectos incautos que se animen a invadir mis dominios, jajaja, estúpidos insectos: creen que esta es una casa que continúa con las condiciones climáticas del resto de su enano universo, jajaja, imbéciles, han venido a las tierras de un genocida de mosquitos. Soy de dejar salir el exterminador interno con los insectos, es lindo porque se pueden expiar sentimientos miserables sin sentir culpa, nadie le va a decir nada a uno si planea un detallado y meticuloso exterminio de isectos. Nadie. Y si existiera ese alguien, es tiempo de alejarlo de nuestras vidas, de nuestro ecosistema de temperatura artifical. Ojalá este 2015 mi vida tenga más aires acondicionados y menos individuos insecto-sensibles.