Ranking de probable/futuro presidente, a enero del 2016.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá1. José Mujica
Mientras el examen de colesterol le dé bien, nadie le saca el 1. Él dice que no va a ser candidato. No hace falta recordar que tampoco iba a serlo en el 2009, pero esa entelequia a la que llama “la barra” —y en la que enjuga sus deseos más ambiciosos e inconfesables de poder— lo empujó. “La barra” es una forma simpática, arrabalera, bonachona, de llamarle al ejército de parásitos políticos que Mujica lleva en el lomo, y que difícilmente sobrevivan una vez desaparezca el organismo que los alimenta. Lo necesitan vivo y en carrera.
2. Carolina Cosse (viene del puesto 7)
¿Recuerdan la conferencia de prensa en la que Astori y ella anunciaron la recapitalización de Ancap? Astori se veía aplastado por la noticia, y ella estaba radiante. Esa imagen por sí sola explica su trepada meteórica en el ranking. Además, en su propia cabeza ya está primera, y eso la pone encima del resto. El descontrol de Ancap la favorece por contraste con SU Ántel omnipresente que, mientras Sendic se hunde en el pesado petróleo venezolano y la aventura espesa del cemento, celebra acuerdos con Google y la NBA. Podría ser la elegida de Mujica si Sendic no sale de esta con vida política, si no fuera porque el elegido de Mujica —en caso de que llegue con potestades— va a ser él mismo, aunque lo niegue e incluso una parte de él lo ignore.
3. Raúl Sendic (viene del puesto 2)
Al día de hoy su único capital político es el enfrentamiento con Astori. Si hay algo que acerca a la victoria en el FA es que sea la contracara de una derrota política de Astori. Hasta Daniel Martínez y Carámbula tuvieron su primavera en la carrera presidencial cuando eso significaba hacer perder a Danilo. Sendic sueña con ganar adentro, ponerse un cartel de Whirlpool en la frente, demostrar capacidad de enfriar alimentos en su interior, y que la inercia del FA haga el resto.
4. Lacalle Popito
Vio a Macri ganar en Laaargentina con una impronta similar a su fallido “por la positiva”, bailando como un ganso en vez de colgarse de un palo en posición horizontal, y con globos amarillos en lugar de peluches gigantes celestes. Eso, lejos de deprimirlo, alimentó su optimismo ya de por sí desmedido.
5. Daniel Martínez
Su estrategia política es arrimar el bochín. Llegar a presidente por proximidad. Con menos que eso, Wilmar Valdez quedó al borde de la presidencia de la Comenbol. Martínez ni siquiera necesita la participación del FBI y la Justicia penal.
6. Edgardo Novick
Cuesta creer que un neoMagurno, con algún mínimo e insuficiente retoque del siglo XXI, prospere en este mundo que persigue por las redes morales (conocidas vulgarmente como redes sociales) al hombre uruguayo de antes, al self made man de ADN colorado. En el 2015 vimos caer viejos que no se adaptaron a la moda moral uno tras otro. El Toto da Silveira, linchado; Tabaré Vázquez, el último presidente colorado que va a tener este país, verdadero hijo de Magurno, no para de recibir ataques de los inspectores de la moral que le hacen la progresometría a todo lo que se mueva, y hasta el mismísimo Cachete Espert fue quebrado psicológicamente y tuvo que pedir disculpas públicas por ofender, dentro de su propio reino (el Carnaval, la bacanal de un dios cuya esencia es la burla), a las minorías sexuales. No parece el mejor paisaje para que florezca un Novick.
Esperan para entrar al ranking:
Abigail Pereira
Desde Miami, lugar donde reside y triunfa (si es que eso fuera posible), le ha exigido varias veces la renuncia a Bonomi. Hay que abrir la cabeza, hasta hace un año tampoco pensábamos que se pudiera incluir a Novick, y acá estamos.
Jorge Larrañaga.
Lo pongo en la lista de espera para que no me boxee si algún día me lo cruzo. Ahora quiere unir la oposición en un (anti) frente común, quiere ser el Macriles oriental, pero con la fuerza de hombre del interior que se crió tomando leche de la ubre y peleando con chanchos.