Está brava la cosa para la oposición.
Está brava la cosa para la oposición.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáNo solo porque el gobierno le está embocando bastante en sus decisiones y viene llevando las riendas con probada eficiencia, sino porque cuando pisa alguna cáscara de banana, mete la pata (o la saca, como en el caso de la cancillería, en medio de la sorpresa general), los opositores se pierden la ocasión de señalarle contradicciones y errores tan visibles como evitables.
Es que la oposición no es un todo palpable y reconocible. En realidad, consiste en una masa difusa y brumosa dentro de la cual los protagonistas se mezclan, se superponen, se chocan en los corredores, se desmienten unos a otros, se acusan entre sí y se desconciertan entre ellos.
El Institut Pasteur de París, la OMS, la Asociación de Sicólogos Gestálticos del Uruguay y el Depto. Clínico del Hospital Vilardebó han conformado un grupo de trabajo y estudio para analizar el caso de la oposición uruguaya, ya que se supone (hasta ahora se trata de una hipótesis) que los opositores uruguayos están contagiados por uno o más virus tan desconocidos y misteriosos como el tristemente célebre Covid-19.
—Ahora está de moda agrupar científicos para explicar lo que pasa —dijo a la prensa Braulio Adhanom Ghebreyesus, sobrino del director de la Organización Mundial de la Salud e integrante del nuevo grupo. Aludía así al grupo llamado GACH, que dirige el hincha de Liverpool Dr. Rafael Radi, y que asesora al Poder Ejecutivo. El Dr. Ghebreyesus posee un posgrado en Politología Sicótica en la Universidad Haile Selassie de Etiopía.
—Estamos hisopando de lunes a viernes de 10 a 18 horas en La Huella de Seregni, y no me pidan resultados todavía porque es prematuro. Pero lo que es seguro es que hay algún virus infeccioso que se les ha colado en el organismo a los opositores de este país —comentó—. No puede ser que el presidente del FA, Dr. Javier Miranda, afirme que la LUC es “una pésima idea” que “deteriora la calidad democrática”, que agregue más tarde que la ley de urgencia tiene “un problema de oportunidad, contenido y constitucionalidad”, y que luego los senadores y los diputados del Frente Amplio voten más de la mitad de los artículos de dicha ley. Hay una contradicción probablemente atribuible al Torpex-19, una cepa aún a estudio que se originó en una agreste región de China en la que un gobernador local dijo que Xi Jin Ping era medio tarado y además un despistado. Su cadáver es estudiado ahora en un laboratorio de Wuhan para intentar descubrir los detalles de lo que podría implicar el origen de una nueva pandemia —dijo el científico.
También han sido hisopados los dirigentes del MPP que sostienen que el gobierno pretende desmantelar Antel y para evitarlo defienden a muerte la designación del robusto Nicolás Cendoya, un prodigio de contradicciones y desconcertantes declaraciones, involucrado en el caso de la destrucción de documentos e imputado por dos casos judiciales. Se sospecha que el Pacha Sánchez estaría contaminado por el virus “Lagranraulitus-17”, que se originó en oficinas de la vicepresidencia uruguaya hace tres años y algunas de las cepas contagiosas habrían quedado en los despachos de legisladores emepepistas que no se descontaminaron adecuadamente.
Hay otros virus circulando entre integrantes de la oposición, como por ejemplo el “Contradivirus-20”, que ha dado positivo en el Dr. Tabaré Vázquez y en los dirigentes del SMU, claramente alineados en la oposición, quienes han reclamado cuarentena total al principio de la crisis sanitaria y luego han afirmado que nunca dijeron eso y que siempre reclamaron la cuarentena parcial y responsable porque se dieron cuenta de que la cosa venía por ahí. Al candidato a la reelección en la intendencia de Canelones, el Prof. Yamandú Orsi, el test le dio negativo. Es de los pocos en la oposición que se vienen salvando de los virus.
Al Dr. Vázquez se le detectó también, tras el hisopado, rastros de otra cepa peligrosa, el “Incredivirus-20”, tras haberse constatado que estaba bajo su impacto cuando le reclamó al ministro Jorge Larrañaga que renunciara, o que el presidente lo removiera del cargo, porque “han pasado cuatro meses de este gobierno, tiempo más que prudencial” y los delitos no bajaban (que finalmente bajaron), después de haberse bancado la brillante gestión del Bicho Bonomi por una década, con los resultados que todos conocemos.
Finalmente, cabe resaltar un acontecimiento muy destacable dentro de la composición de la bancada de senadores de la oposición. Muchos creen que el regreso de la exministra Marina Arismendi (dicen que estaba de vacaciones en la República Checa, donde habría adquirido una chacra para retirarse y dedicarse a la cría de pollitos y repollitos, lo que queda desmentido con este retorno) está motivado por la necesidad de reforzar con una fuerte personalidad al grupo de senadores opositores. Puede ser.
No obstante, el resultado del hisopado realizado a doña Marina ha revelado la existencia de un misterioso virus que los científicos han denominado en un primer análisis como “Chuchomides-20”.
En efecto, el propósito de esta movida de la nueva senadora estaría fundado en la urgente necesidad de acogerse a los confortables fueros parlamentarios, en vista de los acontecimientos que se vienen dando en el ámbito de su otrora feudo ministerial, en el cual, día tras día, se vienen descubriendo casos y cosas que le aconsejan refugiarse adecuadamente de alguna inquisitoria judicial. Feudo por fuero, un inteligente cambio táctico.
Como sea, la oposición está muy contagiada, y hay mucho virus en la vuelta…