• Cotizaciones
    jueves 16 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Hoy más que nunca

    N° 2012 - 14 al 20 de Marzo de 2019

    El periodismo está más vivo que nunca. Por más que para muchos ya está firmado su certificado de defunción. Por más que para otros solo sea suficiente tener un buen teléfono inteligente y manejo de redes sociales para poder ser periodista en estos días. Por más que la información abunde en las plataformas digitales gratuitas y que los medios tradicionales bajen su audiencia. Al final del día, el que se termina imponiendo es el periodismo. El profesional, el verdadero.

    En los últimos días, dos hechos importantes hicieron evidente esa conclusión. Uno local y otro internacional. Trascendentes, pero apenas dos de los tantos buenos ejemplos que sirven como para que todos entiendan cuál es el rol de los periodistas en estos tiempos en los que tanto se difunde y tan poco se sabe de verdad.

    El primero se refiere a los números de déficit fiscal difundidos por el Ministerio de Economía. El semanario detectó la semana pasada un déficit fiscal anual a enero mayor al que el gobierno había informado. El resultado negativo fue de 4,3% del PBI —el más elevado en varias décadas—, y no de 4,1%, como sostenía el Poder Ejecutivo. 

    Como los lectores saben, nosotros publicamos cada semana varios indicadores de la economía uruguaya, regional e internacional basados en distintas fuentes de información. También elaboramos indicadores propios, por ejemplo, respecto a la inflación (IPCB), la actividad por sectores y rentabilidades financieras.

    Para elaborar esos informes y análisis, los periodistas del semanario realizan cálculos a partir de datos oficiales. Este análisis independiente de los datos oficiales permitió detectar que el Ministerio de Economía había cometido un error.

    El ministerio emitió un comunicado el 28 de febrero en el que informó de una mejora en el resultado fiscal. Indicó que el déficit en los 12 meses terminados en enero fue de 2,7% del PBI, y de 4,1% quitando el efecto de los “cincuentones”. El procesamiento de datos efectuado por Búsqueda mostró otros resultados: 2,9% incluyendo los ingresos extraordinarios por la desafiliación de las AFAP por parte de los “cincuentones” y 4,3% sin esos ingresos.

     El semanario consultó entonces a las autoridades sobre esas inconsistencias y, tras revisar sus cálculos, Economía emitió una “fe de erratas”. Explicó que, “por un problema informático”, en la información usada para elaborar su primer comunicado no consideró los intereses del gobierno central-BPS (lo que llevaba a una baja del déficit de 0,2% del PBI). 

    ¿Hubiera llegado la corrección sin la investigación periodística previa? ¿Estarían los uruguayos enterados de cuál es el verdadero déficit fiscal de su país si no existieran periodistas profesionales haciendo su trabajo? ¿Pueden las redes sociales o los denominados influencers ocupar ese espacio? Definitivamente, no.

    Es cierto que la información está mucho más al alcance de la mano que años atrás. Basta con mirar la pequeña pantalla del teléfono celular para tener acceso al rincón más remoto del mundo y a portales de noticias de los países más influyentes y también de los más pobres. Pero siempre debe haber alguien para procesar esa información y para explicar qué es lo importante y qué lo secundario. Y también para tratar de ver más allá de la superficie. Hoy más que nunca.

    De eso también se trata el segundo caso que surgió como un ejemplo esta semana, el internacional. El protagonista es The New York Times, uno de los principales diarios del mundo. Luego de una extensa investigación, publicó un artículo en el que muestra que los camiones de ayuda humanitaria que ingresaron a Venezuela no fueron quemados por representantes del gobierno de Nicolás Maduro, una eventualidad que casi todos daban como un hecho.

    El diario norteamericano destinó cuatro periodistas a realizar ese trabajo, uno desde la frontera entre Venezuela y Colombia y los otros tres en Estados Unidos. Haciendo una ardua tarea de cotejo de datos y filmaciones y conversaciones con los protagonistas, los profesionales llegaron a la conclusión de que el incendio fue provocado por cócteles molotov que portaban los manifestantes contra Maduro.

    El incendio que supuestamente habían iniciado las fuerzas de seguridad del gobierno venezolano provocó condenas en todo el mundo y en especial el repudio de la administración de Donald Trump. Todos en las redes sociales se hicieron eco de algo que no era verdad, como demostró una investigación periodística.

    Por supuesto que eso no justifica todas las atrocidades que está realizando Maduro en Venezuela. Solo sirve para mostrar que la realidad suele ser un poco más compleja de lo que parece y que para conocerla hay que recurrir a los que se dedican a explorarla. Si se sabe poco de lo que ocurre dentro de Venezuela es justamente porque lo primero que atacan los que no creen en la democracia, como Maduro, es a los medios de comunicación.

    No hay democracia sin información de calidad. Eso es así en Venezuela, Estados Unidos, Uruguay o cualquier otra parte del mundo. Para lograrla es necesario apostar por el periodismo de calidad. Y eso no se logra con redacciones vacías y con políticos insensibles a la realidad por la que atraviesan los medios.

    Pero entonces el problema no es del periodismo sino de los que tienen la responsabilidad de sostenerlo, le caiga a quien le caiga el sayo. Y en este caso les cae a todos los integrantes de la sociedad, nos cae a todos. Es el futuro lo que está en juego.

    ?? Día de la Mujer