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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl expresidente Dr. Julio María Sanguinetti recordó en entrevista con Alfredo Leuco que el conflicto entre Israel y Hamás “es una vieja historia que empieza en 1948 cuando se declara existencia de esos Estados”; “70 años después seguimos luchando por crear dos Estados, uno judío y uno árabe”. El expresidente sentenció que “el fanatismo de los Estados árabes impidió aquella construcción e Israel tuvo que salvar su independencia en una guerra”.
“En fin, años después ha pasado la vida e Israel es un éxito. Por eso es que a veces cuesta entender las posiciones de mucha gente en nuestros países”, aseguró el expresidente, que no se refirió a ningún partido ni sector social en particular, aunque podría referir al Frente Amplio, cuya Mesa Política se pronunció en un comunicado sobre “la escalada de violencia entre Israel y Palestina”, que fue criticado por la embajada israelí en Uruguay.
No es novedad la posición del Frente Amplio (FA) en relación con el exitoso Estado de Israel, cuyos voceros (del FA) más bien parecen simpatizar con las posiciones extremistas de ciertos Estados y grupos terroristas árabes que, desde la creación del Estado en 1948, aspiran, pretenden y promueven la aniquilación de este.
Ha pasado desapercibido para la mayoría de la población lo ocurrido en la Cámara de Representantes, cuando por propuesta de legisladores del FA se convoca a una reunión de “solidaridad con Palestina”, la reunión, ante la sorpresa de los legisladores de la bancada oficialista, se convirtió en una tribuna de expresión de odio contra Israel. No debe olvidarse que con orgullo de uruguayos y batllistas el Uruguay reconoció de inmediato a su proclamación al Estado de Israel.
Ningún uruguayo por formación es o fue contrario al Estado palestino y por ende a una expresión de solidaridad con dicho Estado. Lo que no se puede aceptar es que una expresión de apoyo a Palestina —a lo que Israel, conviene destacarlo, nunca se opuso— se convierta nada menos que en la Cámara de Representantes en una expresión de odio hacia Israel; es inaceptable por donde se le mire.
La sesión fue convocada para conmemorar la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947, que recomendó la repartición de la Palestina del mandato británico en un Estado judío y otro árabe. Así, mientras los judíos festejaban y bailaban en las calles, esto es, aceptaban sin cortapisas la resolución, los árabes, incluyendo los locales, se lanzaron a la guerra, apenas se retiró el ejército británico, dando término total al mandato británico. Inmediatamente, cinco poderosos ejércitos árabes se lanzaron al ataque con la explícita misión de destruir a Israel, algo que, afortunadamente, por la valentía del Ejército y el pueblo israelí no lo lograron, de conseguirlo habría sido el fin del Estado de Israel y el exterminio de su población.
Esos diputados del FA, ¿son realmente representantes del sentir de la mayoría de los uruguayos, cualquiera sea su simpatía o adhesión? No, rotundamente no.
Tal vez por ignorancia o por omisión deliberada, los diputados del FA “olvidaron” que cientos de palestinos acuden y reciben tratamiento médico en Israel, también a aquellos miles de trabajadores que, desde la franja de Gaza, ingresan a trabajar en Israel. Por las dudas recordemos que Gaza es un territorio bajo el poder de la organización terrorista Hamás.
Como uruguayos, nos hubiéramos sentido representados dignamente si los diputados que demonizaron a Israel hubieran expresado su deseo y si fuera necesario hasta colaboración para lograr una paz definitiva en esa región. Paz que podría sugerirse comenzara en no emitir mensajes de odio en la televisión y medios de comunicación palestino, dejaran de alabar como héroes a los mártires, los que murieron en atentados suicidas. No divulgar en niños y jóvenes, como se hace, que el sueño es la shaháda (morir matando).
¿Es ese el porvenir que quiere el pueblo palestino para sus jóvenes? Sin duda que no.
Los Diputados del FA, ¿comparten esa ideología de terror y destrucción proclamada por grupos terroristas?
Nos gustaría conocer una clara y determinante declaración que dejara las cosas bien claras.
Mientras Israel continúa aportando a la ciencia y al conocimiento de la humidad, los otros aportan a crear almas y armas de destrucción.
Por último, aunque nos comprende la “generales de la ley”, recomendamos la lectura del libro del Dr. Julio María Sanguinetti La trinchera de Occidente, que ilustrará o recordará a muchos la verdadera historia.
Jorge Ciasullo
CI 793.978-7