Hace un año, en el último CDC del 2011, el Orden Estudiantil declaró “persona non grata” a la entonces decana de Enfermería, Alicia Cabrera, y solicitó al CDC que iniciara una investigación administrativa en esa casa de estudios para corroborar presuntas irregularidades administrativas.
En esa instancia la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUU) acusó a la decana de “abuso de poder” y denunció “hechos inadmisibles” en Enfermería como la desaparición de actas de cursos y exámenes (Búsqueda 1.642).
Para ese entonces, el enfrentamiento entre el Orden Estudiantil y la decana llevaba varios meses. Los estudiantes habían denunciado varias irregularidades administrativas que demoraron el inicio de cursos de la Carrera Escalonada de la Facultad y dificultaron los registros en la elección universitaria.
“Recuerdo a finales de año a la FEUU con una serie de denuncias y planteos que parecen confirmarse en el informe actual de la comisión. Esto ya no es un problema agudo, es grave, lleva más de un año”, recordó en su exposición del martes el consejero por el Orden Docente, Alejandro Bielli.
La última perla.
“Si seguimos así, la problemática de la Facultad de Enfermería no dejará de estar en el orden del día de este Consejo Directivo”. Esa fue la lapidaria frase que dijo Arocena en agosto de este año, cuando los enfrentamientos internos en Enfermería habían derivado en denuncias penales, amenazas personales y la suspensión de la elección de decana de esa institución (ver Búsqueda 1.677).
El Claustro de Enfermería estaba dividido a partes iguales (16 votos) entre la reelección de Cabrera o la designación de la docente Neris González. El voto de la bachiller Ana Laura Alegre inclinaba la balanza a favor de Cabrera, pero su suplente en el Claustro, al igual que el resto del orden estudiantil, apoyaba a González.
Alegre denunció que una docente y varios estudiantes la habían obligado a presentar la renuncia a su cargo por “el bien de ella y de su familia”, lo que disparó una serie de acusaciones entre los dos sectores.
Así las cosas, Arocena suspendió la elección decanal en tres oportunidades por entender que no estaban dadas las condiciones para su normal desarrollo. La última vez fue el 9 de octubre cuando se registraron forcejeos y golpes entre los participantes de la Asamblea del Claustro de Enfermería.
Pocos días después, el CDC creó una comisión especial de autoridades universitarias para intentar acercar posiciones.
Lo que al principio pareció funcionar adecuadamente se fue por la borda el lunes 17, cuando en una sesión extraordinaria el Consejo de Enfermería aprobó por cinco votos en siete una resolución en la que acusa a las autoridades universitarias de “operar en todos los planos institucionales” para “desestabilizar” a su Facultad.
Además, el Consejo resolvió convocar al Claustro el viernes 21 para elegir decano.
Auditoría y Escuela.
En la sesión del CDC del martes, las autoridades universitarias analizaron la resolución de Enfermería y el informe de la comisión de alto nivel.
El decano de Odontología, Luis Calabria, uno de los integrantes de la comisión, relató que el objetivo del grupo era “ayudar a reconstruir un clima”. Una vez logrado eso “nos quedaríamos con lo mejor de una intervención que es una comisión de seguimiento que controle y supervise el accionar, pero los acontecimientos recientes lo han dejado de lado”.
Marcelo Cerminara, otro de los delegados de la comisión, explicó que se encontraron con “un problema por semana” y diversas “circunstancias complejas” que los llevaron a solicitar el 27 de noviembre una investigación más profunda.
La auditoría financiera y administrativa ya fue aprobada y será realizada por la Dirección General de Auditoría Interna de la Udelar.
“Corroboramos que la práctica usual de los procesos concursales no es lo habitual en la cultura del servicio”, agregó.
Cerminara explicó que tuvieron “enormes dificultades” en encontrar información académica de unos 96 estudiantes y que también se enfrentaron “constantemente a situaciones de conflictividad” donde “las competencias de la autoridad no están claras”.
“Se buscó lograr el mínimo entendimiento común entre las partes, y se venía logrando, pero (con la resolución del Consejo extraordinario) esto dio un giro de 180 grados”, aseguró el pro rector de Enseñanza, Luis Calegari.
Tras el informe muchos consejeros pidieron la palabra para expresar su preocupación. Varias veces se advirtió que “cada vez queda menos margen de maniobra” y que se hace “imprescindible” que el CDC tome resoluciones “más duras”.
“La resolución del Consejo de Enfermería es la deliberada voluntad de que esto no se arregle y de no reconocer un conjunto de errores graves”, sentenció Arocena en el CDC del martes 18.
El rector dijo que no está dispuesto a que las autoridades universitarias emitieran una resolución reiterando “una vez más” su preocupación por el tema.
Para Arocena luego del trabajo de la comisión la iniciativa la tendrá Enfermería. “El Consejo de la Facultad dirige el servicio o es sustituido”.
“Esta sobre la mesa la intervención del servicio. Ahora bien, ¿una intervención cambia una situación de la gravedad con la que estamos escuchando?. ¿Esto es una Facultad? Uno querría decir que sí pero lo que escuchamos nos hace dudar de que pueda funcionar como tal”, añadió.
El rector opinó que los problemas son “tan graves” que “duda” de que una intervención pueda lograr que la institución funcione con normalidad en un plazo breve.
“El servicio no está en condiciones de funcionar, sino como Escuela y orientada y supervisada por el CDC si no hay una reacción grande de su demos”, agregó.
Luego del debate, el CDC resolvió “tomar conocimiento” del informe de la comisión, solicitar la auditoría interna y advertir a Enfermería que el grupo designado por las autoridades seguirá actuando hasta que “entienda que han cesado los problemas”.
Ayer miércoles se reunió el Consejo de Enfermería en pleno y dejó sin efecto la convocatoria al Claustro. Fuentes consultadas por Búsqueda entienden que eso “ayuda”, pero que la división es demasiado profunda.
Historia de complicaciones.
Los problemas que atravesó Enfermería este último año y medio no son una novedad para la Universidad. De hecho, varios consejeros dijeron a Búsqueda que ese centro de enseñanza “nació mal” cuando se le otorgó la calidad de Facultad en 2004 y desde ese momento “no ha repuntado”.
De hecho, en 2008 las autoridades universitarias tuvieron que intervenir en Enfermería porque los enfrentamientos entre sus consejeros hacían inviable el normal funcionamiento de los cursos.
En ese momento una comisión presidida por el rector Arocena intentó solucionar los problemas a fin de “evitar situaciones profundamente indeseables que se dibujan en el horizonte” (Búsqueda Nº1.462).
En 2009 la Facultad se retiró del proceso que acredita su calidad en el Mercosur porque estaba lejos de los estándares regionales, lo que le valió fuertes críticas de las autoridades.
“El 2013 será el año definitorio para Enfermería, para bien o para mal”, dijo uno de los consejeros al finalizar el CDC del martes. Resta ver si este vaticinio también se cumplirá.