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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl peligro de un cambio para no cambiar; asumir “a lo Macri” sería suicida. Aparentemente hay una buena posibilidad de que a partir del 2020 cambie el partido de gobierno. Sería por una coalición que asegure la gobernabilidad y que sería integrada por los actuales partidos de la oposición.
Es bastante claro que dicho cambio vendría más por errores del partido de gobierno y el hastío que tiene esa parte del electorado que lo abandonaría que por virtudes de los partidos opositores.
Las encuestas muestran que los principales problemas que la gente detecta son la seguridad y el desempleo. Subyacen también los problemas de la educación y, aunque menos perceptible para la mayoría, un déficit fiscal insostenible y la competitividad; esto último a partir de salarios tarifados disociados del mercado y tarifas públicas cuyos precios están formados por ineficiencias y necesidades fiscales.
Nada de esto último es fácil de desarmar; el tiempo juega en contra. El investment grade está más que comprometido y los inversores y los bancos lo saben. A esta altura los bancos viven, supongo, de la “inclusión financiera”, ya que su función principal no la están cumpliendo. Por otro lado, las AFAP no saben dónde invertir porque también están “a la retranca”.
La gente parece que está confiada en que un nuevo gobierno solucionaría los problemas más acuciantes.
El gobierno que asuma tendrá que tener una gran cualidad: la valentía.
Ni el déficit, ni el desempleo, ni la seguridad, ni la educación, ni los problemas de competitividad se resuelven con medidas tibias. Tampoco alcanza con aumentar la edad jubilatoria.
El PIT-CNT y su visión no sistémica de la economía se opone a todo lo necesario para salir de este brete en el que se encuentra el país.
Sería un gran riesgo asumir “a lo Macri”; no hay tiempo. Y ya no habrá por quién cambiar; por lo que el descontento medido por el Latinobarómetro aumentará. Y la gente más capaz continuará yéndose.
Por tanto, sería bueno que los aspirantes se expidan lo antes posible sobre las medidas a tomar. Hoy la economía está casi paralizada y las expectativas de inversores y consumidores cuentan.
Por tanto, vale la pena avisar si:
¿El próximo ajuste lo pagará el aparato estatal u otra vez la economía real?
¿El mercado laboral se flexibilizará dando prioridad al empleo?
¿Se reglamentará el derecho de huelga?
¿La formación de precio de las tarifas públicas volverá a las fuentes? Léase “para lo cual fueron creadas”.
¿Se mantendrán los monopolios?
¿Cuál será la estrategia de inserción internacional?
¿Habrá una medida de la productividad para los ministerios que permita cambiar a los ministros por incumplimiento de su cometido?
“Los que saben” dicen que no se gana una elección hablando de déficit fiscal. Ensayo que el mercado de los clientes de “los que saben” son personas sin la valentía y la entereza necesarias para hacer lo que hay que hacer.
Sería lamentable.
E.I.
CI 1.764.862-5