• Cotizaciones
    jueves 18 de julio de 2024

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    La desaparición de 43 estudiantes abre una gran crisis en México

    Río de Janeiro (Gerardo Lissardy, corresponsal para América Latina). El relato de la procuraduría general de México sobre lo que pasó con 43 estudiantes de magisterio desaparecidos en ese país desde el 26 de septiembre espeluzna. Las conclusiones parciales señalan que esos alumnos de una escuela rural humilde fueron detenidos a la noche por la Policía municipal de Iguala y Cocula, entregados a sicarios del cartel Guerreros Unidos y llevados como ganado en un camión hacia un gran vertedero, que tiene un difícil camino de tierra como único acceso. Una quincena de ellos ya estaban muertos al llegar, asfixiados en el recorrido. Los bajaron a todos, los interrogaron y mataron uno por uno. Después quemaron sus cuerpos durante horas en una hoguera, partieron los restos para que pudieran entrar en bolsas de basura, y los lanzaron al río. 

    Esta versión presentada el viernes por el procurador general mexicano, Jesús Murillo Karam, se apoya en declaraciones de detenidos por este caso, incluidos tres individuos que habrían participado en la parte final de la ejecución. Pero aún falta evidencia científica que corrobore el relato y varios familiares de los estudiantes rechazan las explicaciones dadas por las autoridades. Quizá la situación cambie cuando se conozca si coincide con alguno de los desaparecidos el análisis genético de dos restos calcinados hallados en Cocula y enviados a un laboratorio de ADN en el Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Innsbruck, Austria. 

    De cualquier modo, una cosa ya es segura: la conmoción generada por este drama se transformó en la mayor crisis política del gobierno de Enrique Peña Nieto, el presidente mexicano que asumió en diciembre de 2012 con la promesa de poner límite a la violencia del narcotráfico. Su imagen de político habilidoso ha quedado comprometida por la forma en que manejó este asunto, sin visitar personalmente Iguala cuando todos los ojos de su país estaban puestos allí y optando en cambio por viajar esta semana a China para una cumbre comercial. 

    Las marchas en apoyo a los estudiantes han continuado en diferentes puntos del país desde que la Procuraduría divulgó su informe, y algunas derivaron en enfrentamientos violentos con la Policía. El sábado un grupo de radicales prendió fuego la puerta del Palacio Nacional de Ciudad de México; el lunes familiares de las víctimas, estudiantes y docentes tomaron durante tres horas el aeropuerto de Acapulco, y el martes manifestantes incendiaron la sede del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la capital de Guerrero, el estado mexicano del Pacífico donde ocurrieron los hechos.

    A esta situación se añaden otros problemas inesperados para Peña Nieto, como un débil crecimiento de la economía, una caída de los precios del petróleo, un escándalo sobre la lujosa mansión donde vive su familia y la sorpresiva cancelación de un contrato de U$S 3.700 millones para construir un tren bala con tecnología de China, cuyas autoridades se irritaron por el desplante mexicano. 

    Los observadores advierten que es un momento delicado para Peña Nieto. “No hay ninguna duda de que ha perdido los dos activos más grandes que tenía: uno es la imagen de eficiencia, que lograba sacar las cosas bien, y lo segundo es que perdió la iniciativa, ahora va detrás de los eventos y no delante de ellos. Las dos cosas son muy importantes”, dijo Luis Rubio, un analista político mexicano, en diálogo con Búsqueda.

    “Una lección”

    De hecho, hasta antes de esta crisis Peña Nieto parecía manejar con astucia las difíciles riendas del poder mexicano. Sus logros iban desde el plano económico, con la aprobación de una serie de reformas estructurales que incluyeron los sectores de energía y telecomunicaciones, hasta el área de la seguridad, con la captura de capos del narcotráfico como Joaquín “El Chapo” Guzmán, considerado uno de los criminales más poderosos y buscados del mundo. 

    Sin embargo, la desaparición de los estudiantes confirmó a los mexicanos y al mundo que el crimen organizado aún campa a sus anchas en México, frecuentemente en contubernio con las autoridades legales. Los jóvenes de la escuela normal de Ayotzinapa fueron detenidos por la Policía al llegar a Iguala bajo la sospecha de que planeaban interrumpir un acto público que celebraba la esposa del alcalde de la ciudad, José Luis Abarca. Esta pareja fue detenida a comienzos de mes acusada de la autoría intelectual del crimen y trabajar en colusión con Guerreros Unidos. Según los investigadores, el propio Abarca pidió a sus hombres darles “una lección” a los estudiantes. 

    El arresto de los jóvenes se hizo de forma violenta, con policías abriendo fuego contra los autobuses que los transportaban. El caos fue tal que las balas alcanzaron también el ómnibus donde viajaba el equipo de fútbol Los Avispones de Chilpancingo, matando a su conductor y a un jugador. Los estudiantes detenidos fueron conducidos a la jefatura de Policía local y luego trasladados a Cocula, donde los entregan a Guerreros Unidos. 

    “Es la primera vez en que aparece una autoridad política electa asociada claramente a los narcotraficantes: es algo que todo el mundo sabía, pero no había habido nunca una prueba fehaciente”, indicó Rubio, que preside el Centro de Investigación para el Desarrollo (Cidac), una institución independiente de análisis político en Ciudad de México. A su juicio, esto y el hecho de que haya nombres, apellidos y padres quejándose, distinguen este caso de tantos otros episodios de violencia extrema que ha vivido el país en los últimos años. 

    Rubio añadió que la movilización por los estudiantes logró unir en un mismo reclamo a todos aquellos que estaban molestos por el estilo de gobierno y las reformas emprendidas por Peña Nieto, desde la derecha hasta la izquierda del espectro político. 

    En medio de esta situación, el mandatario sufrió otro revés con la divulgación el domingo de un informe de prensa sobre la casa de U$S 7 millones donde vive su familia. El texto publicado en el portal Aristegui Noticias indicó que la mansión está registrada a nombre de una empresa vinculada al consorcio chino que obtuvo el contrato para construir en el país el primer tren bala de América Latina, conectando Ciudad de México con Querétaro. La Presidencia reaccionó al informe señalando que la compañía fue contratada por la esposa de Peña Nieto, la exactriz Angélica Rivera, para comprar la propiedad y que “ha estado pagándola”.

    Lo cierto es que la cancelación del acuerdo del tren bala tres días antes de la divulgación de ese informe molestó sobremanera a Pekín, que esperaba hacer de esa obra ferroviaria un ejemplo de su capacidad de exportar equipos y tecnología de punta. En China atribuyeron el revés a problemas de política doméstica mexicana.

    Todo esto ocurre justo en momentos en que México necesita de inversiones en el sector petrolero y en toros para impulsar su economía. El país crecerá este año apenas 2,4%, “debajo de su potencial”, indicó un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trata de una tasa aún bastante inferior a la meta de 5% de expansión que se había trazado Peña Nieto para su mandato. 

    Los más de 30.000 asesinatos que ocurrieron en México desde que el presidente asumió también están lejos de sugerir que el problema de la violencia tiende a aplacarse. Lo mismo ocurre con las fosas clandestinas con restos humanos halladas en Guerrero mientras se buscaba a los estudiantes. Pero la crisis para el gobierno se desató por 43 desapariciones, y la pregunta ahora es si Peña Nieto tendrá cintura suficiente para salir de ella y recuperar la iniciativa, o si este es el principio del fin de su gobierno reformista. “La realidad ya alcanzó a la Presidencia”, dijo a Búsqueda Pedro Isnardo de la Cruz, un politólogo mexicano de la Universidad Autónoma de México (Unam), especialista en temas de seguridad. “Tenemos que ver en las siguientes semanas si están a la altura de estos acontecimientos”.

    Fuera de Fronteras
    2014-11-13T00:00:00