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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn oportunidad de asumir su cargo el actual comandante en jefe del Ejército hizo determinadas declaraciones que merecieron, inmediatamente de su parte, una aclaración.
En esa oportunidad, el recién designado ministro de Defensa Nacional, el doctor José Bayardi, tomó protagonismo pero como relator del asunto. Se esmeró en explicar a la prensa lo que le había dicho al comandante, relatando casi de manera textual el diálogo que mantuvieron, pero dejando entrever un cierto tufillo autoritario y haciendo pública una conversación que a pesar de ser con un subalterno, no le pertenecía exclusivamente.
Posteriormente se ocupó, también, en hacer saber a la prensa que había leído previamente el discurso que haría el comandante en la ceremonia conmemorativa del Día del Ejército Nacional, que es lo normal y que además es lo que debe hacer.
Días después y para terminar de “vender” su imagen de “ministro que manda”, se explaya en declaraciones explicando las razones por las cuales no ha sancionado al ex comandante en jefe por su actuación política.
Maneja en la oportunidad sus potestades de sancionar como si fueran caramelos a repartir.
Trae y lleva a Bolsonaro como medida de comparación y con tremenda soberbia y en referencia al general (R) Manini dice: “Yo voy a dejar que haga campaña y vea qué suerte tiene” (Búsqueda, 30 de mayo 2019).
El buen ejercicio del mando en una institución militar es un valor de gran relevancia, es una cuestión de lealtades, confianza y respeto mutuo.
El actual gobierno ha ido de error en error con la temática militar hasta culminar con el episodio de las actas del Tribunal de Honor, donde ocultó verdades y adoptó medidas desproporcionadas y equívocas, todo manejado con la conocida demagogia de que pegarles a las FFAA paga en la izquierda, y más en un año electoral. Por fuera y en el rubro de canalladas conexas, se le puede imputar el trato que tuvo con el anterior ministro de Defensa.
Estaría muy bueno que el ministro Bayardi se ocupe del proyecto de Ley Orgánica de las FFAA, actualmente a consideración del Poder Legislativo al que, a favor del clima electoral, la bancada de gobierno ha ido “toqueteando” hasta transformarlo en un verdadero mamarracho jurídico y técnico. Se ocupan, en los descuentos, de lo que no se ocuparon en 14 años de gobierno con mayorías parlamentarias.
Una cosa es mandar y otra es mandonear.
Las instituciones militares no surgieron hace 15 años y se rigen por muy antiguos principios que les permiten, sobre los fundamentos de la disciplina, el liderazgo, la capacidad técnica y el espíritu de cuerpo el cumplimiento de las misiones que les adjudica la Constitución y las leyes.
El líder manda y el “portagalones” mandonea.
En 1899 el militar francés André Gavet escribió El arte de mandar, libro que se mantiene totalmente vigente en cuanto a los principios que desarrolla.
De pronto le puede ser de utilidad al ministro de Defensa.
Cnel. (R) Miguel Rodríguez