Le escribo con motivo de las repercusiones del artículo de Búsqueda, número 1.670, firmado por los periodistas Guillermo Draper y José Peralta, en el que entrevistan a la Dra. Mercedes Rovira.
Le escribo con motivo de las repercusiones del artículo de Búsqueda, número 1.670, firmado por los periodistas Guillermo Draper y José Peralta, en el que entrevistan a la Dra. Mercedes Rovira.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáFui durante varios años alumno de la Universidad de Montevideo, institución a la que ingresé en el año 2004, abandonándola definitivamente en el año 2009 debido a los reiterados casos de discriminación de diverso origen (no solo hacia la homosexualidad) de los que fui víctima y testigo.
Creo necesario destacar que las graves declaraciones realizadas a su semanario no son las desafortunadas opiniones de un individuo, sino una postura repetida en la institución que representa. Valga para muestra las opiniones, vertidas en clase por el profesor de Antropología II, considerando a la homosexualidad como una “enfermedad mental” que —según explicaba— había dejado de ser considerada como tal por la comunidad científica debido al poderío “del lobby homosexual”. El caso es particularmente elocuente, teniendo en cuenta las opiniones de la Dra. Rovira, que afirmaba que los profesores de Ética, Teología y Antropología eran los principales afectados por la visión de la Universidad.
En mi caso particular, me tocó padecer la discriminación académica y personal en repetidas ocasiones, una de ellas a manos de la propia Dra. Rovira, entonces decana de la Facultad de Humanidades, de la que yo era parte como estudiante de Licenciatura en Historia. Ello me llevó a trasladarme a España, donde empecé casi de cero mi carrera y donde resido actualmente.
Esto demuestra que la tan mencionada crisis educativa no es monopolio de la Universidad de la República, no es pública ni privada, ni exclusivamente un problema de gestión o asignación de recursos, sino que acusa también una crisis de valores más profundos, como la tolerancia.
Lo saluda atentamente,
Ignacio Javier Bárcena Ricci
CI 4.627.736-8