Predecir el precio del dólar a mediano y largo plazo es una tarea que suele ser arriesgada, y así lo prueba la evolución del tipo de cambio en 2016: el vaticinio generalizado era que subiría, pero termina el año bajando. Es que depende de factores muchas veces difíciles de conjeturar que trascienden los sucesos propios de la plaza cambiaria uruguaya, como la situación de la economía estadounidense, su política monetaria —en proceso gradual de “normalización” en marcha— y acontecimientos políticos internacionales como el Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea.Para quienes están día a día monitoreando los mercados financieros, y analizando con más detenimiento los acontecimientos que los influyen, el ejercicio de la predicción probablemente tenga más chances de acierto que para otros agentes económicos. Teniendo eso en consideración, la proyección que —en promedio— realizan los ejecutivos de las casas de cambios, bancos, las AFAP, los corredores de bolsa y otros agentes bursátiles sobre la cotización del dólar es que termine 2017 en algo más de $ 32, surge de la XXI Encuesta Anual de Evaluación y Perspectivas de Búsqueda. Eso significa un incremento de 12,5%.En realidad, las estimaciones recogidas en el sector financiero van de un tipo de cambio que dentro de un año se ubicará como mínimo en $ 31,5 (8% de aumento) y en $ 34,5 como máximo (20%). Ninguno prevé un descenso del precio del dólar en Uruguay.Por la propia actividad de su negocio, también las empresas del sector financiero usualmente manejan proyecciones más afinadas que en otros rubros en materia de inflación de precios. Para 2017 ninguno de los encuestados prevé un alza del Índice de Precios al Consumo de dos dígitos: la mayoría de sus respuestas se ubicó en torno a 8,5%, y 9,3% fue la predicción más elevada.


