La ganadería recupera terreno frente a la disminución del área destinada a la agricultura y comienza a posicionarse nuevamente como el principal rubro y motor del campo. En el escenario actual, todo parece indicar que hoy, nuevamente, es el tiempo de la vaca y el toro, y la zafra que comenzó por estos días es la oportunidad que los ganaderos tienen para demostrarlo.
Puede decirse que el remate que año a año se realiza en la Central de Pruebas de Kiyú, en San José, es el que da oficialmente el puntapié inicial a la temporada de compra y venta de reproductores bovinos. Ese lugar, que pertenece a la Sociedad de Criadores de Hereford, tiene gran simbolismo para el sector por todas las investigaciones y avances genéticos que allí se han realizado. Este año, ese evento se desarrolló el pasado sábado, aunque, días atrás, ya se habían realizado algunos remates. El promedio general alcanzó U$S 4.200 y se colocó la totalidad de la oferta.
En todos los casos, hasta ahora, los resultados fueron favorables y en la zafra habrá demanda, aunque los toros se venderán a precios más bajos, coincidieron los empresarios consultados por Campo, a pesar de que en el remate de Kiyú los valores se ubicaron por encima del promedio del año pasado.
“Creo que la zafra debería andar bien”, resumió el empresario y rematador Gerardo Zambrano.”El razonamiento se basa en que los campos marginales agrícolas se están volcando a la ganadería de una manera u otra. Los costos son complicados pero algo hay que hacer, y es lo más lógico y lo más natural” el pasaje de una actividad a la otra, dijo. En este sentido, interpretó que existe la posibilidad de que aumente la demanda del ganado de reposición para recría, para invernada o para otros propósitos. Esa demanda, sin embargo, no será inmediata, apuntó el empresario.
Los precios de comercialización, en tanto, dependerán de varios factores, como el tipo de cambio. De todas maneras, es evidente que serán inferiores al año pasado, opinó Zambrano.
En 2014, el valor de la zafra de toros promedió en U$S 2.900, con un máximo alcanzado de U$S 19.200 y un mínimo de U$S 1.050. En ambos casos se trató de animales de la raza Hereford. En total, se ofertaron 5.725 toros, de los cuales fueron vendidos 5.030, lo que representó el 88% del total, según datos recolectados por Radio Rural.
La raza Hereford fue la de mayor presencia durante la temporada, con alrededor de 2.500 animales ofertados y 2.190 vendidos.
El rematador y empresario del Escritorio Dutra, Daniel Dutra, dijo que estima que los precios de este año serán similares a los de la zafra 2014. Señaló el hecho de que los valores de los granos y de la leche hayan caído, mientras que el de la carne se ha mantenido estable, como un dato auspicioso para la ganadería. Por eso vaticinó que los productores optarán por hacer un entore importante y que la demanda estará “garantizada”.
El también rematador y empresario Romualdo Rodríguez dijo que existe confianza en que se comercializarán el 100% de los toros ofrecidos. Los valores a los que serán vendidos los reproductores, no obstante, deberán “ajustarse” a la baja porque es posible que exista una oferta superior a la registrada en 2014.
Por otra parte, en esta época del año, la industria ajusta un “poco” los precios a los que paga el ganado al productor y eso desestimula.
El novillo se encuentra en el entorno de los U$S 3,30 el kilo, en tanto que el valor de la vaca gira en los U$S 3,10.
Pese a que la carne está mejor que otros productos, los valores a los que se vende y el dinero que recibe el productor no es “gran cosa” y por eso quizás se “ponga conservador”, valoró Rodríguez.
El rematador y empresario Horacio Indarte estimó que seguramente los precios no serán los del año pasado pero que, de todas maneras, serán buenos.
Exportación abierta
En el primer semestre del año las exportaciones de ganado en pie superaron los 76.000 animales. Esa cifra representó una expansión del 9% si se la compara con el mismo período del año pasado. Turquía y Egipto se consolidaron como dos de los principales destinos. Empresarios del sector estimaron que la tendencia de colocaciones de ganado en pie se mantendrá el resto del año. El hecho, que contrasta con la política aplicada en la administración anterior, que por momentos restringió la venta de ganado en pie al exterior, también implica una buena señal para la zafra de toros que se está desarrollando, valoraron.
“Tenemos en ese sentido un plus en la medida en que la exportación esté abierta como aparentemente está ahora. Creo que es una garantía que marca de alguna manera un piso a la producción de terneros”, evaluó Zambrano. La apuesta de Uruguay de tener tres millones de terneros, que no pudo alcanzar, aunque estuvo cerca, en algún momento fue una “dificultad” porque estaba la exportación cerrada y había una política de regulación de precios, lo que fomentaba a los productores a dejar de producir, interpretó Zambrano. Con el camino allanado para poder colocar el ganado en pie al exterior, sin embargo, la situación cambió. “En la medida en que todas esas cosas se puedan aceitar, la necesidad de producir terneros es el único elemento para aumentar la producción, hacer más kilos por hectárea e incrementar la productividad” y eso genera “interés” e incide favorablemente en la zafra, agregó.
Primavera que “pinta bien”
En la zafra de toros de 2014, las ventas habían empezado de forma tibia con relación a otros años, pero luego los productores comenzaron a comprar todos los toros que se ofertaban en los remates. El clima de la primavera de ese entonces, con las praderas exuberantes, sonreía al campo y eso animaba al productor y a sus ganas de reponer su ganado. Este año, al igual que el anterior, los empresarios del sector, lo que incluye a los rematadores que buscan vender, tienen buenas expectativas, y el clima vuelve a ser un factor favorable para ellos. “Todas las cosas están alineadas para que la zafra se desarrolle con interés y con demanda”, dijo Zambrano.
“Hay una primavera que pinta muy bien y eso da ánimo al productor y a los criadores fundamentalmente”, resaltó Rodríguez.
Las vacas, cuya salud estuvo afectada en los primeros meses del año debido a la sequía, mejoraron en los últimos meses debido al clima y a las buenas pasturas. Ese motivo genera las condiciones para que haya un buen entore. Incluso, el hecho de que hayan estado “mal” y ahora estén “mejor”, genera un escenario más favorable que el que se da usualmente, interpretó Indarte.
El resto de los empresarios consultados coincidieron en que las condiciones climáticas son propicias para que se desarrolle una buena zafra y posterior entore.
“No es un verso”
Existe otro factor importante para creer que la zafra será exitosa, de acuerdo con el punto de vista de los empresarios, y está vinculado con la genética. “Eso hace que la ganadería uruguaya siga aumentando la calidad”, indicó Indarte. Es por las “notables” mejoras que se han desarrollado en este campo, resaltó, que explican por qué los rematadores siguen vendiendo toros año a año.
“La incorporación de genética no es un verso, es una realidad”, apuntó Zambrano. “Un rodeo con genética de punta se desprende, y se ve en los remates por pantalla”, observó. Los animales de una calidad genética superior valen entre un 10% y un 15 % más que el resto.
Debido al aporte que hacen estos animales a la calidad, ello debería influir en la motivación para incorporar genética de calidad a los rodeos generales, valoró.
“Creo que el criador todavía no se ha dado cuenta que la diferencia de precios entre un toro con datos y un toro sin datos es muy poca, y que una buena elección”, basada en la información objetiva disponible, es una “garantía” y puede impactar “significativamente” en el sector, había valorado en su oportunidad el cabañero y dirigente gremial de Angus, Álvaro Díaz Nadal (Campo Nº 51).