• Cotizaciones
    miércoles 11 de marzo de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La última noche lejos del río

    A los 66 años, murió el escritor Hugo Fontana

    La noticia comenzó a circular en el ámbito periodístico y literario y todos la recibían con incredulidad. Los más cercanos afirmaban haberlo visto hacía pocos días y que estaba feliz con su viaje a Punta Cana a donde se había ido de vacaciones. Pero fue justo allí, en aquella tierra caribeña, donde Hugo Fontana murió el martes 11 a los 66 años.

    Había nacido en Toledo, Canelones, el 19 de mayo de 1955, un lugar que él transformó en escenario de varias de sus novelas y cuentos. En su pasaje por la poesía dejo cuatro libros, pero su fuerte estuvo en la narración que escribía con sobriedad y precisión, al estilo de los escritores anglosajones que tanto admiraba y de las novelas policiales, un género que desarrolló en muchos de sus títulos.

    Ese estilo apareció desde sus primeros libros, como su novela El cazador (1992) y en su conjunto de cuentos Liberen a Bakunin (1997). En Las historias más tontas del mundo (2001), recogió en 17 relatos el paso de la niñez a la adolescencia, el descubrimiento sexual, los recuerdos de infancia con sabor a mate y bizcochos y los atardeceres azules en pueblos quietos.

    Uno de sus títulos más conocidos es El crimen fue en Toledo (1999). Comienza con un asesinato y la apariencia de una novela policial, pero desemboca en una historia que, sin investigadores privados ni inspectores de policía, habla de la memoria y de los olvidos colectivos, y de la vida pública y privada de un pueblo.

    Versátil para desarrollar tramas, en el año 2000 publicó Veneno, una novela que tuvo como protagonista a Tapita, personaje oriundo de Toledo. Condenado a muerte en una cárcel de Texas, Tapita es acusado de haber prendido fuego un hotel frecuentado por gays y lesbianas y matado a una veintena de huéspedes. El libro termina siendo, aunque sin proponérselo, un alegato contra la pena de muerte.

    De su experiencia periodística surgió su impresionante investigación La piel del otro. La novela de Amodio Pérez (2001) que fue varias veces reeditada. En un solo libro reunió una multiplicidad de documentos, testimonios, entrevistas por él realizadas, fragmentos de otros libros y noticias de la época, que tuvieran como núcleo común a Héctor Amodio Pérez, una de las figuras más enigmáticas dentro del MLN y cuyo paradero se desconocía cuando Fontana publicó este trabajo. Allí es un escritor que no escribe, sino que recoge todo lo escrito y dicho por otros sobre Amodio.

    Fontana admiró a varios escritores, pero entre los uruguayos, Juan Carlos Onetti era su elegido. Con La última noche frente al río le rindió homenaje. Las señales onettianas están a la vista en esta novela, porque están directamente tomadas de novelas de Onetti: la ciudad donde se desarrolla la historia se llama Lavanda, hay un periodista de nombre Lamas y un comisario veterano llamado Onetti. “En estos días me acordé de la canción Pago de Eduardo Darnauchans, esa que dice ‘Yo le debía esta canción a usted, doctor’, y entonces pensé: ‘Yo le debía esta novela a usted, maestro’”, le dijo Fontana a Búsqueda en una entrevista a propósito de la publicación de esta novela. Por su historia pasan personajes masculinos que a veces se confunden en uno solo. Son cincuentones malhumorados, que consumen demasiado café, alcohol y tabaco. “Tienen bastante de mí”, contestó Fontana.

    Amante de los boliches montevideanos, integraba con otros escritores un grupo llamado Los Lunéticos que transitó por varios bares. El último fue el Bar 36, en Maldonado y Convención. Allí se reunía Fontana con Mercedes Estramil, Álvaro Ojeda, Guillermo Álvarez Castro, Luis Fernando Iglesias y algunos otros asistentes esporádicos. En esas tertulias hablaban, sobre todo, de literatura. Muchos de ellos reconocen que hay libros que nunca hubieran leído sin las recomendaciones en esos encuentros. Y Fontana era un buen consejero en materia literaria.

    Su personaje Lamas y su ciudad Lavanda reaparecieron en El agua blanda (2017), inspirada en un hecho real que ocurrió en 1966 cuando un grupo de 18 militantes peronistas secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas y desviaron el vuelo, que se dirigía a Río Gallegos, hacia las Malvinas. La novela de Fontana tiene ecos de aquellos hechos, pero más que como aventura política los incorpora para darle contexto a la aventura íntima de Lamas, el periodista veterano, que es el protagonista.

    Otro de sus autores admirados: Raymond Carver. Y muy Carver es su novela El noir suburbano (2009), ambientada en un motel cercano a la carretera y a orillas de un lago en alguna zona al oeste de los Estados Unidos. Refugio para lo prohibido o para la estadía fugaz, por allí pasan hombres de negocios, amantes furtivos, parejas de vacaciones, viajeros sin destino y, a veces, algún asesino. Posiblemente haya sido la novela de Fontana de lenguaje más depurado y más audaz en su juego narrativo. En la desesperanza de sus personajes, en los pocos trazos de sus descripciones y en los diferentes grados de morbo y crueldad de la historia está la presencia del maestro norteamericano.

    Ganó dos veces el premio Morosoli de Oro, en 2001 y 2003 con sus colecciones de cuentos Oscuros perros y Quizás el domingo. Fue autor de las editoriales Alfaguara, Penguin Random House y Ediciones de la Banda Oriental, pero sus últimos títulos los publicó con HUM y con su sello editorial Cosecha Roja.

    Justamente en HUM apareció su última novela Los nombres propios (2021), que tiene como personaje central a Emir Rodríguez Monegal, crítico, ensayista y docente uruguayo, uno de los intelectuales más fecundos del Uruguay, a quien Fontana también admiraba. En esta novela hay un asesinato, dos periodistas que investigan y la vieja Lavanda como una referencia onettiana. “En todos estos meses de investigación y de lectura aprendí muchísimo y multipliqué mi admiración hacia Emir. En la novela comparo el tranvía que se acercaba a Antonio Gaudí y terminó atropellándolo, con la muerte que se acercaba a Emir. Hace no mucho estuve frente a la Sagrada Familia y me pregunté cómo un hombre pudo haber hecho esa obra. Tampoco se me ocurre cómo Emir pudo escribir una obra tan vasta, tan inteligente”, le dijo a Búsqueda en entrevista sobre su novela.

    Fue un destacado crítico literario que trabajó en varios medios de prensa, pero su mayor producción y la más disfrutable para los lectores, la tuvo en El País Cultural. “Se nos fue Hugo Fontana, compañero en El País Cultural desde hace más de 30 años. ¿Qué decir? Recibí de sus manos, hace días, las que serían sus últimas dos notas. Una de ellas sobre Edogawa Rampo, que sale este domingo 16. Leerla será la mejor forma de honrarlo”, escribió en su cuenta de Twitter Laszlo Erdelyi, director del suplemento.

    La actualización de Wikipedia dice: “Fontana fue encontrado muerto en la habitación del hotel donde se alojaba en Punta Cana. Las primeras investigaciones apuntan a una muerte natural”. Él se hubiera divertido al leer esas líneas.

    // Leer el objeto desde localStorage