• Cotizaciones
    jueves 30 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Las ideas de Milei

    Sr. Director:

    La dinámica y casi siempre dramática realidad argentina despierta pasiones entre los uruguayos, y en estas semanas las páginas de Búsqueda lo reflejan bien. Voy a terciar en la discusión que Enrique Sayagués Areco inició con Gabriel Oddone a propósito de las ideas de Milei.

    La inflación no es causada porque los países emitan su propia moneda sino porque financian sus déficits fiscales con un aumento artificial de su base monetaria (emisión). De hecho, si Argentina dolarizara no estaría libre de inflación. Estaría libre de su inflación, pero sufriría la inflación de Estados Unidos.

    El fondo de la idea es legislar para dar curso forzoso en un determinado país (por ejemplo, Argentina) a una moneda no emitida por ese país, por ejemplo, el dólar, pero también podría ser el euro, la libra esterlina o el franco suizo. El país que adopta una moneda extranjera está admitiendo que no es capaz de sostener en el tiempo una conducta fiscal sana, en tanto que el país emisor sí la tendrá. Hayek no tiene nada que ver con eso.

    Para dolarizar, Argentina necesita tener dólares, y no los tiene. Y no puede pedirlos prestados porque nadie se los quiere prestar. Argentina solo recibe préstamos del FMI (Fondo Monetario Internacional), que lo hace con el único objetivo de no tener que afrontar las consecuencias de su default. China le presta yuanes como parte de su contienda estratégica con Estados Unidos, pero no le va a prestar para que Argentina los cambie por dólares para eliminar su moneda. Claro, Argentina siempre podría “yuanizar”. ¿Por qué no? Seguramente los dirigentes chinos estarían felices de imponer su signo monetario en un segundo país. No les cobro nada por la idea.

    Aun si alguien le prestara dólares (meternos a averiguar cuántos necesitaría sería otra controversia) debería tener un plan para devolverlos, lo que no es fácil si tenemos en cuenta que, antes de dolarizar, Argentina debe el equivalente al 120% de su PBI (Producto Bruto Interno) y contando.

    Supongamos como hipótesis de trabajo que los dólares aparecen; falta todavía resolver la madre de todos los problemas: el déficit fiscal. En dólares, en pesos o en yuanes, el Estado argentino gasta más de lo que le ingresa. El déficit primario no es muy alto: un 2,4% del PBI, más o menos 1.000 millones de dólares por mes. Como ya no va a poder financiar ese faltante con emisión monetaria va a tener que bajar el gasto público (o aumentar impuestos) en una cifra similar y va a tener que seguirlo bajando para generar ahorros para afrontar los pagos de deuda, que no están incluidos en esos 1.000 millones, que son apenas el déficit primario.

    Además, va a tener que afrontar otro problema, que tal vez sea el más grande de todos: su deuda en moneda local: las famosas Leliq (letras de liquidez). Hoy para remunerar las Leliq expande su base monetaria un 12% todos los meses ¿Qué va a hacer cuando ya no haya moneda local? Las Leliq también van a ser dolarizadas y van a tener que ser remuneradas con dólares: solo de intereses el BCRA (Banco Central de la República Argentina) debería pagar el equivalente a un 6% del PBI. Es decir que la dimensión del ajuste requerido es de 8,4% del PBI.

    Dolarizar implica que hay que equilibrar las cuentas fiscales, por eso la idea de la motosierra. Siempre es difícil la motosierra, pero cuando el 40% de la población está bajo el nivel de pobreza es todavía más difícil. ¿Sobreviviría en Argentina un gobierno que elimine, por ejemplo, los subsidios a las tarifas, las transferencias a las provincias o los planes sociales?

    Por lo antedicho comparto con Oddone que Milei es un defensor de ideas simples basadas en argumentos seudocientíficos. Apela a sólidos principios generales de indudable validez filosófica para proponer una iniciativa concreta que en el contexto concreto de la Argentina 2023 es políticamente inviable. Por eso es simplista y seudocientífico. Por eso la idea equivocada es la de Milei y no la de Hayek.

    También coincido con Oddone en que lo peor no son sus ideas equivocadas (repito: las de Milei, no las de Hayek), sino su incapacidad de generar acuerdos ni siquiera con los que piensan más o menos como él. Cualquiera sea el cuerpo ideológico que sustente una estrategia de solución a la crisis del hermano país, va a necesitar de diálogos y consensos imposibles de lograr por este personaje paranoico y emocionalmente frágil al que no se le puede negar el mérito de haber logrado empatizar con la frustración y el enojo de una sociedad al borde del abismo.

    Me parece importante analizar la situación con frialdad, dejando de lado la ideología y la pasión propia del hincha de fútbol en la defensa de los colores y las simpatías.

    Milei es la opción de Cristina y de La Cámpora. ¿Por qué? Porque es el camino más corto para recuperar el poder. En un escenario de caos social y político el que mejor se mueve es el kirchnerismo. Y esa es su apuesta. El camino para terminar con el kirchnerismo es el fortalecimiento institucional, el consenso político y el crecimiento económico, nunca el caos.

    El único candidato que puede terminar con el kirchnerismo es Sergio Massa. El peronismo no es tonto, sabe que el modelo está agotado y que el ajuste es inevitable. Por la forma de elección legislativa, Massa es el único presidenciable que puede tener mayoría parlamentaria y tiene, al mismo tiempo, el aval de la CGT (Confederación General del Trabajo) y del establishment económico.

    Massa es mucho más joven que Cristina y que Patricia Bulrich, pero a la misma edad en que Patricia integraba la guerrilla montonera y Cristina clamaba por el regreso de Perón, Massa militaba en la Ucede (Unión del Centro Democrático) de Álvaro Alsogaray, lo más rancio de la derecha argentina. Incluso fue presidente de la Juventud Liberal de la provincia de Buenos Aires. Llega al Justicialismo en los años 90, cuando Alsogaray promueve la integración de la Ucede al menemismo.

    Después de un año de haber sido jefe de gabinete de Cristina (casualmente sucediendo a Alberto Fernández) renuncia y se enfrenta terriblemente al kirchnerismo: “¡Yo los voy a meter presos!”, prometía en sus actos de campaña como candidato presidencial en 2015.

    Hay una contradicción entre el ajuste que Argentina tiene que hacer y el ajuste que puede hacer. Ese ajuste tiene que ser gradual y acompasado con el crecimiento económico. No va a estar exento de turbulencias políticas y sociales y requiere un fuerte liderazgo. Pero Argentina tiene un fuerte potencial de crecimiento, tiene gas, petróleo y minerales estratégicos (litio, cobre, uranio), tiene una importante capacidad industrial instalada. Si logra acompasar el ajuste con el crecimiento y negocia bien con el establishment mundial, tiene una oportunidad. De lo que hay en el menú me juego por Massa. Que me perdone Keynes.

    Carlos Álvarez