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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) debería hacer referencia a los siguientes puntos:
1) Si existe tolerancia por encima del límite de velocidad establecido y, en ese caso, cuál es.
2) Si se va a establecer progresividad en la aplicación de las multas en función de la magnitud del exceso de velocidad verificado.
Ahora, el Parlamento se encamina a establecer un tope al valor máximo de 5 UR a las multas pero hasta el momento el monto de la mínima es de $ 7.988, que equivalen a unos € 190, aproximadamente.
Bien, a modo de ejemplo, en Alemania, hasta 10 km/h por encima del límite no hay multas y luego hay una escala que comienza entre los 11 km/h y los 15 km/h con un multa que “puede ser” entre € 20 y € 35, y recién se aproxima a nuestra multa mínima cuando hay una exceso de entre 31 y 40 km/h, que “puede ser” de entre € 160 y € 240.
En consecuencia, en un país cuyo PBI per cápita es casi dos veces y media superior al nuestro, la multa mínima en Uruguay es casi siete veces superior a la de Alemania.
Coincidimos con el ministro en que las multas intrascendentes desestimulan el cumplimiento de las normas, pero el exceso en el monto, ¿no demuestra que existe un ánimo de recaudación desmedido, especialmente por las intendencias, y en este caso, si recauda el MTOP, por parte de este?
De repente, se ha instalado como una fiebre de control de velocidad máxima (la mínima de los domingueros que circulan a 40 km/h en rutas nacionales y son los causantes de muchos accidentes no existe para las autoridades) que nos hace dudar de sus verdaderas intenciones.
No hay necesidad de “unificar” con los gobiernos departamentales. ¿Por qué? No es un caso ni remotamente parecido al de las patentes, donde unos podían lucrar en desmedro de otros. A no confundir. Y si se unifican, debería ser hacia lo que establezca la ley y no invocar la “autonomía departamental” para despegarse del límite que se imponga.
Esperemos que, con la intervención del Parlamento, se avance y se concrete un control de los límites de velocidad ordenado y transparente que, por el camino en que se transitaba, no lo veíamos.
Arturo Heber Füllgraff