En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Que es un “inepto” y “un verdadero fracaso” porque “no le da la talla” ni tiene las “mínimas capacidades” para ocupar su cargo, fueron algunos de los señalamientos que los legisladores del Partido Nacional expusieron para exigir la “renuncia urgente” del ministro del Interior, Eduardo Bonomi. Y si bien no lograron su objetivo —porque el Frente Amplio lo impidió con su mayoría parlamentaria— los blancos evaluaron su estrategia como “positiva”, ya que entienden que les permitió reposicionarse en la discusión sobre seguridad pública y quitarle al Partido Colorado el “protagonismo” que había logrado con la recolección de firmas para bajar la edad de imputabilidad.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La “jugada” fue inédita en un gobierno de izquierda. El lunes 11 el Frente Amplio debió sortear el máximo recurso parlamentario por el cual se puede llegar a la disolución de las cámaras según lo establece la Constitución de la República. Los frenteamplistas acusaron al Partido Nacional de adoptar una actitud “totalmente irresponsable” por romper los pactos multipartidarios y cortar el diálogo político, en lugar de solucionar un problema serio que padece la sociedad, y todo para “ganar rédito político” con miras “puramente electorales”. El diputado Felipe Michelini (Nuevo Espacio) dijo que, para eso, los blancos “se llevaron de las narices” a los colorados, que decidieron apoyar la censura aunque criticaron a los nacionalistas por haberse retirado de sala el día de la interpelación a Bonomi, en un acto que calificaron de “antidemocrático”.
El malestar de los colorados fue transmitido por el senador y líder partidario Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) quien, cuando el martes 5 se presentó la moción de censura, concurrió a la Cámara de Diputados molesto por la actitud de los legisladores blancos. Desde allí se comunicó con los líderes de Unidad Nacional, el senador Luis Alberto Heber, y de Alianza Nacional, el senador Jorge Larrañaga, para informarles que “el pacto” parlamentario se rompía y que los colorados no apoyarán un llamado a interpelación más, al menos por un año.
“Jugar fuerte”.
Esta decisión fue relativizada por los diputados colorados en la sesión del lunes 11, cuando expusieron que a partir de ahora “estudiarían con más detalles” cada pedido de interpelación, y adelantaron que se oponen a prestar sus votos si los blancos mantienen su postura de “cambiar las reglas de juego” durante la marcha. La decisión de “bajar el perfil” a la ruptura del “pacto” parlamentario surgió tras una reunión informal que mantuvieron varios legisladores colorados y blancos el sábado 9. Según comentaron algunos de los participantes a Búsqueda, los blancos explicaron que este es el momento de “unir a toda la oposición” en contra del Frente Amplio en la discusión sobre seguridad pública y que, además, cuando se acerque la campaña electoral los colorados van a necesitar sus votos para interpelar a ministros del gobierno frenteamplista.
Sin embargo, legisladores del Partido Nacional explicaron a Búsqueda que la decisión de “sorprender” en una interpelación —donde se sabe que no habrá consecuencias políticas para el interpelado— fue tomada con el fin de unificar las posiciones en seguridad dentro de su colectividad. Además comentaron que se buscó “sacarle protagonismo” al Partido Colorado y en especial a Bordaberry en su crítica al gobierno por la inseguridad pública. “Bordaberry se había apropiado del tema, lo tenía casi en exclusividad, y nosotros no teníamos posiciones diversas porque Larrañaga en un momento dijo que Bonomi era un buen ministro. Ahora ellos (los colorados) están incómodos porque nosotros empezamos a jugar fuerte”, dijo un legislador blanco. Otro aseguró que, con la presencia de Larrañaga el día de la interpelación a Bonomi y el apoyo de su sector a la moción de censura, se “cierran filas”. “Es como la vuelta de Larrañaga a casa, la vuelta del hijo pródigo. Nos reposicionamos para enfrentar al FA”, aseguró el dirigente. Esto fue reconocido por el diputado Pablo Iturralde (Alianza Nacional) durante la sesión, cuando dijo que su sector “cambió su posición” en materia de seguridad.
Bordaberry no se pronunció sobre la “estrategia” del Partido Nacional de censurar a Bonomi, pero en su cuenta de la red social Twitter divulgó un comentario de uno de sus militantes: “En enero, mientras el PC pedía que se fuera Bonomi, Larrañaga decía que era el mejor ministro”.
El Partido Independiente resolvió fijar una posición “lo más separada” de los blancos y de los colorados posible y no apoyó la moción de censura. Con esto el planteo fracasó con 46 votos por la afirmativa de los 98 legisladores presentes.
El diputado José Carlos Cardoso (Unidad Nacional), que fue el impulsor de la interpelación al ministro del Interior y de la moción de censura, declaró a Búsqueda que el camino seguido y sus resultados permitieron al Partido Nacional “asumir en forma conjunta el tema de seguridad como un tema de suma relevancia”. Opinó que quedó demostrado que el ministro Bonomi obtuvo 46 votos en su contra, “cosa que a otro ministro del Frente no le ocurriría” y que si el gobierno hace una “buena lectura” sabe que las políticas de seguridad están “severamente cuestionadas”. Por eso, la acción parlamentaria marcó “un antes y un después” en materia de seguridad, donde los “puentes de diálogo se cortaron”. “El gobierno por un lado, y nosotros por otro, acorde con lo que expresa la opinión pública”, remarcó Cardoso.
En la sesión del lunes 11 el diputado colorado José Amy (Vamos Uruguay) argumentó que su bancada apoyó la censura por ser coherente con la posición del Partido Colorado de cuestionar la gestión del Ministerio del Interior, cosa que realiza “desde hace tiempo”.
En ese marco, el oficialismo mantuvo su apoyo al ministro. El diputado José Bayardi (Vertiente Artiguista) respaldó la gestión de Bonomi, al igual que toda su bancada, y afirmó que la censura “no busca solucionar la problemática” sino que es “para la tribuna” política, “de cara al 2014”.