Hace dos semanas, en el medio de un debate en el Senado por el subsidio que el ex vicepresidente Raúl Sendic cobrará luego de renunciar al cargo, se coló la discusión sobre el funcionamiento de los partidos políticos y del Parlamento.
Hace dos semanas, en el medio de un debate en el Senado por el subsidio que el ex vicepresidente Raúl Sendic cobrará luego de renunciar al cargo, se coló la discusión sobre el funcionamiento de los partidos políticos y del Parlamento.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl frenteamplista Marcos Otheguy planteó que se estaba instalando una “visión negativa, disolvente de los partidos y del funcionamiento de la democracia”. Por eso dijo que “algún día” había que dar un debate sobre temas como: “ ¿Por qué los legisladores ganan lo que ganan? ¿Por qué es necesario el subsidio?”.
Sin dejar pasar la oportunidad, el colorado Pedro Bordaberry le pidió que ponga “fecha y hora” para dar la discusión y le agregó algunos temas: los viáticos que cobran, los viajes, por qué las sesiones son del 1º al 18 de cada mes y por qué el receso va del 15 de diciembre al 1º de marzo.
El trabajo parlamentario de los legisladores básicamente se basa en las sesiones de los plenarios, de las comisiones y el presentar proyectos de ley. Tanto los senadores como los diputados dividen este tiempo además en las recorridas por el país para recibir los planteos de los ciudadanos.
Pasó la primera mitad del período y se vislumbran los primeros resultados. ¿Los legisladores asisten a las sesiones? ¿Cuántos proyectos presentaron los principales referentes de los partidos y posibles candidatos a la presidencia?
Los datos son públicos y están disponibles en el sitio web del Parlamento. Las asistencias de los legisladores se contabilizan solo cuando han sido citados, ya que si solicitaron licencia, esos días no se los convoca a la sesión. Es decir, los porcentajes de asistencias dejan fuera las jornadas en que estaban con licencia, ya sea por enfermedad, maternidad o paternidad, misión oficial, por representar su cargo o por motivos personales —que no pueden ser más de 30 días al año. Incluso pueden solicitarla “sin expresión de causa”, pero en este caso serán concedidas sin goce de sueldo y tampoco podrán exceder los 30 días en el año.
Además de las licencias solicitadas durante el año, como dijo Bordaberry, la mayoría de los parlamentarios tienen un receso en el verano, del 15 de diciembre al 1º de marzo, y solo 11 continúan como miembros de la Comisión Permanente rotando sus integrantes cada año. Son dos meses y medio para cada legislador que no se les computa como licencia y por el cual cada uno recibe un salario completo.
En el Senado, los legisladores superan el 90% de asistencia a las sesiones plenarias. Varios rondan el 98% y 99% y luego hay un grupo de 14 legisladores que tienen 100% de asistencia. Ser la bancada de gobierno obliga a estar en sala para asegurar la aprobación de los proyectos elegidos y por eso 12 de 14 con asistencia perfecta son del Frente Amplio.
En el Partido Nacional, Javier García es el senador que tiene 100% de asistencia. Faltó con aviso a una sola sesión de las 135 a las que fue citado. No se lo convocó por estar con licencia en 15 oportunidades y concurrió al 92% de las sesiones de las cuatro comisiones que integra (tres del Senado y una de la Asamblea General).
Los dos principales referentes blancos, Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga, tienen una alta asistencia a los plenarios, pero sus números caen en el trabajo de comisiones. Lacalle Pou tiene un 95% de asistencia (96 de 102 citaciones), no fue convocado en 48 oportunidades por licencia y tiene 65% de asistencia entre sus tres comisiones. Larrañaga tiene una asistencia del 98% en el Senado pero apenas 52% en las tres comisiones que integra.
En tanto, Verónica Alonso es la excepción, ya que su presencia en el plenario es la más baja —85%— y también tiene baja asistencia en las cinco comisiones de las que es miembro: fue a 58% de las sesiones.
Está el caso de José Carlos Cardoso, quien se recuperó de un grave accidente de tránsito en noviembre de 2015. Por esa razón tiene pocas citaciones. Fue al 91% de las convocatorias (49 de 54), no lo citaron en 75 oportunidades por licencia. Y en las comisiones asistió al 43% (66 de 155 citaciones).
Entre los tres senadores colorados, Pedro Bordaberry tiene el 100% de asistencia al Plenario (no fue citado en 19 casos por licencia). Bordaberry integra y fue parte de 12 comisiones en la Cámara Alta, a las que se suman tres comisiones de la Asamblea General, pero pese a la mayor carga de horas, registra 95% de presencia en sus comisiones.
Los otros dos legisladores colorados también tienen un alto nivel de asistencia. José Amorín fue al 99% de las sesiones a las que fue citado y Germán Coutinho al 98% de las sesiones del Plenario.
Respecto a las comisiones, Amorín fue al 82% de las sesiones. Integra seis grupos de trabajo y asistió a 199 de las 243 citaciones. Coutinho, en tanto, tiene una baja asistencia a las comisiones. Participa en cinco y fue al 60% de las convocatorias.
Pablo Mieres, el único representante del Partido Independiente en el Senado, tiene 99% de asistencia al Senado. Tiene una falta con aviso y otra sin aviso. Luego no fue citado en diez oportunidades por estar con licencia. Participa además en 11 comisiones y subcomisiones en el Senado. Allí asistió a 224 de las 260 sesiones a las que fue convocado (86%). El excolorado y actual senador por el Partido de la Gente, Daniel Bianchi, asistió al 90% de las sesiones del Senado a las que fue citado. Tiene cinco comisiones para trabajar y fue al 55% de las convocatorias (68 de 122).
En la Cámara de Diputados el nivel de asistencia al Plenario es alto. Hay 16 legisladores que tienen 100% de asistencia, 15 del Frente Amplio y uno de Asamblea Popular. El resto de los legisladores están por encima del 90%, pero los números son distintos cuando se trata de asistir a las comisiones.
Por ejemplo, el blanco Nelson Rodríguez asistió al 82% de las sesiones de Diputados, pero al 50% de las reuniones de sus cuatro comisiones. La colorada Susana Montaner integra tres comisiones y sus registros de asistencia apenas alcanzan el 73%, 66 en 91 sesiones. Mismo porcentaje para el también colorado Germán Cardoso, con la diferencia de que él participa en 12 comisiones.
En el Partido Nacional, Pablo Iturralde es miembro en 11 comisiones, algunas funcionan permanentemente y otras lo hicieron en una o dos reuniones únicamente. Sus números de asistencias no son buenos, apenas alcanza el 66%, ya que concurrió a 67 de las 102 sesiones en que fue convocado. Igual porcentaje para Daniel Peña, del Partido de la Gente, en sus cinco comisiones y para el frenteamplista Juan Ruiz, que tiene apenas tres comisiones.
Hay unos pocos casos en que la asistencia es perfecta. El frenteamplista Óscar Groba estuvo en las 108 sesiones que suman las 12 comisiones que integra. Su correligionario Alfredo Asti tuvo una sola falta en las 206 sesiones que realizaron las 11 comisiones en las que participa, en su mayoría vinculadas con Presupuesto y Hacienda.