Aunque dejó de comprar dólares en los últimos días, el Banco Central (BCU) llegó a acumular activos de reserva por una cifra superior a U$S 15.000 millones.
Aunque dejó de comprar dólares en los últimos días, el Banco Central (BCU) llegó a acumular activos de reserva por una cifra superior a U$S 15.000 millones.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl BCU informa el saldo de dichos activos con algunas jornadas de rezago; el último dato disponible es al viernes 7 y ascendían a U$S 15.021 millones, aunque bajó ligeramente respecto al día previo (desde U$S 15.067 millones). Ese monto equivale a aproximadamente 30% del Producto Bruto Interno y constituye un nivel sin precedentes para el país.
Según reconocen autoridades del gobierno, incluso exceden largamente las necesidades frente a una eventual crisis económica y mantenerlas implica un costo fiscal. De hecho, algunas de las medidas anunciadas el jueves 6 buscan mitigar esa situación (ver páginas 28 y 29).
Estrictamente, los activos de reserva que no tienen contrapartida del sector público o financiero son aproximadamente la mitad de ese monto (unos U$S 7.800 millones). El resto son mayormente una porción de los depósitos que los bancos comerciales del sistema local captaron de sus clientes y que deben mantener inmovilizados en cuentas en el BCU, como respaldo.
Los activos de reserva habían caído hasta niveles casi nulos durante la crisis de 2002, cuando el BCU dio asistencia a instituciones financieras en medio de una corrida de depósitos y hasta mediados de ese año defendió el régimen de banda cambiaria vendiendo divisas. En los años siguientes se produjo una gradual recuperación.
En marzo de 2008 quebraron la barrera de los U$S 5.000 millones y en julio de 2011 superaron los U$S 10.000 millones.
Algunas décadas atrás las reservas eran menos voluminosas y no llegaban a los U$S 200 millones de la época a comienzos de los sesenta. En los ochenta superaron los U$S 1.000 millones.
Fueron por momentos tema de debate político.
En 1986 y poco después de haber sido proclamado como candidato presidencial por el Partido Colorado, Jorge Batlle propuso vender las reservas en oro para pagar la deuda externa. “El oro se recompra; los jóvenes que se van por la crisis, no vuelven”, planteó. Su argumentación era que el repago de la deuda habría permitido controlar la inflación y favorecido una recuperación económica.
A fines de 2012 el BCU tenía la mayor parte de las reservas colocadas en valores del exterior. El oro era una parte simbólica de los activos: poseía 8.263,3 onzas troy, valuadas en U$S 14 millones.
También José Mujica planteó utilizar algo de las reservas, pero para financiar obras. “Una parte de esas reservas se tienen que usar en infraestructura porque eso sirve para generar crecimiento económico”, dijo a Búsqueda poco después de haber sido electo (ver Nº 1.537).
Pero la idea no fue respaldada por las autoridades económicas de su gobierno y tras una discusión, terminó siendo desechada. Mujica dijo haber sido convencido de que las reservas podían tener un mejor uso, como la cancelación anticipada de deuda.