Para el rubro cárnico no se disponen de datos sobre la producción primaria; la fase industrial de la cadena mostró una contracción en el segundo trimestre, por la baja en la faena por parte de los frigoríficos en abril y mayo, y un repunte en junio (9%), según datos del Instituto Nacional de Carnes.
En la lechería, la remisión desde los tambos a las plantas industriales aumentó 6% en abril-junio.
En la agricultura, la producción de cultivos de verano se redujo 30%, debido en parte a que se plantó una superficie menor que en la zafra anterior. La baja en la cosecha fue de 30% en la soja y de 6,5% en el maíz, según datos informados por el MGAP.
Pesca
La captura industrial de especies de mar -sin considerar la pesca artesanal- cayó 22%, según datos proporcionados por empresarios del sector.
Mientras, la Comisión Técnico Mixta del Frente Marítimo indicó que a la caída en las capturas se sumó una baja de 9% y llevó a un desplome de las exportaciones: en el segundo trimestre se colocaron 665 toneladas menos (-5%) que en igual período de 2019 y en monto la caída fue de US$ 3.200 millones (13%). La baja en los negocios de exportación del rubro responde a la desaparición de China del mercado y a menores compras desde Nigeria y Angola –los principales destinos en años anteriores–, explicaron fuentes del sector pesquero.
Industria
En parte por efecto de la pandemia –que hizo caer la demanda tanto interna como externa-, el sector fabril uruguayo redujo su producción.
Dejando de lado la refinación de petróleo que hace Ancap en La Teja, la caída de la actividad industrial fue de 19% en abril-junio, según el índice de Volumen Físico de la Industria Manufacturera que divulga el Instituto Nacional de Estadística.
Las ramas con peor desempeño fueron la automotriz (73%), las curtiembres y productores de cuero y calzado (67%), y la industria de instrumentos médicos y de precisión (62%). La única rama fabril que aumentó su actividad fue la papelera (2%).
Construcción
La industria de la construcción de edificios y obras viales –como el Ferrocarril Central para UPM2- estuvo paralizada hasta el 13 de abril, desde que se declaró la emergencia sanitaria. Ese día volvió la actividad bajo un protocolo sanitario.
Los datos referidos a este sector son indirectos. Por ejemplo, la venta de cemento portland al mercado interno fueron 4,1% menores que en abril-junio de 2019.
Aunque en el volumen físico global del sector tienen un peso relativamente menor, las obras de construcción en los hogares habrían aumentado en el segundo trimestre. Así lo sugiere el incremento en la venta de materiales en ferreterías y pinturería (9,2%).
Comercio
Ante el distanciamiento físico alentado por el gobierno para contener la propagación del coronavirus, y la pérdida de miles de empleos que afectaron los ingresos, la actividad comercial se retrajo. De hecho, muchos establecimientos estuvieron cerrados durante gran parte del segundo trimestre (los shoppings, por ejemplo, reabrieron el 9 de junio). Algunos comercios lograron atenuar la baja de la venta presencial mediante un crecimiento del e-commerce; según una encuesta de la Cámara de la Economía Digital del Uruguay, en estos meses de pandemia el 12% manifestó haber hecho más compras por Internet y 11% dijo que solicitó más servicios de delivery.
Si bien la encuesta de la Cámara de Comercio y Servicios mostró una baja promedio de 0,9% en las ventas –en términos reales– del primero de esos sectores, algunos giros registraron caídas significativas, como papelería y artículos de oficina (-34%) e indumentaria (-29%).
Con el aeropuerto en niveles mínimos de actividad (restringido al regreso de residentes en el país o cargas), el turismo receptivo fue prácticamente nulo. Eso hizo más profunda la retracción de algunos rubros comerciales y de servicios conexos con el turismo (como restaurantes y hoteles).
Energía
Al interior de este sector hubo un desempeño dispar en abril-junio.
Con gran parte de la población en sus casas por la pandemia, el suministro de gas por cañería en la capital aumentó 21% frente a un año atrás, informó MontevideoGas.
En cambio, la generación de energía eléctrica cayó 20%, según datos de UTE. Fue por la menor producción de las represas hidroeléctricas (-56%) –posiblemente por la escasez de precipitaciones—, ya que las otras fuentes registraron aumentos: térmica 56%, eólica 25%, biomasa 21% y fotovoltaica 18%.
Transporte y comunicaciones
En el contexto de la pandemia, tanto los servicios de transporte colectivo de pasajeros como de carga vieron afectada su actividad.
El movimiento de personas registró una caída significativa en Uruguay, en especial en abril, según los reportes de movilidad comunitaria de Google. Eso se reflejó en un menor uso del servicio de ómnibus (que llevó, además, a una reducción de la flota en circulación); la venta de boletos en todo el segundo trimestre cayó 63% frente al mismo lapso de 2019, informó la Intendencia de Montevideo.
En el caso del transporte carretero de carga, la caída informada por empresas de camiones se dio por menores cantidades exportadas e importadas en el período.
Entre la paralización casi total de la economía y las obras del Ferrocarril Central, la carga de productos por tren se desplomó 86% en abril-junio. Otra razón de la baja fue la rotura, en junio, de un horno en una planta de Ancap, lo que afectó la demanda de minerales abastecidos por vía férrea.
Debido a la baja en abril, la actividad portuaria en Montevideo cayó 6% en el conjunto del segundo semestre, medida por el movimiento de contenedores (en teus), según datos de la Administración Nacional de Puertos. En mayo y junio hubo aumento. A su vez, la cantidad de buques arribados a la bahía montevideana fue 10,6% menor.
El puerto de Nueva Palmira registró un descenso de 6,5% en el movimiento de contenedores, mientras que en Colonia los números fueron mucho peores (-85%).
Los servicios postales de El Correo estatal disminuyeron: la baja fue de 21% en las “comunicaciones” y de 40% en los paquetes de logística.
Antel no informó datos del segundo trimestre; es la principal empresa de telecomunicaciones, lo que limita el análisis del rubro.
En telefonía móvil, una empresa privada informó que su facturación –un indicador asociado a la actividad- bajó medida en términos reales, a pesar del “importante repunte en junio”.
Otros servicios
Las consecuencias de la emergencia sanitaria se vieron en varios rubros de servicio en el segundo trimestre.
Con el mercado inmobiliario y automotor prácticamente parado –además de distorsiones en los registros-, la actividad notarial cayó en torno a 20% medida por la recaudación por aportes jubilatorios y la venta de timbres. La caída en el papel utilizado por estos profesionales en las escrituras fue todavía mayor, de casi 59%, informó la caja de los escribanos.
Varios bancos redujeron la atención presencial en sus dependencias. Los datos sobre la actividad más tradicional de este sector son contrapuestos: aumentaron los depósitos, pero disminuyeron los créditos (en muchos casos refinanciados).
Por su lado, la actividad aseguradora virtualmente se estancó en abril-junio, al crecer las ventas de pólizas apenas 0,5% —en términos reales- frente a igual período de 2019, de acuerdo con las estadísticas informadas por el BCU. Este comportamiento respondió a caídas en las ramas de ingeniería (-26%) y accidentes laborales (-16%), así como a bajas más moderadas en las primas por incendio y por el seguro obligatorio de automóviles. En contrapartida, aumentó la contratación de coberturas contra robo, responsabilidad civil, caución y vida, en particular los de vida previsional (9%).