—La intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, ha dicho que al tratarse de un gobierno de derecha, el Estado está en “retirada” y su intendencia debió hacerse cargo de políticas sociales que el Estado está dejando de dar. ¿Usted está de acuerdo con la afirmación?
—Sí. Hemos asumido algunas responsabilidades, incluso en la propia pandemia, donde quedó claro que hubo que asumir tareas que eran más del gobierno central. Todos los gobiernos departamentales destinamos recursos a la pandemia que no estaban previstos. Nos sucede que nos llegan solicitudes de policlínicas, rurales o de la propia ciudad, y nos plantean arreglos edilicios. También algunas escuelas del casco céntrico de la ciudad nos han planteado que colaboremos con mano de obra.
—Usted propuso la microimportación para salvar la situación de los comercios de la frontera. ¿Ha sentido apoyo del Frente Amplio en este reclamo?
—En las reuniones que he tenido con integrantes de la fuerza política, sí. Pero es una experiencia nueva y en la región norte nunca se hizo. Lo más parecido es Rivera, donde la Aduana está unos kilómetros antes de llegar a la ciudad, y el vínculo comercial entre una y otra ciudad es muy fluido. En el caso de Salto y Concordia, donde proponemos el plan piloto, hay un río de por medio, y por eso entendemos que se requiere un marco legal. Y se necesita definir cuáles son los productos que quedarían comprendidos dentro de la microimportación. No deben ser ilimitados, sino especificarse algunos, sobre todo los que integran la canasta básica.
—No pareciera que la izquierda esté asumiendo esto en el día a día como un tema.
—Públicamente no ha habido expresiones. Nosotros vamos a estar planteando a la Mesa Política del Frente Amplio algún tipo de pronunciamiento sobre esto, porque la última reunión del tema con el gobierno fue en abril. Han pasado cuatro meses y no hemos tenido respuesta, por lo que, desde lo institucional, frente a ese silencio, la idea es pasar a lo político y tratar de tener algún tipo de respaldo en la fuerza política. Es mucho tiempo que ha pasado y mucha mano de obra en el medio.
—¿Y siente respaldo en el resto del litoral?
—Hay mucho silencio en el litoral. Sentimos que, a no ser Salto, no hay más nada. Los demás intendentes tampoco están reclamando. Salto ha quedado casi solo en el reclamo de medidas de fondo. Hemos tenido reuniones de los intendentes con el presidente de la República y con el Congreso de Intendentes, pero no vemos que se esté planteando el tema con la misma fuerza que lo está haciendo Salto. Y es una problemática que afecta mucho a la región. Estamos hablando de casi 60.000 puestos de trabajo allí.

Intendentes del Frente Amplio, reunidos con Lacalle Pou en Torre Ejecutiva, Montevideo, en abril de 2021. Foto: Daniel Rodriguez / adhocFOTOS "La población del mundo crece permanentemente, la demanda es grande, China es la segunda economía del mundo. Creo que es un buen socio y cualquier país del mundo quisiera tener un vínculo comercial con China, y si Uruguay lo puede tener, mejor. Y sería bueno que en el armado de ese TLC pudiera estar presente la mayor base de instituciones: gobierno nacional, oposición, los empresarios a través de las cámaras, los trabajadores a través del PIT-CNT"
—¿Y el gobierno está colaborando lo suficiente para atender esta situación de la frontera?
—No hay políticas de frontera. De las pocas medidas que se tomó y que no ha sido efectiva es el aumento del descuento al IMESI, del 24% al 30%, que al Estado le significa una renuncia fiscal importante, pero en los hechos no ha sido efectiva porque hay una diferencia enorme. La situación la genera la crisis argentina, que tampoco vemos que cambie en lo inmediato. Hace siete años que el cambio favorece a la Argentina, y cada vez uno ve allí una inestabilidad política más grande, lo que también repercute en la economía. Tampoco la eliminación del IVA cambiaría la cosa: el IVA en el mejor escenario es 22%, y son pocos los productos de la canasta básica con 22% de IVA. El presidente planteó la eliminación de aranceles, pero eso puede llevar mucho tiempo y hay muchos actores involucrados. La microimportación sería mucho más rápida y efectiva.
—¿Por esto se explica que Salto sea el departamento con más desempleo?
—Otra de las razones es la matriz productiva. Salto tiene mucha zafralidad. Si vas a la naranja o el arándano, son todos productos de estación. Y Salto tiene una tradición de trabajar la tierra. Lo que puede empezar a cambiar esa realidad es Salto 2030, la agenda de desarrollo que se armó, que es la alternativa, y lo que hay es un acuerdo multipartidario con la coalición, de que cualquiera sea el resultado en 2025, siga el Frente Amplio o no, la agenda 2030 no se toca.
—Así como usted impulsa el Salto 2030, ¿a nivel nacional no falta acordar políticas de Estado entre gobierno y oposición?
—Fernando Pereira planteó eso sobre el tema del narcotráfico, elaborando un acuerdo nacional y políticas de Estado. Sería bueno…
—Pero el Frente tampoco lo logró cuando era gobierno.
—Yo lo que digo es que está bueno que existan señales del sistema político de generar o querer generar políticas de Estado.
—¿Y por qué no se hizo?
—No sé.
—¿Fue un error?
—Han pasado muchos gobiernos y pocos se han planteado la posibilidad de poder generar este tipo de acuerdos. Más que mirar para atrás, el sistema político de Uruguay tiene como grandes desafíos a futuro generar políticas de Estado, sobre todo para evitar lo que generalmente sucede, de que cuando ingresa un gobierno generalmente discrepa con lo que hizo el anterior y barre hacia atrás. Es difícil que las sociedades puedan avanzar cuando hay un permanente borrón y cuenta nueva.
—Usted también le dio luz verde al tratado de libre comercio con China, mientras que otros actores del Frente Amplio han sido más precavidos o incluso críticos. ¿Siente que es coherente con la actitud de Tabaré Vázquez?
—Tabaré fue el primero, uno de los impulsores del TLC con China. Yo estaba de acuerdo con su propuesta, que por distintas razones no se dio. Hoy el tema vuelve a surgir, y me parece que si estaba bien cuando lo impulsaba Tabaré, por qué no va a estar bien ahora que lo impulsa el gobierno. No estamos diciendo nada distinto a lo que Tabaré Vázquez dijo, y si en aquel momento yo estaba de acuerdo con que se explorara la posibilidad de un tratado de libre comercio, hoy sigo manteniendo la misma postura. Teniendo en cuenta asimetrías entre los dos países, y tomando algunas medidas de protección del sector industrial, es positivo. Sobre todo para un país que produce muchos alimentos, y hoy en el mundo está claro que la producción de alimentos es cada vez más importante, tiene más valor, es más requerida. La población del mundo crece permanentemente, la demanda es grande, China es la segunda economía del mundo. Creo que es un buen socio y cualquier país del mundo quisiera tener un vínculo comercial con China, y si Uruguay lo puede tener, mejor. Y sería bueno que en el armado de ese TLC pudiera estar presente la mayor base de instituciones: gobierno nacional, oposición, los empresarios a través de las cámaras, los trabajadores a través del PIT-CNT.

Andrés Lima en un acto del Encuentro Federal Artiguista. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS "El Frente Amplio en el interior hizo muchísima obra. Siempre he dicho que solo con gestión no alcanza, y la gestión tiene que ir acompañada del trabajo político. Hubo gestión, hubo obras, muchos uruguayos mejoraron su calidad de vida. Ese trabajo de gestión que se hizo desde el gobierno no fue acompañado por la fuerza política en esa otra tarea que es de militancia, de generar conciencia y promover cambio cultural"
—Hace poco dijo que no bastaba con los votos de frenteamplistas para ganar en 2024. ¿Qué debe hacer para recuperar los votos que perdió?
—Lo que se está haciendo con “El Frente Amplio te escucha”: escuchar y saber qué motivos llevaron a los uruguayos que en algún momento prestaron su voto a irse del Frente Amplio.
—¿Y qué motivos fueron?
—Está claro que uno fue la seguridad. Eso generó que uruguayos que habían prestado su voto dejaran de hacerlo. Por eso creo que recorrer el país y actualizarse le va a permitir al Frente llegar con un programa de gobierno lo más amplio y abarcativo de las distintas regiones que tiene el país.
—¿Y qué se pudo hacer en seguridad que no se hizo?
—Entrar a seguir escarbando… El pueblo uruguayo decidió. Le dio la oportunidad de cinco años a la coalición y el Frente Amplio lo que tiene que hacer es concentrarse en el armado de su programa de gobierno, saber las debilidades que tuvo, y para el 2024 presentar una propuesta que conforme y sea más atractiva que la coalición.
—¿Y qué tendría que tener el programa del Frente Amplio sobre seguridad para el próximo período?
—Cuando esté pronto lo hablaremos.
—¿Qué está faltando?
—Nosotros estamos haciendo nuestros aportes a la comisión de programa. Cuando esté pronto el programa ahí saldremos. Pero ahora no es tiempo de generar discusiones internas en el Frente Amplio.
—¿Y qué aportes en el programa están haciendo?
—En muchos temas. En el caso de la Liga Federal Frenteamplista y el Enfa tenemos representantes en todas las comisiones. Pero no vamos a discutir públicamente algo que recién se está armando.
—¿Por qué creer que el Frente Amplio perdió respaldo en el interior?
—El Frente Amplio en el interior hizo muchísima obra. Siempre he dicho que solo con gestión no alcanza, y la gestión tiene que ir acompañada del trabajo político. Hubo gestión, hubo obras, muchos uruguayos mejoraron su calidad de vida. Ese trabajo de gestión que se hizo desde el gobierno no fue acompañado por la fuerza política en esa otra tarea que es de militancia, de generar conciencia y promover cambio cultural.
—¿El gobierno se comió a la fuerza política?
—El gobierno hizo lo que tenía que hacer. La fuerza política no acompañó ese proceso con un trabajo de militancia o presencia en el territorio.
—¿Y eso de quién es responsabilidad?
—Del Frente Amplio en su totalidad. Creo que todos somos responsables, en mayor o menor medida, de no haber tenido ese protagonismo en el territorio para poder generar conciencia de lo que se estaba haciendo. Los intendentes reconocen que durante esos 15 años los gobiernos departamentales jamás recibieron tanto apoyo y recursos en comparación a lo que se había conseguido en el pasado. Eso explica que gestión hubo. El error no fue la gestión, fue la militancia política, el trabajo en el territorio, la presencia de la dirigencia nacional y local en el territorio. No solo nacional, también local. La dirigencia de cada departamento que se quedó en sus sillones en vez de dar la pelea en la calle, en cada rincón, cada barrio y cada pueblo.
—¿Y qué objetivos se propone su nuevo sector?
—Queremos ir a la búsqueda del frenteamplista que se retiró de la militancia, del frenteamplista que va a votar por primera vez y del uruguayo que votó a la coalición y hoy puede no estar conforme. Nuestro trabajo fundamentalmente lo hacemos en el interior, y es de mucha cercanía, que es uno de los reclamos permanentes que han hecho muchos militantes frenteamplistas en el interior. Esa manera de hacer política, estando en el territorio, es lo que hace que muchos frenteamplistas que estaban retirados, vuelvan. Porque ese fue el motivo que los hizo distanciarse: no tener la posibilidad de estar con su representante y decirle lo que pensaba, sin plantearle las cuestiones de su territorio. Y sobre todo valorar a cada uno en su lugar, porque en definitiva es quien conoce mejor que nadie la realidad y el contexto en el que vive.
—Uno de los sectores que integra Enfa es el Espacio Celeste, con figuras como Enrique Saravia o Gustavo Torena. ¿Qué le puede aportar a su sector o al Frente Amplio una persona con esos antecedentes judiciales?
—La cara visible del Espacio Celeste en Montevideo es Yessy López. Después, el resto de la militancia que pueda tener cada sector pasa por cada sector, por conocer su militancia y sus integrantes. Es un militante de un espacio político. La referencia del Espacio Celeste a nivel capitalino y del país es alguien muy vinculado al carnaval.
—¿Yessy López será responsable de Torena?
—Será responsabilidad de la persona, y su sector lo avalará o no, de la misma manera que los demás sectores del Frente Amplio se expresan. Que integre un espacio político es una cosa y que sea la cara visible es otra muy distinta, y la cara visible del Espacio Celeste no es Gustavo Torena, es Yessy López.

Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS "Cuba es distinto. Es el pueblo y su gente la que decide organizarse de una determinada manera. En el caso de Nicaragua, está claro que hay un sistema que no lo compartimos y al menos en lo personal no me siento identificado con Nicaragua"
—¿Y qué características ideológicas tiene su sector? ¿Es más de centro o más de izquierda?
—Frenteamplista. De izquierda.
—¿Son más socialdemócratas o más marxistas?
—Para encuadrarlo o encasillar. Es de centroizquierda.
—No son marxistas…
—No. Centroizquierda, pero con un criterio de trabajar con amplitud. Hay muchos temas en los que necesariamente podemos coincidir, sin que necesariamente se deba ser frenteamplista.
—Hay sectores del Frente Amplio que recientemente saludaron al gobierno de Nicaragua por un nuevo aniversario de la Revolución sandinista. ¿Usted está de acuerdo con esas expresiones?
—Con Nicaragua no tengo ningún interés en tener vínculos. Para mí, no es una democracia.
—¿Y Cuba?
—Cuba es distinto. Es el pueblo y su gente la que decide organizarse de una determinada manera. En el caso de Nicaragua, está claro que hay un sistema que no lo compartimos y al menos en lo personal no me siento identificado con Nicaragua.
—¿Pero con Cuba sí? ¿Está legitimado el gobierno de Cuba?
—Por su gente.
—¿Y en Venezuela?
—Es una opinión personal, y no lo veo como una democracia plena.