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    lunes 17 de junio de 2024

    Para senadores blancos, la investigación sobre los presuntos abusos de Gustavo Penadés creció y se volvió un “problema del partido”

    El denunciado juró “por su honor” que todo es mentira y Carmen Asiaín dijo que esa afirmación era motivo suficiente para que ella le creyera

    Fue una reunión extraordinaria. Por lo general la bancada de senadores blancos se reúne los lunes en la sala Martín C. Martínez y este encuentro fue a media semana en el despacho de la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón. En la mañana del miércoles 3 habían ocurrido algunas cosas. Una era que en la sesión de la cámara alta del Parlamento se estaba votando el proyecto de tenencia compartida y corresponsabilidad de los padres en la crianza de sus hijos. Y otra es que en esa misma jornada se conoció que otros dos menores habían denunciado en Fiscalía al senador Gustavo Penadés por presunto abuso y explotación sexual. La noticia coincidía con la discusión de un asunto sensible en el Parlamento. Y acaso para remarcar allí la presencia del legislador acusado, el Frente Amplio pidió que la votación sea nominal, es decir, que cada uno de los senadores tuviera que expresar con su voz y su rostro el voto afirmativo o negativo al proyecto. Con la imagen de Penadés en sala, las redes sociales comenzaron a hacer su trabajo. “Había empezado un ataque cibernético”, definió un legislador blanco consultado por Búsqueda. Todo esto sazonado con la captura de pantalla con la noticia publicada en Telemundo sobre las nuevas denuncias contra Penadés que circulaba con fuerza entre dirigentes nacionalistas.

    Ahí fue que Argimón decidió convocar a una reunión de senadores en su despacho para las 18.00 horas. La encargada de la convocatoria fue la senadora Graciela Bianchi, que además se había reunido con las madres de dos denunciantes. “Es por motivos de pública notoriedad”, escribió en un grupo de WhatsApp en conjunto. Penadés fue uno de los primeros en responder: “¿Cuáles son los motivos de pública notoriedad?”. Primero hubo silencio en el grupo. Y después se le respondió que entre otros temas —por ejemplo, un informe del Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública (Cainfo) sobre la libertad de expresión en Uruguay— se iban a tratar los últimos trascendidos de prensa sobre el caso que lo involucra.

    En la reunión, además de Bianchi y Argimón, participaron el propio Penadés, las senadoras Gloria Rodríguez y Carmen Aisaín, y los senadores Sebastián da Silva y Jorge Gandini, y el presidente del Directorio del Partido Nacional, Pablo Iturralde. Sergio Botana y Daniel Camy estaban en el interior. Juan Sartori no estaba en Uruguay.

    Antes de que comenzara formalmente el encuentro, Bianchi —que está ahora como coordinadora de bancada— comentó su preocupación sobre el asunto que involucra al legislador. Dijo que en ese día particular había recibido varias llamadas de periodistas que le preguntaban sobre su presencia “incómoda” en el Parlamento. En eso estaba la conversación cuando abrió la puerta Penadés e ingresó al despacho. Preguntó de qué venía la reunión. Argimón le respondió que entre otras cosas se estaba hablando sobre las nuevas denuncias en su contra que habían trascendido esa mañana. “Me estoy enterando por ti”, devolvió Penadés. Y se defendió. “Otra vez les voy a decir que juro por mi honor que esto de lo que se me acusa no es cierto”. Dijo que era víctima de una operación en su contra. Argumentó que tenía sus teorías al respecto, pero no las desarrolló ahí porque, adujo, forman parte de su estrategia de defensa. Aprovechó también para plantear su molestia con el trato recibido por sus compañeros, muchos de ellos presentes ahí. Asiaín lo interrumpió y le preguntó a qué se refería. Penadés citó una nota del diario El País y lamentó tener que enterarse por ese medio de que algunos senadores se podían sentir incómodos con su presencia en la cámara. “Nadie me lo dijo en la cara”, reprochó. Y reiteró que él iba a pedir licencia en el Parlamento inmediatamente después de que fuera citado a declarar por Fiscalía. Y cuestionó la demora en la citación, algo que fue secundado por Bianchi, que aprovechó a lanzar dardos envenenados contra el exfiscal de Corte Jorge Díaz y sus quejas recurrentes sobre el funcionamiento del organismo. Penadés también enfatizó su intención de abandonar sus fueros de senador si el asunto judicial escalaba.

    Luego, tal como informó El Observador, hubo un intercambio áspero con Da Silva, que además de enfrascarse acerca de supuestos prejuicios sobre orientaciones sexuales y “prontuarios” de uno y otro, le dijo que tenía que “entender” que “‘su situación había cambiado”. Da Silva le lanzó que “no era lo mismo” las denuncias previas que dispararon el caso, que “una madre que sube las escaleras de Fiscalía con un chiquilín reconociendo que además de ser puto se prostituye”.

    Los senadores le dieron a entender que el caso había tomado otros ribetes, que no hacía falta guiarse por lo que dijeran las redes sociales. Nadie le exigió expresamente que diera un paso al costado. Pero sí se lo sugirieron. “¿Ustedes me están pidiendo la licencia ya?”, preguntó Penadés. Bianchi fue la más insistente en ese sentido. “Gustavo, esto dejó de ser tu problema para ser un problema de todos nosotros y del partido”, le dijo. Advirtió incluso sobre las posibles consecuencias electorales. También le hicieron saber su preocupación por cómo esto, con la presión diaria que conlleva, pueda afectar su estado de salud. Argimón le recordó incluso que ella evaluó en su momento, cuando se vio involucrada en un episodio de supuestas escuchas telefónicas denunciadas por el relacionista público Fernando Cristino, tomarse unos días de descanso para cuidarse. La reunión terminó sin mayores consecuencias. Penadés fue uno de los primeros en salir. Algunos se quedaron charlando. Asiaín dijo que si él juraba por su honor que todo era mentira, ella tenía que creerle.

    La licencia

    En la misma noche del miércoles 3 ya había trascendido que un grupo de senadores blancos le había sugerido a Penadés que dé un paso al costado. Búsqueda se comunicó esa noche con el entorno del legislador y se ratificó que a él “nadie le había pedido nada” y que ni bien Fiscalía lo cite, se tomaría la licencia. Sin embargo, la mañana siguiente, cuando se enteró de que la coordinadora de la bancada de Senadores en el Frente Amplio, Amanda Della Ventura, se iba a comunicar con Argimón para hacerle un pedido formal de licencia, Penadés se anticipó a los hechos y le entregó esa misma mañana una carta con la solicitud de estar un mes fuera del Parlamento.

    Información Nacional
    2023-05-11T00:03:00