• Cotizaciones
    sábado 24 de octubre de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Pasividades militares (II)

    Sr. Director:

    Muchos años en el Ejército comandando contingentes nacionales y multinacionales en los territorios más hostiles del planeta me han dado capacidad para asimilar todo tipo de situaciones adversas. Esos años tal vez hayan contribuido a mirar los obstáculos con ojos más autocríticos y mesurados también. Pero algo que no puedo aceptar es la impunidad con que se utiliza oficialmente la mentira para llevar adelante intenciones completamente opuestas a la que se manifiestan con el objetivo de vengarse de mi institución, el Ejército Nacional.

    Parece que la paciencia, la educación, las buenas costumbres y la sobriedad no pagan dividendos a los militares. Irónicamente el reconocimiento y gratitud que se les profesa tanto dentro como fuera de fronteras por su dedicación, sacrificio y sentido humanitario, lo único que acicatea en los principales agentes del gobierno es el afán de destruirlas y humillarlas.

    Hoy observaba con admiración la excelente lección de profesionalismo, dominio y buenos modales con la que el coronel Rivera Elgue, exdirector del Servicio de Retiros de las Fuerzas Armadas, expresaba en la entrevista de Telebuendía la impresión que le producía el intento del gobierno de desarticular el sistema de retiros de los militares. Su mesurada respuesta fue “seriamente indignado”.

    En el mismo tono y haciendo gala de una educación de la que no suelen ser objeto los militares, otros oficiales con diferentes títulos universitarios se han estado refiriendo por diferentes medios al despojo que se pretende realizar a las FFAA, sin por ello dejar de fundar claramente y con lujo de detalles técnicos y legales, lo injusto, incoherente e intelectualmente deshonesto de la propuesta oficial.

    Está claro que aduciendo todo tipo de eslóganes ideológicos y frases articuladas a través de una constante prédica maliciosa con la que están habituados a descalificar a los militares, se protege la mentira desembozada detrás de investiduras oficiales apoyadas por algunos medios que se dedican únicamente a reproducir sin cuestionar.

    No es mi objetivo perder el tiempo del lector contrarrestando las verdades a medias o las descaradas mentiras oficiales sobre el Servicio de Retiros.

    La increíble insistencia de la senadora Topolansky en que los militares no pagan impuestos o de la senadora Moreira que informa alegremente a la población acerca de privilegios y asimetrías en el sistema de retiros militares no merecen respuesta.

    Está claro que como en otros temas, maquillar la verdad con dogmatismos socialistoides o mentir reiterada y llanamente al mejor estilo nazi no compensan los déficits de una pésima administración. Pero está visto que eso no es lo que les interesa.

    Este proyecto de reforma del servicio de retiros militares forma parte de un plan a largo plazo para desarticular las FFAA y para ello no se detendrán en respetar derechos ni marcos jurídicos otrora inalienables. Aunque para ello deban invocar principios e ideales que no profesan o aprovecharse de una cultura antimilitarista largamente cultivada por el odio y el resentimiento están convencidos que esta es la explotación del éxito de una larga guerra cultural del marxismo.

    Pero es aquí adonde quienes se regocijan con esta pretendida trompada al paralítico contra los militares, al mejor estilo leninista, equivocan fatalmente el rumbo.

    Esta vez su impunidad y arrogancia lo único que están logrando es romper el largo silencio austero de los militares por el cual vanamente han esperado recíproco respeto y honestidad.

    Decenas de miles de familias de militares retirados y pensionistas de todos los extractos sociales hoy se ven vulnerados por este humillante e injusto proyecto y comienzan a tomar conciencia de quiénes realmente defienden a los más débiles.

    Decenas de clubes y asociaciones de retirados, pensionistas o simplemente veteranos militares a lo largo y ancho del territorio están llegando por fin a la conclusión de que el silencio y la educación que se les ha profesado a ciertos actores políticos han sido infructuosos.

    Están comprobando que el silencio austero solo ha servido para alentar mentiras y envalentonar abusos hacia una institución que lo único que pretende es cumplir con su Patria sin pedir nada a cambio.

    La arrogancia y la impunidad están abriendo la caja de Pandora. El sobrio “Seriamente indignados” del coronel Elgue y la educación de los generales y capitanes de Navío retirados que se están manifestando a través de los medios serán rápidamente sustituidos por el conocido “cuántos pares son tres botas” de la jerga militar. Mucho más popular y seguramente más efectivo.

    Cnel. (R) Arquímedes Cabrera

    CI 1.969.931-3