El justo equilibrio
En particular, sobre el anuncio de la multinacional española Solaria que proyecta la instalación de un parque tecnológico con data centers y un parque fotovoltaico con obras en Florida, Canelones y San José, Florio dijo que aún no ha visto el proyecto, pero aseguró que está “clara la demanda de datos y la necesidad” de este tipo de instalaciones para procesar y almacenarlos. Todos los proyectos que requieren una autorización ambiental previa pasan por la Dinot para ser analizados territorialmente, indicó.
“Tengo claro que Uruguay tiene capacidad de dar respuesta en ese tema. Sabemos que necesitamos esos recursos y la instalación de esos equipamientos es relevante”, aseguró Florio.
Recorrida de autoridades del Ministerio de Vivienda.
MVOT
Añadió que este tipo de inversiones “no solamente traen un galpón”, sino que “traen innovación, formación, capacidad de desarrollar empleo propio”.
Y desde el punto de vista del impacto en el territorio, explicó que es “muy fuerte en temas de sonido, que requieren atender los mecanismos de enfriamiento de los procesadores para lo que muchas veces utilizan agua, que tiene que estar controlada, registrada. La instalación donde emplazarse tiene que ser estratégica. Es decir, no tirar cables por cualquier lado, sino que esas conectividades tienen que estar vinculadas a la población, ser eficientes. Pero, sobre todas las cosas, hay que entender que no son grandes galpones, sino que son usinas, y como todo, en su justo equilibrio”. Sobre ese punto agregó: “No podemos transformarnos en el país del dato. Tampoco lo vamos a hacer. Estoy segura”.
“Hay que pensar en cuál es el país que queremos y en qué cantidad queremos de cada cosa y qué capacidad de carga tiene el país para cada cosa. En eso estamos trabajando”, explicó Florio.
Agregó que desde el Observatorio de Dinámicas Territoriales la Dinot trabaja junto con el Ministerio de Economía en la realización de estudios de impacto de las grandes inversiones. Como ejemplo, mencionó las plantas de celulosa, las industrias madereras instaladas en Rivera y Tacuarembó y el corredor forestal en el eje de la ruta 5. Hacia el sur del río Negro, destacó el “distrito de la innovación” en el área metropolitana y los impactos que tuvieron el Polo Tecnológico de Pando, Zonamérica y el Parque de las Ciencias de Canelones.
Afirmó que los datos que surgen de los estudios muestran cómo en esas zonas aparecen desarrollos más pequeños que se vinculan a las grandes inversiones y dinámicas productivas, que empiezan a trabajar en una “lógica de sistema”.
A su juicio, “hay que pensar en medidas, en estrategias particulares para que el norte del país sea un objeto de deseo para el desarrollo. Naturalmente, si uno deja correr (los proyectos de inversión), van a venir hacia el sur, porque se ubican lo más cerca de Montevideo, que es el atractor. Pero tenemos departamentos como Durazno, que tiene un rol estratégico central a nivel país, de logística y conectividad”, planteó.
En particular, sobre las instalaciones de data centers mencionó la inversión de Antel en el nuevo que funciona en el Parque Tecnológico de Pando, el que está instalando Google en el Parque de las Ciencias, alguno más que hay en el oeste y las “previsiones para San José y Florida” anunciadas y otras en el eje de la ruta 5. “Estamos hablando de cuatro data centers. Estamos bien. Esta capacidad de carga hoy no está siendo discutida”, precisó.
Los 19 países dentro de Uruguay
Para Florio, este segundo año de gestión es “clave” porque desde la Dinot se busca avanzar en lo planificado en 2025.
Señaló que el “primer desafío” como territorio es que “Uruguay tiene 19 países dentro de un solo país”, lo que es “producto de su historia, origen y de cómo fue planificado”. Opinó que el resultado “es muy sano” por la “capacidad de diálogo” que hay entre el gobierno nacional y los departamentales, “indistintamente del color político” y de las “coyunturas particulares”.
Recordó que luego del auge sobre ordenamiento territorial que tuvo el país, tras la aprobación del marco regulatorio del 2008, varios conflictos y discusiones hicieron que la planificación se visualizara más como un freno que como una herramienta para el desarrollo.
Ahora, Florio destaca que hay una “demanda social real” sobre esos temas que “devuelve” la importancia de “pensar los territorios” y sus planes como una “herramienta de gestión” para el desarrollo.
En esa línea, dijo, la “nueva agenda territorial” que viene planteando el gobierno constata que “hay una preocupación” por parte de los distintos actores de la sociedad por una “política urbana nacional” y una inquietud “genuina” de los gobiernos departamentales.
Revisan planes
La titular de la Dinot alegó que los nuevos “modos” de ciudad y de vínculos tienen que ser atendidos y revisar los instrumentos y las planificaciones de dónde hacer promociones habitacionales con foco en la cercanía al trabajo, de preparar las ciudades para el manejo del adulto mayor, etcétera.
En ese contexto es que se están dando muchas discusiones y nuevas miradas y abordajes. En esa línea es que Montevideo está revisando el plan de ordenamiento territorial y las directrices departamentales.
Para Florio, es un “hito muy importante” que también se haya iniciado la revisión de las “estrategias metropolitanas” aprobadas en 2011.
El área metropolitana (que comprende Montevideo, Canelones y San José) concentra el 60% de la población del país y es donde se “conjugan los principales temas de agua potable, los principales ecosistemas y en donde se generan los mayores vínculos comerciales y económicos”, fundamentó.
La revisión, explicó, se facilitó a través de un convenio entre la Dinot y las intendencias de Montevideo, Canelones y San José.
Pero las nuevas dinámicas y miradas también están provocando la revisión de los planes de ordenamiento e instrumentos en los departamentos de Canelones, Salto y Tacuarembó, apuntó.
Es que la Dinot firmó convenios con todos los gobiernos departamentales (solo falta con Artigas) para apoyar a las intendencias con asistencia técnica y económica a fin de fortalecer los equipos de planificación y de gestión territorial para que “no sean meros planes, sino una herramienta de gestión, una hoja de ruta”, aseguró Florio.
Octubre urbano
En particular, en este mes definido como “octubre urbano” —al estar internacionalmente muy vinculado con ese tipo de políticas, ya que se celebra el Día Mundial del Hábitat (5 de octubre) y el Día Mundial de las Ciudades (31 de octubre)—, la Dinot organizó instancias para “reflexionar” sobre la jerarquización de las políticas urbanas y territoriales en “diálogo y articulación” entre las comunidades, los actores departamentales y nacionales. “En este octubre urbano se aprecia una política urbana nacional en movimiento”, que busca promover la “equidad nacional, departamental y municipal“, destacó.
El martes 20 sesionó la Comisión Asesora en Ordenamiento Territorial y se desarrolló el primer taller de participación ciudadana.
En noviembre, informó, se realizará el Encuentro Nacional de Ordenamiento Territorial en Tacuarembó. “El país no muere acá. Es preciso reconocer otras realidades y que los que están al sur también lo hagan. Por eso, el eje de trabajo abarcará la ruralidad, los nuevos modos de ocupar el suelo rural, la residencia, las nuevas demandas que ya no es solamente de la producción agrícola, sino que están vinculadas con las granjas solares, los mecanismos de energías alternativas, servicios” y demás.
A comienzos de diciembre, Uruguay, como presidente pro tempore de Minurvi, será sede del foro de ministros de vivienda y desarrollo urbano de América Latina y el Caribe.