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DEA, FBI y Servicio Secreto: Estados Unidos inició en Montevideo su nuevo plan de seguridad con Uruguay
Funcionarios de agencias de seguridad de Estados Unidos llegaron a Uruguay para reunirse con sus pares de la Policía, la Prefectura, la Fiscalía y el Ejército, con el objetivo de diseñar un programa de cooperación por US$ 6,5 millones
El FBI, la principal agencia federal de investigación criminal y contrainteligencia de Estados Unidos, asesorará a Uruguay en materia de narcotráfico y crimen organizado.
Estados Unidos comenzó a delinear con Uruguay el acuerdo de cooperación en seguridad pública por el cual pagará US$ 6,5 millones durante un año y que prevé enfocarse en el uso del Puerto de Montevideo para el narcotráfico internacional y del sistema económico y financiero del país para legalizar los ingresos de ese negocio.
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El acuerdo empezó a ejecutarse esta semana con la llegada a Montevideo de alrededor de 10 agentes pertenecientes a algunas de las principales unidades de seguridad pública de Estados Unidos: la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), Investigaciones de Seguridad Nacional, el Servicio Secreto y el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado. Algunos de estos funcionarios ya trabajan en Uruguay, pero la mayoría viajaron desde sus puestos en Brasilia, Buenos Aires y Lima.
Los agentes mantuvieron reuniones con la Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Armada Nacional, entre otras reparticiones uruguayas, y prevén conversar también con la Fiscalía General de la Nación, la Dirección Nacional de Aduanas, la Junta Nacional de Drogas y la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo. Parte de la coordinación es supervisada por Adam Weise, director de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley para Argentina y Uruguay, quien está asentado en Buenos Aires.
El uso del Puerto de Montevideo para traficar cocaína es una de las principales inquietudes del gobierno estadounidense.
Javier Calvelo/adhocFOTOS
Weise participó ayer miércoles de una mesa redonda con periodistas uruguayos en la residencia del embajador estadounidense, en Parque Batlle. La charla fue encabezada por Chris Andino, encargado de Negocios de Estados Unidos en Uruguay. “La llamamos a esta semana la semana de la aplicación de la ley”, dijo Andino durante el encuentro, al que asistió Búsqueda, sobre las conversaciones cara a cara que están ocurriendo entre agentes de seguridad estadounidenses y uruguayos.
Andino señaló que el objetivo de las charlas es “empezar un proceso para saber cuáles son las prioridades del Estado uruguayo” en seguridad pública. “Yo creo que estamos alineados con el gobierno en cuáles son los dos desafíos principales”, afirmó en referencia al engranaje logístico de grupos criminales internacionales que usan el Puerto de Montevideo y los puestos fronterizos para traficar cocaína, y al lavado de activos provenientes de actividades ilícitas, tanto a través del sistema financiero como mediante la adquisición de bienes e inmuebles.
¿Cómo es el acuerdo firmado por Uruguay?
El convenio firmado entre ambos gobiernos es financiado por la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado, encargada de diseñar, financiar y ejecutar programas de cooperación en seguridad, lucha contra las drogas, fortalecimiento institucional y justicia. Es el primero de carácter bilateral en seguridad pública entre Uruguay y Estados Unidos.
Una vez definidos cuáles son los problemas a atacar, los componentes del programa pueden incluir los análisis jurídicos para determinar qué nuevas regulaciones necesita Uruguay, el desarrollo de casos e investigaciones en el país y el fortalecimiento para intercambiar información e inteligencia a escala nacional e internacional. Andino dijo, por ejemplo, que para Estados Unidos es relevante que Uruguay se adhiera al Convenio de Budapest sobre la Ciberdelincuencia, al cual fue invitado formalmente en 2023 y que facilita la cooperación internacional en la investigación y la persecución de delitos informáticos.
Carlos Negro, ministro del Interior.
Mauricio Zina/adhocFOTOS
“El momento es ahora porque lo barato sale caro y no colaborar ahora puede implicar no estar preparado para una amenaza más grande”, sostuvo Andino sobre la decisión de concretar el programa.
En esa línea, se refirió a los números oficiales de homicidios publicados esta semana por el Ministerio del Interior, que registró 312 muertes de enero a setiembre, un incremento del 13,5% respecto al mismo período del año anterior. “Yo vi las cifras y no quiero decir que son buenas, porque con que exista un homicidio en el año ya es malo, pero lo que Uruguay tiene ahora está manejándolo bastante bien. La violencia todavía no impacta a muchas zonas de la ciudad en comparación con lo que existe en otras partes de la región”, explicó.
La mirada sobre el PCC
En el encuentro de jerarcas estadounidenses con el ministro del Interior, uno de los puntos conversados fue el Primer Comando Capital (PCC), un grupo de crimen organizado surgido en San Pablo (Brasil), que tiene operaciones en buena parte del mundo y una presencia activa en países regionales, especialmente Paraguay.
Tanto oficinas de seguridad brasileñas como uruguayas han detectado integrantes del PCC en Uruguay, sobre todo en las cárceles y en zonas fronterizas del departamento de Rivera. Ayer miércoles, un operativo de la Policía Nacional culminó con el arresto de dos hombres, uno argentino y otro brasileño, y la incautación de piezas de fusiles HK G3. La hipótesis policial es que se trata de miembros de una banda dedicada al tráfico de armas con vínculos con el PCC, que tiene ese negocio entre un cúmulo de actividades ilícitas que incluye el narcotráfico, el lavado de dinero, el cambio ilegal de divisas y la extorsión.
Chris Andino, diplomático de carrera del Servicio Exterior de Estados Unidos, ha coordinado programas para combatir el crimen organizado transnacional, la corrupción y el narcotráfico en Latinoamérica.
Embajada de Estados Unidos en Uruguay
“Hay en la región grupos delictivos europeos, colombianos y mexicanos, con presencia directa o con franquicias o con personas afiliadas, pero en los alrededores del Uruguay claramente el PCC es el que tiene la mayor preponderancia”, dijo Andino, quien aclaró que la mención al PCC, tanto a los periodistas como a Negro, responde principalmente a intentar resumir en una organización concreta un problema criminal más amplio: “Este nuevo acuerdo a diseñar no está enfocado en un grupo, porque hoy es PCC y mañana puede ser NCC o ser cualquier otro. Preferimos hablar en general del crimen organizado, porque los nombres cambian pero los verbos no”.
Consultado, de todas formas, sobre la actividad del PCC en Uruguay, Andino dijo no tener información “de una presencia importante de liderazgo ni de base de operaciones ni tampoco física”. “El PCC no da una membresía para un club, no da carnés como si te hicieras socio de Nacional o Peñarol. Eso lo hacen las maras de Centroamérica, cuyos miembros sí se formalizan con tatuajes. El PCC es un grupo brasilero y tienen un grupo chico de miembros efectivos que son brasileros. Aquí en Uruguay puede haber algo más provincial, de personas afiliadas, más que nada en las cárceles o en las fronteras. Entonces puede ser que el PCC sí opere aquí, pero dudo mucho de que haya en Uruguay alguien con una tarjeta que diga ‘yo soy capo del PCC’”.