El confinamiento por el Covid-19 trajo como consecuencia la caída de la demanda de bienes y servicios, nuevas formas de trabajo, problemas de acceso a materias primas, entre otros problemas, lo que afectó tanto al sector fabril como al comercial.
El confinamiento por el Covid-19 trajo como consecuencia la caída de la demanda de bienes y servicios, nuevas formas de trabajo, problemas de acceso a materias primas, entre otros problemas, lo que afectó tanto al sector fabril como al comercial.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn las últimas semanas reabrieron los shoppings centers, y el sector comercial tuvo además el festejo del Día de la Madre como un evento especial en el contexto de la emergencia sanitaria. Aún con esos pasos hacia la normalización de la actividad del sector, prácticamente la mitad (49,7%) continúa operando con horarios reducidos o alguna sucursal cerrada, según una encuesta efectuada entre el 15 y el 22 de junio vía web respondida por 181 empresas vinculadas a la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU). La situación es todavía más complicada para otro 2,2%, ya que está totalmente inactiva.
Además, en las primeras dos semanas de junio las ventas cayeron en el 75% de los comercios encuestados al comparar con un año atrás; la proporción de las que aumentaron su facturación y las que la mantuvieron fue similar (12,4% y 13%, respectivamente).
El sondeo de la CCSU relevó un panorama moderadamente pesimista de los empresarios de cara a los “meses siguientes”. El 45% espera que el nivel de ventas se mantenga como en las últimas semanas, un 18% prevé que sigan disminuyendo y el resto tiene la expectativa de un repunte.
Al imaginarse cómo cerrará el 2020, casi ocho de cada 10 encuestados (77%) cree que sus ventas caerán respecto al año anterior, mientras que 11% prevé que serán similares y 12% que crecerán.
Otra pregunta incluida en el cuestionario apuntó a conocer el alcance que está teniendo la venta online, como alternativa a la presencial, luego del Covid-19. Mientras que antes de la crisis sanitaria el canal web representaba entre el 26% y el 50% del total solo para el 3,3% de las empresas, ahora la tiene en el 8,8% de las firmas. La falta de recursos financieros y conocimientos técnicos es el principal obstáculo para utilizar el canal online.
La pérdida de rentabilidad fue mencionada por prácticamente un tercio de los encuestados como uno de los “impactos más directos” del Covid-19 sobre su negocio. Una proporción algo menor, cercana al 25%, se refirió al rediseño de procesos internos, y 18% a la reducción de la plantilla de personal. El 65% de las empresas, una porción todavía significativa —e incluso mayor que lo que mostró una encuesta efectuada en abril—, mantenía al inicio de junio a parte de su personal en “seguro de paro”.
Otro estudio, elaborado a base de encuestas por la consultora en recursos humanos Mercer, mostró que menos de la mitad (48%) de las empresas en Uruguay hizo o tiene planeado hacer un sondeo entre los empleados para entender su experiencia y necesidades en este contexto de crisis. “En el actual contexto, escuchar a los empleados es trascendental para entender cuáles son los desafíos y poder atenderlos con la mayor celeridad posible. Es un momento decisivo para las organizaciones porque de la manera en que respondan va a depender el comportamiento que tendrán sus colaboradores en el tiempo en cuanto a su productividad y nivel de compromiso”, destacó Juliana Rodríguez, referente del área de estrategia de talentos de esa consultora.
En el caso del sector manufacturero, en abril las expectativas de los empresarios acerca de su propio sector se deterioraron significativamente, según una encuesta entre socios de la Cámara de Industrial del Uruguay (CIU). En particular, las expectativas en referencia a la economía y a sus empresas se ubicaron en un mínimo desde que se releva la encuesta (1998), mientras que respecto al mercado interno y externo se encuentran en niveles bajos en la comparación histórica.
Las ventas en volúmenes físicos del núcleo del sector industrial cayeron 14% en el primer trimestre de 2020 en la comparación interanual; la baja fue de 12% en el caso de las destinadas al mercado interno.
La CIU destacó en su informe, difundido la semana pasada, que el empleo industrial disminuyó 4,5% en enero-marzo, respecto al mismo período de 2019.