Mientras que la cantidad de área sembrada de soja rondará entre 1,1 y 1,2 millones de hectáreas según la encuesta de la Dirección de Estadística Agropecuaria (Diea), productores y técnicos del sector agrícola consultados por Campo estimaron que seguramente se produzca una baja frente a la cosecha anterior, sobre todo en el centro y noroeste del país.
A su vez, otro inconveniente que tiene hoy la siembra de soja es que aún no está consolidada toda la reserva de semillas, algo que, en definitiva, va terminar de definir el área total final.
Las hectáreas a sembrar van a depender, por un lado, del clima y, por el otro, de la disponibilidad de semillas, que en esta siembra se presenta como una limitante en cuanto a calidad y cantidad. La pérdida del 50% de semillas calificadas se debió a que las condiciones de la zafra pasada “fueron espantosas”, señaló el presidente de la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran), Mathias Mailhos. En la zafra pasada el exceso de humedad y las lluvias de abril hicieron que se cosechara un mes más tarde, a lo que se sumó luego el conflicto sindical en el sector del gas, todo lo que redundó en un secado malo. Mailhos dijo que se guardaron semillas, ya sea certificadas o de uso propio, en condiciones que superaban los límites de seguridad.
El gerente general de Agronegocios del Plata (ADP), José Santos, señaló que “todo lo que se guardó de semilla de producción nacional está en evaluación permanente, porque con una zafra en la que la cosecha fue mala”, la calidad se chequea periódicamente para verificar que los lotes no caigan de generación, acotó.
En cuanto a producción, Santos cree que esta nueva siembra debería ser, más allá de alguna caída de área, superior a la anterior debido a las precipitaciones de este año (sobre todo las de otoño). Estas impactaron fuertemente en la cosecha y hubo una caída de rinde de soja “con problemas de calidad como nunca ha habido en Uruguay”, comentó. Y opinó que, salvo que se repitan las condiciones climáticas de la pasada cosecha, “debería haber un incremento de producción muy importante”.
Precios
Desde el punto de vista de los precios, si bien se dio un alza “muy importante” en la cosecha de este año —producto de problemas climáticos—, ahora volvió a caer. “Si se miran los del año pasado salvo este último mes, los que estamos esperando deberían ser un poco superiores a los que hubo en promedio el año pasado”, expresó Santos.
Mailhos, titular de Copagran, consideró que la pérdida en cuanto a cosechas anteriores se debe a que los precios ajustan los márgenes, entonces los productores se ponen más selectivos en lo que refiere a las chacras. Los productores tienen en cuenta, dijo, la probabilidad de obtener márgenes positivos por tener más cerca las distancias del flete, la calidad de los suelos, la previsibilidad del suelo respecto al comportamiento climático, entre otros factores.
Todo hace que los agricultores se pongan más selectivos: elijan las mejores chacras y dejen que aquellos campos con precios más elevados para hacer soja pasen a hacer pasturas.
A pesar de la gran baja que ha tenido el sector, los expertos opinan que la soja sigue siendo un cultivo rentable, en uno o dos escalones más abajo del 2012-2013 cuando estaba en expansión. Mailhos piensa que aún es una alternativa y probablemente en los suelos agrícolas sea la mejor. “El productor tiene que pensar en el suelo, hacer una rotación y pensar en largo plazo, la soja hoy sigue siendo el cultivo o la producción más atractiva dentro de un suelo apto para la agricultura”, explicó.
El gerente del departamento técnico de la Cooperativa Agraria Limitada de Mercedes (Calmer), Roberto Verdera, opinó que cuando uno analiza el sistema de producción de agricultura de secano y todos los cultivos la componen, la soja sigue siendo el cultivo que genera el margen. “El resto están con complicaciones, principalmente por el lado de los precios”, dijo. Verdera valoró que “la soja sigue siendo —y será— el cultivo que moviliza al resto”.
Si bien ya ha habido una readecuación de costos, el técnico de Calmer planteó que el precio de la soja va ser un “precio de diferencia” y rondará los U$S 350/ton, que en situaciones promedio genera un margen. Si se compara este precio con otros cultivos de productividades medias, estos “no generan margen como el trigo, el maíz, el sorgo”.
El área mayoritaria de cultivo de secano va a seguir siendo soja, y si la productividad fuera buena, si el verano acompaña con un alto régimen hídrico y la productividad es buena, “el margen del cultivo es interesante”, por lo que el productor “siempre está expectante de eso”, dijo Verdera.
Comentó que “son años complejos porque ha habido una baja grande del precio de la soja y el año pasado debido a que hubo un problema de productividad”, ocurrió “una seca muy grande en enero y parte de febrero, y después un período de lluvia en cosecha que complicó mucho, esto hizo que la productividad del año pasado no fuera buena”, analizó. En las series de los últimos años fue la que menos rindió.
El técnico de Calmer consideró que a productividades promedio los precios no son malos: “Ya ha habido una readecuación de costos a la baja, entonces la actividad comienza a marginar de vuelta”.
Panorama general
El escenario actual del resto de las áreas del campo uruguayo no influye en la siembra porque, en opinión de Santos, el productor de soja hace muy poco de cultivos de invierno. Este año hubo una reducción del 30% en el área de trigo, pero la superficie plantada de cebada se duplicó y llegó a 191.000 hectáreas, según la encuesta agrícola de Diea.
Más allá de la baja de precios de los granos en general y la soja en particular, esta última es la tradicional del negocio. Según Santos, la reducción de la soja se da porque la ecuación costo-precio no da para sembrar en áreas en las que antiguamente se sembraba. “Quien realmente ha estado haciendo soja, van a continuar haciéndolo”, indicó.
En general, según Mailhos, las empresas semilleristas han previsto la poscosecha y logrado proveerse de materiales importados, ya sea de Paraguay, Argentina o Brasil, suministrando otros productos de costos más elevados y haciendo lo mejor posible con los materiales que hay en Uruguay.
Sorgo
El sorgo, que es un producto demandado por la ganadería ante la necesidad de tener más alimento para el ganado, seguramente vuelva a tener mayor área e importancia en zonas en las que la soja se está retirando, señalaron los productores consultados por Campo.
Mailhos manifestó que “sin lugar a dudas” que entre los cultivos de verano “el sorgo es una opción, si bien los precios no son los más atractivos”. “Es una alternativa” y si se piensa en el sistema en el largo plazo, “creo que no hay que descartarla”, indicó.