Mediante una serie de planes que promueven el empleo para personas de entre 15 y 29 años, el gobierno espera que ingresen al mercado al menos unos 5.000 jóvenes al año.
Mediante una serie de planes que promueven el empleo para personas de entre 15 y 29 años, el gobierno espera que ingresen al mercado al menos unos 5.000 jóvenes al año.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl coordinador de la unidad de empleo juvenil del Ministerio de Trabajo, Álvaro Brunini, dijo a Búsqueda que espera que el proyecto de ley tenga un trámite ágil después que ingrese al Parlamento, de modo que se ejecute en el primer semestre de 2013.
Los programas para generar oportunidades de empleo —mediante una primera experiencia laboral en una empresa, o realizando prácticas en el marco de programas educativos o por emprendimientos juveniles autónomos— previstos en la iniciativa, se financiarán a través del Fondo de Reconversión Laboral que administra el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional. Se estima que se usarán U$S 3 millones anuales.
Brunini dijo que en los primeros años después de su puesta en vigencia posibilitará el acceso al empleo a “entre 5.000 y 10.000” jóvenes anualmente.
El jerarca remarcó que el proyecto en cuestión intenta complementar el resto de los programas y políticas de empleo y formación vigentes.
Dijo que a través de su futura reglamentación se buscará “hacer lo más sencillo posible” el acceso a las empresas a los subsidios previstos en el proyecto.
La iniciativa prevé una serie de estímulos para los empleadores que contraten jóvenes. Para la modalidad de “trabajo protegido y promovido” prevé otorgar un subsidio por el equivalente a 25% del salario y uno de 15% para la “práctica laboral para egresados”. Ambos porcentajes se calcularán sobre una remuneración máxima de $ 10.800.
También establece subsidios de 20% a 40% para los empleadores que reduzcan el horario laboral a los trabajadores jóvenes que estén estudiando y para el caso de la licencia concedida por igual motivo.
En general, los empresarios coinciden con el diagnóstico de la situación laboral de los jóvenes —con relativamente altos niveles de desempleo (18%) y falta de capacitación— y comparten el diseño de la iniciativa en la medida que permitirá contemplar “parcialmente” el costo que significa capacitar personal para “hacerlos empleables”. Sin embargo, cuestionan que el plan se financie con recursos del Fondo de Reconversión.
El Ministerio de Trabajo prevé lanzar antes de fin de año una “campaña de sensibilización” sobre el empleo juvenil, informó Brunini.
Según figura en la exposición de motivos del proyecto, la pobreza, la informalidad y el pobre nivel educativo son indicadores que vuelven a los jóvenes vulnerables en términos socioeconómicos.
Esa problemática no es nueva en Uruguay y una ley de 1997 ya intentó incentivar su empleo a través de exoneraciones de los aportes patronales a la seguridad social. Pero diez años después, con la puesta en vigencia de la más reciente reforma tributaria, dicha norma—que era criticada por altos costos burocráticos, entre otros temas— quedó en desuso al derogarse los incentivos fiscales previstos para los empleadores.