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    Pobre Snowden

    Cuando supimos que el ex contratista del Servicio de Seguridad norteamericano Edward Snowden había pedido asilo en 26 países, nos llamó la atención que entre ellos no estuviera el Uruguay. País tranquilo, democrático, un poco sucio y medio entreverado, pero con lindos paisajes y clima agradable, seguramente más recomendable que algunos de los que aparecían en la lista de preferencias del célebre prófugo.

    Edward Snowden será el hombre más buscado y mejor escondido del mundo, pero para una publicación como la nuestra, eso es apenas un dato de la realidad, y además un pequeño desafío.

    Apenas diez minutos después que el Director me encomendó la tarea de averiguar por qué este señor nos había despreciado para refugiarse en el Uruguay Natural, establecí una comunicación telefónica con el personaje, y ni sueñen que les vaya a contar dónde lo ubiqué. Eso no viene al caso.

    Tuvimos una charla amable, en la que pude hacerle algunas preguntas interesantes.

    —“Dígame, don Snowden, ¿qué fue lo que lo llevó a pedir asilo en lugares tan diferentes como Ecuador, Uzbekistán, Venezuela, Azerbaijan, Cuba, Bielorrusia, Bolivia o las Islas Feroe?” —le dije al hombre.

    —“Mire” —me contestó —“hay una buena razón, pero es una larga historia. Yo sé que en el Uruguay la pasaría mejor que en Venezuela, donde probablemente me voy a instalar. De arranque nomás ustedes tienen papel higiénico y Venezuela no, tengo pensado llevarme un par de contenedores para Caracas, porque con los sustos que me vengo llevando, el papel higiénico se ha transformado para mí en un artículo de primera necesidad. Pero escuchando mi relato, usted me va a entender. Hace unos meses” —prosiguió Snowden —“antes de que me decidiera a desertar de mi trabajo, tuve un roce menor con mi jefe, el coronel Albert Youlisten. Fue por un tema insignificante, yo no le di importancia, pero se ve que él sí se la dio. Y unos días más tarde, en un gesto que yo tomé como rutinario, Youlisten me encargó dedicarme a las escuchas políticas del Uruguay. Empezó entonces una etapa terrible de mi vida, en realidad la que me llevó a abandonar este trabajo tan desagradable al que había dedicado mi existencia hasta ahora. Mire que yo domino completamente el idioma español, como usted puede ver, pero ese señor Mujica que ustedes tienen de presidente, es absolutamente incomprensible. Yo lo grababa, y después iba con los resúmenes a presentarlos a mi jefe, pero él me insultaba y me decía que no entendía nada de lo que yo le llevaba, y me obligaba a tratar de descodificar ese lenguaje críptico y jeroglífico de su presidente. Estaba parece que muy preocupado por un diputado del partido de gobierno que no quería votar uno de sus proyectos de ley más importantes, ese que legaliza la marihuana, y yo le intercepté una llamada a su señora esposa, que es la senadora más importante de su grupo. Cuando capté esa llamada, en un tema tan sensible como la legalización de una droga, el hombre le dice a la senadora, textual, vea, se lo leo de mi reporte, ‘volushía, deshile al pelotudo de Darío que shedejejodé con el votoncontra, que lo de la maruja tiene que shalí shíoshí, ¿ta?’ y yo me pasé tres días tratando de descifrar lo que había en ese mensaje tan desconcertante, no hay dialecto derivado del español que recoja esas expresiones tan misteriosas…¡y eso no es nada! Otro día lo llamó al secretario de la Presidencia, el Dr. Guerrero, y se ve que le hablaba de esa empresa cooperativa que va a sustituir a Pluna, ¿y sabe lo que le dijo? Le dijo esto que le leo textualmente ‘a mí me importa tré joraca que leshembarguen loshavione a ejto tránfuga, que she jodan por no consheguí que lojobrero que tienen lo juishio laborale en otro paíshe no levanten lo juishio pa que no lejtranquenaloshavione, ¡noshotro nojtenemo que shacá esa changa denshima, papá! ¡Dale esho fierroviejo y que she la banquen, pa que puédamo shalí dejte quilombo deunabuenavé, papá! ¡y no me tranquen má lo bochone con ejta transha, que tuavía hay mucho pasher!’ ¿Se da cuenta? Una semana estuve tratando de descifrar este mensaje, pero no lo logré, y mi jefe se impacientó, me insultó, y me dijo que no tendría vacaciones por los próximos dos años… Ha sido una experiencia espantosa. Empecé a beber de más, mis amigos me evitaban y se negaban a salir conmigo, yo volvía a trabajar, y me encontraba con esas conversaciones incomprensibles… fíjese que cuando apareció ese personaje tan interesante al que llaman ‘el traidor Amodio Pérez’ registré una conversación entre el presidente y el ministro de Defensa Nacional. Pensé que era el momento de poder entender mejor lo que había pasado cuando cayó la guerrilla de la que salió el señor Mujica, y le grabo esto que tengo acá, se lo leo, dice así  ‘vo, Ñato, al jueputa ejte le vamo a tené que coshé la trompa pa que no shiga boquiyando y tirando mierda palocojtado, que nojvamo a shalpicá mal ¿tamo? Vashatené quiablá con alguno delojnuevo, que noshotro yajtamo viejo pacosherle el hoshico a ejte teresho, y tirarlo palacuneta o algo ashí, ¡podrido me tiene po-dri-do, papá!’. No pude desentrañar en lo más mínimo lo que quiso decir el presidente, así no podía seguir. Y decidí desertar, para no volver a tener que espiar nunca más a nadie. Y fue entonces cuando estando aquí, en Moscú, el presidente Putin me ofrece embarcarme para el sur en el avión del presidente boliviano Evo Morales, le dije que sí, pero me perdí el vuelo porque cuando el señor Evo Morales me llamaba a embarcar clandestinamente yo no entendí, porque nunca dijo ‘Snowden’, gritaba ¡oie, Esnorden, Escordes, o Esponden, o como te iames, vamos, súbete a mi avión!’—pero yo no entendí, y me perdí el vuelo…Así fue como decidí no ir a Bolivia porque no pueden pronunciar mi apellido, y tampoco a Uruguay, porque allí ni siquiera pueden pronunciar comprensiblemente el idioma español…”

    Y así fue como nos perdimos a este personaje, que podría haber sido un atractivo turístico más para este país esquina con vista al mar, y un importante asesor del gobierno en su constante proceso de meterse en los más recónditos rincones de nuestras vidas.

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